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"Violencia: no en nuestro lugar de trabajo" IndustriALL busca un convenio sólido de la OIT para abordar la violencia y el acoso en el trabajo, especialmente cuando el acoso y la violencia se dirigen contra la mujer.

IndustriALL pide un convenio sólido de la OIT para abordar la violencia de género

06.03.2019

La violencia y el acoso afectan a diario la vida de millones de trabajadoras. Sin embargo, todavía no existe ninguna ley a nivel internacional que establezca normas fundamentales que justifiquen tomar medidas para erradicar la violencia y el acoso en el trabajo, incluyendo el acoso y la violencia de género.

La segunda sesión de la OIT sobre la violencia y el acoso en el mundo del trabajo se realizará en junio de 2019 en la Conferencia Internacional del Trabajo en Ginebra, Suiza. Será una oportunidad histórica para adoptar un instrumento vinculante que aborde esta grave brecha en las normas internacionales del trabajo para la protección de millones de trabajadores y trabajadoras, especialmente las mujeres. Entonces, ¿qué tipo de convenio queremos?

  1. Nos hace falta contar con un documento vinculante

Es inaceptable el planteamiento de representantes de los empleadores en la OIT, junto con algunos gobiernos, quienes han cuestionado la importancia de la adopción de un instrumento con disposiciones vinculantes sobre la violencia y el acoso en el trabajo.

Todos tienen el derecho a tener acceso a un mundo de trabajo libre de violencia y hostigamiento, derecho que debería cubrir el acoso y la violencia de género. Sin embargo, en la actualidad, es muy común la violencia de género en el trabajo. Tiene efectos terriblemente perjudiciales para la salud psicológica, física y sexual, además de repercutir en la familia y en el entorno laboral.

Es la razón por la cual se necesita con urgencia establecer una norma internacional sobre violencia y acoso en el trabajo para garantizar el cumplimiento de normas mínimas para TODOS.

  1. Nos hace falta un convenio que tenga fuerte enfoque sobre la violencia de género

La violencia de género sigue siendo una de las violaciones más frecuentes y sin castigo de los derechos humanos de los trabajadores/as. Según las Naciones Unidas, un 35% de las mujeres mayores de 15 años, equivalente a 818 millones de mujeres en todo el mundo, han sufrido violencia sexual o física en el hogar, en sus comunidades o en el lugar de trabajo.

La violencia de género en el trabajo afecta la participación en el mercado laboral y puede impedir la presencia de la mujer en sectores y empleos dominados por hombres.

Un nuevo convenio debe destacar la importancia de abordar las causas subyacentes y los peligros de la violencia de género, incluyendo las relaciones de poder desiguales basadas en el género, las formas múltiples e interrelacionadas de discriminación, y los estereotipos de género.

  1. Nos hace falta un convenio que abarque todas las formas de violencia, ADEMÁS DEL acoso

Queremos un convenio que aborde todo tipo de “violencia y acoso”, incluyendo la intimidación y el acoso psicológico.

Al establecer una norma de la OIT, se tendría por primera vez una oportunidad para acordar una definición internacional de la violencia y el acoso en el mundo del trabajo, incluido el acoso sexual.

  1. El convenio debe proteger a todos los trabajadores/as, incluyendo a los trabajadores/as precarios

Un nuevo convenio debe cubrir a todos los trabajadores/as, de tal manera que nadie se quede atrás. Según la OIT, tres cuartas partes de los trabajadores/as del mundo se encuentran en empleos informales, temporales, por cuenta propia o no remunerados. El mundo del trabajo está en vía de transformarse a una situación laboral menos formal.

Si bien todos los trabajadores/as pueden ser víctimas de violencia y acoso, algunos son más vulnerables que otros. Varios estudios han demostrado que los trabajadores/as temporales y a tiempo parcial, y los trabajadores/as en trabajos inseguros, corren mayor riesgo de violencia y hostigamiento en comparación con los trabajadores/as permanentes a tiempo completo. Está claro que existe un vínculo entre la violencia y la vulnerabilidad económica de las mujeres, la pobreza y la baja remuneración.

Es imprescindible que el nuevo convenio otorgue al concepto de “trabajador/a” una definición amplia, independientemente de la situación laboral de la persona, incluyendo en ello la economía informal.

  1. El nuevo convenio no debe limitarse a lugares de trabajo físicos

El nuevo convenio no sólo debe incluir el lugar de trabajo, sino también todas las situaciones relacionadas con el trabajo, como capacitación, viajes de negocios, viajes al trabajo, transporte proporcionado por la empresa y eventos sociales. En 2016, un estudio del TUC  demostró que una importante minoría de mujeres (14%) informó que se había producido acoso en algún evento social relacionado con el trabajo, como una fiesta de Navidad.

Un informe de la Oficina de Actividades para los Trabajadores (ACTRAV) destacó que en el empleo que involucra cadenas de suministro mundiales, especialmente en los sectores de la confección y de la electrónica, las trabajadoras enfrentan mayores riesgos, debido a la presión para completar los pedidos, las largas jornadas de trabajo y la necesidad de viajar tarde por la noche. Las mujeres jóvenes que trabajan en zonas francas se hallan especialmente vulnerables a la violencia y el abuso sexual en fábricas, alojamientos de empresas, o cuando se trasladan al trabajo.

Investigaciones realizadas en las minas sudafricanas mostraron que las mujeres que trabajan en turnos nocturnos o de madrugada corrían un gran riesgo de ser asaltadas cuando caminaban hacia las minas o por la noche cuando esperaban solas en las paradas de autobuses.

  1. El nuevo convenio debe reconocer el impacto de la violencia doméstica

Dos tercios de las mujeres en todo el mundo que experimentan violencia de su pareja tienen empleo. La violencia doméstica, y los intentos para escaparse de ella, afectan la vida de las trabajadoras. Además, la falta de independencia económica puede obligar a las mujeres a quedar atrapadas en relaciones violentas.

Un nuevo convenio debe reconocer que el lugar de trabajo puede mitigar el impacto de la violencia doméstica. Si se puede ayudar a una mujer a conservar su trabajo, esto puede evitar que quede atrapada en una relación violenta por razones económicas.

  1. El nuevo convenio debe proporcionar un marco sólido para la responsabilidad

El nuevo convenio debería establecer un marco para que los gobiernos, los empleadores, las empresas y los sindicatos aborden la violencia y el acoso en el trabajo.

Si bien el convenio estaría dirigido a los gobiernos, recae en los empleadores la responsabilidad primordial de crear un ambiente laboral libre de violencia y acoso. Se deben asignar obligaciones concretas a los empleadores para que introduzcan políticas al respecto en el lugar de trabajo, en consultación con los sindicatos, estableciendo: medidas de prevención; procedimientos transparentes y confidenciales para atender reclamos; sanciones para los culpables; información para asegurar que los trabajadores/as entiendan las políticas y procedimientos; y apoyo a las víctimas de violencia y acoso en el trabajo.

IndustriALL alienta a nuestros sindicatos afiliados a aprovechar este Día Internacional de la Mujer, actuando junto con sus centrales nacionales, para apoyar el establecimiento de un convenio de la OIT sobre la violencia de género en el mundo del trabajo.