Miembros sindicales de SNATEGS posan desafiantes tras su liberación después de haber sido detenidos por la policía el 20 de julio de 2017 en Bejaia.

Argelia: Despliegue de 5.000 policías para detener una marcha de los trabajadores de la energía

25.07.2017

En Argelia se desplegaron unos 5.000 agentes de policía para detener una manifestación en la ciudad de Bejaia el 20 de julio; en la operación fueron detenidos más de 600 miembros sindicales y ciudadanos.

Centenares de sindicalistas del afiliado a la IndustriALL Global Union en el sector de la electricidad y el gas, SNATEGS, se habían congregado en el puerto del Mediterráneo para la Marcha de la Vergüenza contra la compañía estatal de la energía Sonelgaz.

Sin embargo, se encontraron con una operación policial extrema e injustificada. La policía cerró efectivamente Bejaia con barricadas, y más de 50 vehículos y camiones antidisturbios bloquearon el acceso a la ciudad.

El presidente de SNATEGS, Raouf Mellal, fue uno de los centenares de personas detenidas arbitrariamente, en una estrategia para que los sindicalistas no pudieran ejercer su derecho a la reunión pacífica.

En vista de la extraordinaria provocación de la policía y no deseando poner en peligro a sus miembros, SNATEGS desconvocó la marcha y pidió a sus miembros que acataran la actuación de las fuerzas de seguridad y evitaran todo enfrentamiento o perturbación que pudiera afectar a la seguridad pública. SNATEGS dijo que había actuado así para salvaguardar su imagen como organización responsable y pacífica.

“Deploramos el excesivo comportamiento de las fuerzas de seguridad, con el fin de ocultar nuestras acciones y de impedir que el mundo vea el verdadero alcance de nuestro apoyo y nuestra fuerza como representante de los trabajadores en el grupo SONELGAZ”, dijo SNATEGS en un comunicado el 24 de julio.

Miembros de SNATEGS se habían desplazado de todo el país para participar en la marcha, a raíz de una serie de huelgas muy apoyadas para exigir mejores sueldos y mejoras de salud y seguridad en Sonelgaz. Sin embargo, en represalia por las movilizaciones de este año, 92 miembros de SNATEGS habían sido despedidos, 29 trabajadores acusados de delitos penales, y más de 900 tienen que hacer frente a cargos civiles por hacer huelga.

Además, el Gobierno dio de baja en el registro a SNATEGS el 16 de mayo, violando no sólo la legislación argelina sino también los Convenios de la OIT.

La opresión sindical de SNATEGS, que es el único sindicato independiente en Sonelgaz, y representa a unos 35.000 trabajadores en la compañía, y de sus miembros, forma parte de la continua persecución de su presidente, Raouf Mellal.

Mellal fue condenado en ausencia el 16 de diciembre de 2016 a seis meses de prisión y a una multa de 50.000 dinares argelinos (455 $ EE.UU.),  acusado de haber obtenido ilegalmente documentos. En esos documentos, que se pueden conseguir libremente en línea, se exponía la inflación ilícita en las facturas de electricidad de Sonelgaz durante un período de diez años, que afecta a ocho millones de clientes.

Mellal ha apelado ya su sentencia y dispondrá de una última oportunidad de limpiar su nombre en los tribunales.

La IndustriALL ha escrito de nuevo al representante permanente de Argelia ante las Naciones Unidas para condenar la opresión antisindical de SNATEGS y sus líderes, y pedir que el país cumpla los Convenios de la OIT sobre libertad de asociación y de reunión, y que readmita a todos los miembros sindicales despedidos por su afiliación sindical.

Los ataques a los sindicatos en Argelia se están intensificando y el país fue examinado por la Comisión de Aplicación de Normas (CAN) en la Conferencia Internacional del Trabajo en junio, por incumplir el Convenio núm.87 de la OIT sobre la libertad sindical. La IndustriALL dio testimonio en la CAN en nombre de SNATEGS.

En su proyecto de conclusiones publicado el 15 de junio, la CAN pidió al Gobierno de Argelia que:

  • asegure el registro de los sindicatos en la ley y en la práctica de conformidad con el Convenio núm. 87;
  • asegure que la libertad de sindicación pueda ejercerse sin intimidación ni violencia contra los trabajadores, los sindicatos o los empleadores;
  • readmita as los empleados del Gobierno, despedidos sobre la base de la discriminación antisindical.

Sonelgaz emplea a 86.000 personas en la segunda empresa más grande del país.