Manifestantes exigiendo que cesen las prácticas empresariales insostenibles de Rio Tinto, Ciudad del Cabo, febrero de 2014.

Manifestantes exigiendo que cesen las prácticas empresariales insostenibles de Rio Tinto, Ciudad del Cabo, febrero de 2014.

Ya es hora de que Rio Tinto rompa el silencio de la muerte sobre las víctimas de Grasberg

31.10.2014

La IndustriALL Global Union pide que Rio Tinto diga públicamente lo que hará para poner fin a la serie de fallecimientos en la mina de Grasberg en Indonesia. En la mina habrá ahora una huelga en razón de las preocupaciones por la seguridad.

El sindicato CEMWU, afiliado a la IndustriALL, ha anunciado que iniciará una huelga de un mes en la mina el 6 de noviembre porque la dirección no se responsabiliza de las víctimas mortales. Cinco mineros murieron en la mina de cobre y oro en septiembre, con lo que son ya nada menos que 38 los trabajadores muertos en la mina en los dos últimos años.

Rio Tinto ha invertido más de mil millones de dólares en la mina de Grasberg y forma parte de sus comités de explotación, técnico y desarrollo sostenible. Free Port tiene una participación mayoritaria en la mina.

“Rio Tinto no ha hecho ninguna declaración pública después de los dos incidentes mortales recientes en Grasberg. Esto es inaceptable para una compañía que dice que lo más importante de todo es la seguridad de sus trabajadores”, declara el secretario general adjunto de la IndustriALL Kemal Özkan.

El silencio público de la empresa se debe en parte a que no desea que su nombre figure en las informaciones de la prensa sobre las víctimas. Pero es hora de que Rio Tinto reconozca sinceramente sus fallos y diga con claridad lo que piensa hacer la compañía para que esos desastres no se vuelvan a repetir.

La IndustriALL ha planteado varias veces a Rio Tinto las inquietudes por la seguridad en el lugar de trabajo desde que 28 trabajadores murieron en Grasberg, en mayo de 2013, a causa del hundimiento de un túnel.

“Rio Tinto nos ha dicho en privado que la mina de Grasberg la gestiona Freeport, y no Rio Tinto, pero que ahora están ayudando a Freeport a mejorar los resultados sobre seguridad. Sin embargo, dada la enorme participación de Rio Tinto en la mina simplemente no es creíble la negación de toda responsabilidad por las muertes”, declara Özkan.

“¿Y por qué vamos a creer que Rio Tinto va a aportar de repente una ayuda para hacer más segura la mina, cuando lleva invirtiendo en la mina cerca de 20 años? No es de extrañar que Rio Tinto haya evitado una discusión pública sobre las muertes de trabajadores en Grasberg.”

La IndustriALL no es la primera organización que culpa a Rio Tinto de prácticas irresponsables en Grasberg. El fondo estatal de pensiones de Noruega vendió la totalidad de su participación en Rio Tinto, que ascendía a 850 millones $, porque Grasberg vierte enormes cantidades de residuos directamente en un sistema fluvial natural. En 2006 el fondo vendió su participación en Freeport por la misma razón.

Özkan dice:

Con la acumulación de muertes y una huelga inminente, Rio Tinto tiene que dejar de esconderse detrás de Freeport y asumir un papel más activo y público para que Grasberg sea un lugar de trabajo seguro.