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El asbesto mata

14.07.2014

¡La labor de los syndicates permite que el trabajo sea más seguro!

Todavía anda el asbesto por allí: es muy posible que siga presente en el techo, en las paredes, en las zapatas de freno del coche, en las baldosas, en la estufa de la cocina o en el horno de la fábrica.

Sigue siendo un material que se usa con mucha frecuencia en los países en vías de desarrollo.

 

EL ASBESTO MATA

Y nadie lo sabe mejor que los sindicatos.

Hemos llegado a ser – sin querer – expertos en asbesto y el caos que ha creado en los lugares de trabajo y en las familias.

La triste realidad es que nuestros archivos están repletos de trágicas historias de miembros afiliados y sus familias que han sufrido terribles enfermedades o han fallecido a consecuencia de la exposición al asbesto en el lugar de trabajo.

Para dar respuesta a este flagelo, en muchos países se han promulgado reglamentos que rigen el uso y la exposición al asbesto. Estos avances legislativos se han logrado en gran parte gracias a la labor realizada por los sindicatos en representación de las víctimas.

Por desgracia, aún no se ha logrado la prohibición mundial del asbesto. El asbesto sigue presente; hay quienes continúan promoviendo su venta como el “mineral mágico.” En los países en vías de desarrollo continúa aplicándose en la fabricación de muchos productos, siendo lo más notorio en la confección de láminas de cemento reforzado con fibras. En todos los países sigue el peligro de la exposición al asbesto debido a su larga historia de uso: no sólo en productos de cemento, sino en cientos de otros usos, como las zapatas de freno, baldosas, aislamiento y protección contra incendios. Debido a la frágil regulación existente y al hecho de que no se obligue a cumplir las actuales reglamentaciones de su uso, todavía existen muchas personas expuestas fatalmente a estas mortíferas fibras.

Los activistas sindicales pueden aprender muchas lecciones en base a la lucha librada durante décadas para protegernos a nosotros mismos y al público de los riesgos del asbesto:

  • La existencia de estos reglamentos y legislación es necesaria pero no suficiente; razón por la cual tenemos que mantener la vigilancia y activismo en nuestros lugares de trabajo. La epidemia de enfermedades causadas por el asbesto continuará desarrollándose durante muchas décadas, incluso si lográramos mañana una prohibición mundial de este material. Nos hacen falta mejores métodos para identificar y controlar los peligros antes que aumente el número de personas que fallecen debido a este problema.
  • Tenemos mala memoria. A pesar de haber disminuido en gran medida la aplicación y abuso del asbesto en la década de 1980, principalmente en los países de la OCDE, se han presentado muchos casos individuales en que ha habido descuido por creer que se había ganado la batalla. Esto dio a la industria una oportunidad para reescribir la historia, trasladar la producción, y lograr un resurgimiento del producto.
  • Los científicos y otras autoridades supuestamente independientes no están inmunes contra la influencia del sector empresarial cuando poderosas fuerzas económicas están en juego.
  • Finalmente, la historia del asbesto nos recuerda que nuestra mejor herramienta para desarrollar una mejor salud y seguridad en el trabajo es un sólido activismo sindical a nivel de planta. ¡La labor de los sindicatos permite que el trabajo sea más seguro!

Si usted piensa que hay asbesto en su lugar de trabajo:

Exige se realice inmediatamente un estudio para detectar asbesto en el lugar de trabajo. Tu Comité Conjunto de Salud y Seguridad deberá encabezar la labor de identificación y mapeo de todo uso del asbesto, y tal Comité debe contar con todos los recursos necesarios para cumplir su cometido.

Una vez que se haya identificado el asbesto, el Comité Conjunto de Salud y Seguridad debe formular recomendaciones para controlar la exposición a este material. Hay cuatro métodos generalmente aceptados. En orden de preferencia, son:

  1. RETIRAR EL MATERIAL QUE CONTIENE ASBESTO En todos los casos, ésta es la solución recomendada. Es la única manera de garantizar que se elimine el peligro. Se deben seguir y aplicar procedimientos rigurosos para la eliminación del asbesto, evitando exposición adicional, lo que significa que se debe hacer una cuidadosa planificación, prestando mucha atención a la educación de todos los trabajadores y supervisores, y eligiendo con esmero los materiales de reemplazo.
  2. RECUBRIMIENTO O SELLADO DE MATERIAL QUE CONTIENE ASBESTO Al revestir o impregnar con un aglomerante el material que contiene asbesto, se deben inmovilizar las fibras, reduciendo de este modo su desprendimiento. Sin embargo, el peligro permanece, debido a que el aglomerante se deteriorará con el paso del tiempo, y es posible que se trabaje con el material (corte, pulido, reparaciones, etc.), causando potencial desprendimiento de las fibras. El recubrimiento se debe considerar una medida de protección temporal, con el fin de eliminar definitivamente el material que contiene asbesto en alguna fecha futura apropiada.
  3. ENCERRAR EL MATERIAL QUE CONTIENE ASBESTO Si no hay posibilidad de retirar ni recubrir el material dentro de un plazo razonable, la siguiente opción consiste en separar el material de asbesto del resto del lugar de trabajo, usando algún tipo de barrera fija (no se admiten techos ni paredes desmontables). El encerrar el material no es una medida de control: debe aceptarse sólo como una manera de proteger a los trabajadores en forma temporal hasta que el asbesto pueda retirarse en forma definitiva.
  4. PLAN DE MANEJO DEL ASBESTO Si no fuera posible sacar inmediatamente el material que contiene asbesto l en su totalidad y de forma segura, se requiere un plan de manejo. Si algún material que contiene asbesto permaneciera en el lugar de trabajo, aunque sea recubierto o encerrado, es necesario establecer un sistema permanente para:
  • Identificar claramente los lugares exactos donde se encuentran estos materiales, donde las personas puedan estar expuestas a los mismos;
  • Informar a la gente sobre lo que deben hacer si tienen que trabajar en, o cerca de estos lugares;
  • Revisar el material frecuentemente para identificar cualquier cambio que pudiera producirse;
  • Formular, lo más pronto posible, una estrategia para eliminar completamente el material.

La hora de la verdad les llegará. No sé cuándo ha de ser, pero espero que sea severa y que les duela, tanto como me ha dolido a mí ... 

            - Blayne Kinart

Vi a Blayne Kinart en vida por última vez alrededor del año 2000. En ese entonces tenía 54 años, y su aspecto era fuerte y saludable. Había sido trabajador de la industria química, mecánico industrial y activista sindical. Yo lo conocía desde hacía varios años, ya que ambos trabajábamos para empresas del sector de la química en Sarnia, y éramos miembros del Sindicato de Trabajadores de la Energía y de la Industria Química (que en ese entonces se llamaba ECWU), que más tarde se fusionó con el CEP, que luego se convirtió en Unifor.

En 2002, Blayne recibió un diagnóstico de mesotelioma. Murió dolorosamente, el día martes 6 de julio de 2004.

Blayne había trabajado para Welland Chemical, empresa productora de cloruro de aluminio anhidro e hipoclorito de sodio en las instalaciones industriales cerca de Sarnia, Canadá. La planta estaba completamente rodeada por las tierras del pueblo originario  amjiwnaang First Nation. El cloruro de aluminio se producía por vía de reacción directa del aluminio fundido con gas de cloro, para uso principalmente como catalizador en otros procesos petroquímicos. Welland, socio de W.R. Grace and Company, abandonó sus operaciones en Sarnia en 1998 durante un conflicto laboral que se prolongó durante más de cuatro años. El sitio fue incautado por la ciudad de Sarnia por impuestos no pagados. 

Aunque muchos de los efectos tóxicos se pueden atribuir a los productos y subproductos de Welland Chemical, lo que mató a Blayne fue el material aislante de asbesto utilizado en y alrededor del horno de aluminio y el equipo de procesamiento. Sabemos esto porque el mesotelioma, un cáncer de los tejidos pulmonares, es una forma muy específica de cáncer. El asbesto es la única causa que se conoce que produce esta enfermedad.

A medida que su cuerpo se fue debilitando y se acercaba su fallecimiento, Blayne se dejó fotografiar para que el mundo pudiera conocer lo que el asbesto le había causado.

- Brian Kohler

 

¿Qué es el asbesto ?

El asbesto es una clase de fibra mineral de silicato. Hay tres principales minerales de asbesto: crisotilo, crocidolita y amosita. A veces éstos se denominan “amianto blanco”, “amianto azul”, y “amianto gris” o “marrón”, respectivamente.

El material más usado en la actualidad es el crisotilo. Anteriormente, también se utilizaba mucho el crocidolita. En cambio, la amosita se usaba con menos frecuencia y en la actualidad se encuentra principalmente en productos y materiales antiguos. Existen otras variedades de amianto que generalmente no se utilizaban en la industria, pero pueden existir como contaminantes en algunos productos; un ejemplo de esto es la tremolita que puede contaminar la vermiculita y el talco.

Debido a su estructura química, en estos tipos de amianto se forman largas fibras cristalinas extraordinariamente fuertes y resistentes al fuego que se pueden extraer del mineral.

El asbesto se utiliza con la mayor frecuencia en la industria textil, productos de cemento, zapatas de freno, filtros, tejas, pisos, rellenos para plásticos y miles de otros productos.

Lista de alerta de problemas relacionados con el asbesto

Hay una gran cantidad de problemas ambientales y de salud relacionados con el uso del asbesto en la sociedad.

A pesar de los avances que se han logrado en muchos frentes en cuanto a normas de salud y seguridad, se sigue utilizando el asbesto. El primer artículo en que se señalaba un vínculo entre el asbesto y la enfermedad se publicó alrededor de 1906. No se ha estudiado tan extensivamente ninguna otra causa de enfermedad profesional. Sin embargo, todavía existe esa industria. El arte de negar la evidencia científica y de crear dudas en la mente del público fue perfeccionada por la industria del asbesto, y esta misma estrategia ha sido utilizada por otras industrias que desean esquivar responsabilidad por sus acciones o productos.

Es importante que los activistas de salud y seguridad mantengan su vigilancia respecto al peligro inherente que implica la utilización del asbesto, y que esa vigilancia continúe centrada donde corresponde: en salvar el sustento y la vida de nuestros miembros.

Teniendo en cuenta lo dicho anteriormente, se presenta a continuación un resumen de las cuestiones actualmente en juego.

LÍMITES DE EXPOSICIÓN A pesar de que no hay pruebas de que exista algún nivel “seguro” de exposición, la mayoría de las jurisdicciones han promulgado límites. Consulte con las autoridades de su jurisdicción sobre las normas que se deben aplicar en su lugar de trabajo. Los trabajadores deben asegurarse, cuando trabajen con o cerca del asbesto, que los límites de exposición no se excedan; que las medidas de protección sean adecuadas (máscaras, indumentaria de protección, etc.); y que Ud. mismo no se exponga al peligro. Los sindicatos han hecho que el derecho de rechazar el trabajo peligroso sea una de nuestras reivindicaciones fundamentales de salud y seguridad.

FUMAR Y EL ASBESTO De los trabajadores del asbesto, aquellos que fuman corren peligro mucho mayor de contraer cáncer que aquellos que no fuman, y también mayor que aquellos fumadores que nunca han estado expuestos al asbesto. Sin embargo, son irresponsables los intentos de desviar la atención respecto al peligro del asbesto culpando de las altas tasas de cáncer al hábito de fumar. La realidad es que trabajadores del asbesto que nunca han fumado en su vida también pueden morir de cánceres relacionados con el amianto.

AZUL vs BLANCO Algunas fuentes han señalado que es solamente el amianto “azul” (crocidolita) que constituye un problema y que el amianto “blanco” (crisotilo) es relativamente seguro. Si esto fuera verdad, ¿por qué será que se producen con tanta frecuencia las enfermedades relacionadas con el asbesto, siendo que la crocidolita representa solamente un 3% de todo el asbesto que se usa? De hecho, diferencias en las condiciones de trabajo de los mineros en los países donde se extraía la crocidolita probablemente sea la causa de las diferentes tasas de mortalidad que se han observado.

INMOVILIZACIÓN DE FIBRAS Sobre todo en el caso de productos de asbesto-cemento, el planteamiento del sector empresarial es que las fibras se inmovilizan o se unen de tal forma que no pueden soltarse. Sin embargo, hay trabajadores que tienen que manipular estas fibras antes de su incorporación a dichos productos, y otros trabajadores que realizan labores de serrar, cortar o sujetar el material, de una manera tal que las fibras pueden ciertamentesoltarse.

MODIFICACIÓN DE LAS FIBRAS No hay evidencia de que la modificación química haga que las fibras de asbesto sean menos peligrosas, y la única manera de constatar que estamos equivocados sería esperar décadas para que los trabajadores fallezcan o se enfermen.

PRODUCTOS ALTERNATIVOS PARA REEMPLAZAR EL ASBESTO Fibra de vidrio y otras fibras minerales sintéticas son los principales materiales que se usan en vez del asbesto en productos de aislamiento y de protección contra incendios. Si bien puede ser cierto que sea menor el peligro si se trabaja con estos materiales en vez del asbesto, la mejor estrategia para los trabajadores es tratar con sospecha los sustitutos del asbesto y manejarlos con cautela. Cuanto más se asemeje el sustituto al amianto, más probabilidad hay que las consecuencias para la salud sean similares. En los productos de cemento, se ha encontrado que las fibras de celulosa pueden reemplazar el asbesto; son eficaces y menos peligrosas.

CUESTIONES AMBIENTALES El asbesto es un buen ejemplo de la relación entre la salud y seguridad laboral y ambiental. En regiones donde se produce asbesto y cerca de industrias que usan dicho material, es posible que la contaminación generalizada del medio ambiente esté causando una “epidemia de cáncer en cámara lenta.”

TRANSICIÓN JUSTA Lamentablemente, ese dinero que los gobiernos ya han gastado para respaldar esta industria en decadencia debió haberse utilizado para crear un excelente programa de Transición Justa para los trabajadores del asbesto, sus familias y las comunidades que han dependido de la industria del asbesto. En cambio, los países productores han optado por seguir siendo “los últimos defensores de lo indefendible”.

CÓMO MATA EL ASBESTO

La asbestosis es una enfermedad causada por el amianto en los pulmones.

Algunos científicos piensan que cuando se inhalan las fibras de asbesto, las células llamadas macrófagas tratan de engullir y digerirlas. Sin embargo, las enzimas digestivas no logran fácilmente disolver las fibras, aunque algunos componentes químicos nocivos del asbesto pueden disolverse a tal punto que constituyen un problema ellos mismos.

Además, debido a su tamaño y forma, algunas fibras de amianto sobresalen a través de la pared celular de los macrófagos, lo que permite que se escapen estas potentes enzimas, atacando el tejido pulmonar cercano.

El resultado final es la cicatrización progresiva y daño a los pulmones, resultando en la pérdida de elasticidad del tejido pulmonar. El daño puede ser lo suficientemente grave como para causar discapacidad y muerte.

El cáncer es otra de las consecuencias de la exposición al asbesto. Las estimaciones del número de casos de cáncer varían considerablemente, pero una estimación es que hasta un 5% de todas las muertes por cáncer en cualquier año dado podría atribuirse al asbesto.

De los cánceres que se sabe son resultado del asbesto, un 80% son cánceres del pulmón, un 10% son mesoteliomas, y un 10% son otros cánceres, como, por ejemplo, de la garganta, del estómago y del intestino.

Aunque algunos tipos de cáncer de asbesto son difíciles o imposibles de distinguir de aquellos causados por otros agentes, el asbesto es la ÚNICA causa conocida del mesotelioma (cáncer del revestimiento de los pulmones o intestinos) en los seres humanos. El mesotelioma es 100% fatal.

No deje que entierren sus derechos con Ud.

La mayoría de las jurisdicciones tienen normas que regulan la eliminación del asbesto. En general, señalan cómo se debe:

  1. Preparar el trabajo y aislar el área en la que se va a realizar la labor de eliminación;
  2. Proteger a los trabajadores;
  3. Reducir al mínimo cualquiera fuga accidental del asbesto;
  4. Descontaminar la zona y completar el trabajo.

Si existiera alguna duda acerca de si el trabajo se está realizando de forma segura o no, recuerde que los reglamentos son normas mínimas. En algunos casos, es posible que no sea suficiente simplemente cumplir con los reglamentos.

Recuerde, también, que en muchas jurisdicciones, por ley o por convenio colectivo, los trabajadores tienen el derecho (y, en algunos casos, la obligación) de rechazar cualquier trabajo peligroso. Si Ud. se encuentra en esta situación, y cree que el trabajo pone en peligro a usted o a sus compañeros de trabajo, no realice ese trabajo. ¡No deje que entierren sus derechos con usted!