Hoy conmemoramos a los trabajadores fallecidos, reafirmando nuestra defensa de todos los que siguen en la lucha

28.04.2016

El 28 de abril está dedicado al Día Internacional de Conmemoración de los Trabajadores Fallecidos y Lesionados. Este día se conmemora en todo el mundo, y también se conoce como el Día Conmemorativo de los Trabajadores, Día de Luto, o Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo.

Rogamos observar un momento de silencio hoy para conmemorar a los fallecidos o lesionados en el trabajo.

Cada 15 segundos, un trabajador muere a causa de un accidente laboral o enfermedad relacionada con el trabajo. Esto equivale a 6.300 muertes por día.

Cada año, 2,3 millones de trabajadores se despiden en la puerta de sus hogares para dirigirse al trabajo, pero no vuelven nunca más.

Es posible evitar todas estas muertes. Nadie debe morir en el trabajo.
  
El Día de Conmemoración fue lanzado por los sindicatos para poner de relieve el terrible sufrimiento de los trabajadores que acarrea la negligencia y la reducción de costos, y para luchar por seguridad en el trabajo.

Este año, nuestra atención se centra en la necesidad de presionar a los gobiernos de todo el mundo para que ratifiquen y apliquen el Convenio 176 de la OIT sobre seguridad en las minas.

Mediante la implementación de este Convenio, podemos hacer que el trabajo en las minas sea seguro. Rogamos unirse a la campaña mundial para presionar a los gobiernos a ratificar este importante Convenio, y para que a la vez se instituya legislación que proteja la seguridad minera.

El 28 de abril es un día para recordar a los que han fallecido en el trabajo, y también es un día para luchar por la seguridad de los trabajadores.
 
En todo el mundo, los sindicalistas desfilan con sus pancartas, encienden velas, dejan de trabajar, colocan coronas de flores, bajan las banderas, exhiben sus botas y cascos, y realizan otras acciones simbólicas solemnes para conmemorar a los colegas muertos en el trabajo. También se recuerda el impacto devastador de estos sucesos para los familiares que pierden a un ser querido y sostén de la familia.

Les pedimos que hagan lo mismo.

Nadie debe morir en el trabajo. La causa es negligencia promovida por el interés económico de los empleadores; el remedio para este mal está en formar sindicatos fuertes que luchen para obtener condiciones de trabajo seguras, el derecho a rechazar trabajo peligroso, y robusta legislación sobre salud y seguridad.
  
En esta última semana, hemos conmemorado el tercer aniversario de la tragedia de Rana Plaza en Bangladesh, donde murieron 1.130 trabajadores y trabajadoras de la confección, y el trigésimo aniversario de la catástrofe de Chernóbil, que mató a muchos miles de personas.

Hoy también recordamos a los que han fallecido debido a asbestosis, mesotelioma, carcinógenos en el lugar de trabajo, y a aquellos que se han visto expuestos a los pesticidas y otros productos químicos peligrosos.

Conmemoramos los fallecimientos de trabajadores laborando en peligrosas obras de construcción y en astilleros de desguace de buques.

Recordamos las terribles cifras de muertes en el sector de la minería, desde casos de homicidio industrial masivo como el desastre de Soma en Turquía, hasta el constante aumento del número de fallecimientos en las peligrosas minas de carbón de Pakistán, y los terribles sucesos en el Congo, Rusia, Sudáfrica y en otros países.

Nos comprometemos a hacer algo para cambiar esta situación.
 
A ratificar el Convenio 176 de la OIT.
 
Conmemoremos a los fallecidos, reafirmando nuestra firme defensa de los derechos de los trabajadores.