Glen Mpufane, director de IndustriALL para el sector de extracción y producción de diamantes, gemas, adornos y joyas

IndustriALL aboga por los derechos de los trabajadores/as en el sector de los diamantes

25.06.2018

De acuerdo con la política de nuestra internacional ante iniciativas de múltiples partes interesadas para enfrentar los desafíos de las cadenas de suministro, IndustriALL Global Union sigue planteando a los integrantes del Proceso de Kimberley (KP) cuestiones relacionadas con los derechos de los trabajadores/as.

El KP se estableció en 2000 en Kimberley, Sudáfrica, como iniciativa de representantes de los gobiernos de 23 países con importante participación en la producción y comercialización de diamantes, la industria mundial del diamante, y la sociedad civil. Fue consecuencia de la presión internacional que se intensifica cada vez más contra el comercio de diamantes de zonas en conflicto y la emisión de varias resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, aplicando sanciones al comercio de diamantes. Dos años más tarde, se lanzó el Sistema de certificación del Proceso de Kimberley (KPCS), que establece requisitos para controlar la producción y el comercio de diamantes en bruto.

Sin embargo, el KP ha sido objeto de enérgicas críticas, porque la definición de diamantes en zonas de conflicto no cubre aquellos diamantes que se extraen o se comercializan en circunstancias que involucran abusos contra los derechos humanos.

La red mundial de IndustriALL para el sector de los diamantes reúne a sindicatos de toda la cadena de suministro de la industria del diamante, desde la minería hasta el comercio minorista. En su reunión inaugural en Windhoek, Namibia, del 3 al 5 de julio de 2017, la red mundial para el sector de diamantes reconoció los grandes desafíos que enfrentan la industria mundial de los diamantes y su cadena de valor agregado.

Por primera vez, la red de IndustriALL, como voz de los trabajadores/as del sector de los diamantes, asistió a la reunión intersesional del Proceso de Kimberley (KP), celebrada del 18 al 22 de junio en Amberes, Bélgica, con el fin de abogar por reformas que protejan los derechos de los trabajadores/as. La reunión fue presidida por la Unión Europea y organizada por el Centro Mundial de Diamantes de Amberes. Amberes es la más importante ciudad del mundo en cuanto al comercio y pulido de diamantes.

IndustriALL, con la asistencia de sus afiliados belgas ACV-Transcom y ABVV, organizó un evento paralelo en la reunión, al cual asistieron representantes gubernamentales del Líbano, Camerún, Togo, Costa de Marfil, Sierra Leona, Sudáfrica, y Suazilandia, junto con Yves Toutenel, jefe del sector de diamantes de ACV-Transcom y Myriam Dillen, asesora de ACV-Transcom.

En este evento se centró la atención en los problemas de los trabajadores/as y se pidió reforma del KP para abordar los abusos contra los derechos humanos. En la actualidad, el KP no tiene autoridad para abordar los abusos y los riesgos relacionados con los derechos humanos en la cadena de suministro de los diamantes, lo que es perjudicial para la relevancia de los requisitos de certificación y diligencia debida del KPCS. Además, se ha pedido revisar la estructura  de gobernanza del KP para dar mayor influencia a la participación de la sociedad civil.

Yves Toutenel, presidente de la red mundial para el sector de los diamantes, señaló:

“Si bien la industria mundial del diamante está sometida a mayor presión para mejorar su desempeño social y ambiental, los trabajadores y trabajadoras enfrentan problemas de seguridad laboral, respeto a los derechos sindicales y para lograr condiciones de trabajo decente”.

Por su parte, Glen Mpufane, director de IndustriALL para el sector de extracción y producción de diamantes, gemas, adornos y joyas, señaló:

“La red mundial está estudiando una solicitud formal al Proceso de Kimberley por parte de IndustriALL Global Union. Con el fin de apoyar el programa de reformas del Proceso de Kimberley, procurando la defensa de los derechos de los trabajadores y trabajadoras, continúa el compromiso para trabajar con las ONG locales e internacionales, organizaciones comunitarias, empresas de la cadena de suministro de diamantes, y con los gobiernos”.