Los delegados presentes en el Congreso se ponen cintas rojas en la cabeza para demostrar su apoyo a los sindicatos coreanos, cuyos derechos son objeto de graves ataques.

Los delegados presentes en el Congreso se ponen cintas rojas en la cabeza para demostrar su apoyo a los sindicatos coreanos, cuyos derechos son objeto de graves ataques.

¡La represión antisindical que aplica el gobierno de Corea debe terminar ya!

¡La represión antisindical que aplica el gobierno de Corea debe terminar ya!

Los delegados presentes en el Congreso se ponen cintas rojas en la cabeza para demostrar su apoyo a los sindicatos coreanos, cuyos derechos son objeto de graves ataques. ¡La represión antisindical que aplica el gobierno de Corea debe terminar ya!

Congreso Mundial de IndustriALL Global Union apoya lucha contra represión antisindical del gobierno de Corea del Sur

07.10.2016

El II Congreso Mundial de IndustriALL aprobó, hoy, 7 de octubre, una resolución de solidaridad por la cual pide al gobierno de Corea del Sur ponga fin al despiadado ataque contra la democracia y los derechos de los trabajadores/as, al debilitar la legislación laboral, criminalizando las protestas y encarcelando a los dirigentes sindicales.

Al hacer uso de la palabra en el Congreso, Sang Gu, Presidente del Sindicato de Trabajadores Metalúrgicos de Corea (KMWU), organización afiliada a IndustriALL, denunció que el gobierno está derogando las leyes que protegen a los trabajadores/as. Sang Gu también señaló que el gobierno califica estas medidas como “reforma laboral”. Los trabajadores/as y los sindicatos están bajo constante acoso. El gobierno de Corea del Sur no está protegiendo adecuadamente la libertad de sindicación ni el derecho de contar con un convenio colectivo.

En 2015, el gobierno de Corea del Sur propuso cambios en la legislación laboral que hacen más fácil para los empleadores despedir a los trabajadores, imponiendo salarios miserables y aumentando la práctica de contratos de trabajo precarios.

El 21 de noviembre de 2015, una semana después de una gran manifestación sindical de protesta contra los propuestos cambios legislativos, el gobierno impuso la fuerza policial antidisturbios para allanar las oficinas de varios sindicatos, incluyendo al afiliado de IndustriALL, el Sindicato de Trabajadores Metalúrgicos de Corea (KMWU) y la Confederación de Sindicatos de Corea (KCTU).

Como parte de la política represiva del gobierno, la policía de Corea investiga, detiene y encarcela a docenas de sindicalistas y dirigentes sindicales. En julio de 2016, Han Sang-Gyun, Presidente de la KCTU, y Cho Sung-deok, Vicepresidente del Sindicato de Trabajadores de Servicios Públicos y Transporte de Corea (KPTU), fueron condenados a cinco años y dos años de prisión, respectivamente, por su participación en las recientes protestas.

Dong Jin, del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Electricidad de Corea (KNEWU), organización afiliada a IndustriALL, informó al Congreso que dicho sindicato y sus miembros están luchando contra la represión, y pidió a IndustriALL y sus afiliados apoyar esta lucha.

Por su parte, Kemal Özkan, Secretario General Adjunto de IndustriALL, señaló que IndustriALL y sus afiliados apoyan firmemente a los trabajadores de Corea:

Hacemos un llamado al gobierno para que ponga fin de inmediato a sus ataques contra sindicalistas y retire las retrógradas reformas laborales.

En una resolución de solidaridad aprobada por el II Congreso, IndustriALL señaló lo siguiente:

  • que exige al gobierno de Corea del Sur respete los derechos fundamentales de los trabajadores/as, retire los propuestos cambios a la legislación laboral que son perjudiciales para los trabajadores, y que ponga en libertad a todos los sindicalistas detenidos
  • declara su solidaridad con los trabajadores/as de Corea del Sur y sus sindicatos en su lucha contra el acoso gubernamental
  • se compromete, junto con sus afiliados, a trabajar con los sindicatos coreanos, con la Confederación Sindical Internacional y con otras organizaciones nacionales e internacionales para apoyar esta lucha y aumentar la presión sobre el gobierno de Corea del Sur para que acepte nuestras reivindicaciones.