Trabajadores y trabajadoras de SAMIR en marcha de protesta por el cierre de la refinería en marzo de 2016.

El gobierno de Marruecos debe considerar a los trabajadores ante la propuesta de venta de refinería de petróleo

28.03.2017

IndustriALL Global Union insta al gobierno marroquí a proteger los puestos de trabajo de más de 1.000 trabajadores y trabajadoras, en estos momentos en que estudia las ofertas para comprar la refinería de petróleo de ese país, que ha acumulado enormes deudas.

En marzo de 2016, un tribunal comercial de Casablanca ordenó la liquidación de la única refinería de petróleo de Marruecos, la Société Anonyme Marocaine de l'Industrie du Raffinage (SAMIR). El plazo para presentar propuestas fue extendido hasta el 8 de marzo de 2017.

SAMIR, que tiene una capacidad de producción de 200.000 barriles diarios, suspendió las operaciones de la refinería en agosto de 2015, debido a que tenía una deuda tributaria de US$ 1,3 billones.

Desde entonces, la SNIPGN-CDT, organización afiliada a IndustriALL, que representa a los trabajadores de la planta, ha realizado muchas vigilias, manifestaciones y huelgas, exigiendo que se reanude la producción y se protejan los empleos. Otros 5.000 puestos de trabajo dependen indirectamente de la producción de la refinería de petróleo.

En una carta dirigida al Primer Ministro de Marruecos, el Secretario General de IndustriALL, Valter Sanches, dijo lo siguiente:

“IndustriALL Global Union vuelve a rogarle que garantice protección del derecho fundamental al trabajo, conservando los derechos y beneficios que se estipulan en el convenio colectivo vigente y sus anexos, y que facilite las condiciones y requisitos necesarios para que la refinería reanude sus actividades lo más pronto posible”.

Según se ha informado, unos diez compradores, todos del extranjero, han manifestado interés en adquirir SAMIR.

El gobierno marroquí estima que la deuda tributaria de SAMIR asciende a unos US$4,5 billones.

Hasta que la refinería fuera puesta en liquidación, SAMIR había sido controlada por Corral Holdings, que tenía una participación del 62,26% en la empresa. Corral Holdings es propiedad del multimillonario saudí Sheikh Mohamed Houssein El Amoudi.

SAMIR no pudo recaudar una inyección de US$ 1,4 billones en efectivo; el año pasado, un tribunal rechazó una propuesta de la compañía para reestructuración de la deuda, la cual no incluía garantías.