Murieron casi 300 trabajadores y trabajadoras en el homicidio industrial en Ali Enterprises en Karachi

Familiares de víctimas de incendio demandan al detallista alemán KiK

19.12.2014

Los familiares de las víctimas del catastrófico incendio acaecido en una fábrica en Pakistán han presentado una demanda legal contra el detallista alemán KiK, exigiendo que acelere el pago de la indemnización que corresponde. Esta compensación  ha demorado más de dos años para hacerse efectiva, después de la trágica muerte de 259 trabajadores y trabajadoras de la confección en ese incendio.

Por vía de un abogado alemán, los familiares de cinco trabajadores víctimas del incendio en Ali Enterprises en Baldia Town, Karachi, han presentado esta demanda contra la mayor cadena de producción textil que ofrece rebajas en Alemania. KiK era el único cliente que se conozca de esa fábrica.

En enero de 2013, KiK firmó un acuerdo de compensación con el Instituto Pakistaní de Educación e Investigación Laboral para entregar a las víctimas una compensación inicial de US$ 1 millón, pero la compañía ha retrasado constantemente los pagos bajo diversos pretextos.

KiK afirma que controla la aplicación de las leyes laborales y normas de seguridad en las plantas de sus proveedores. Sin embargo, según la información que se recibió, como las puertas estaban cerradas y las ventanas tenían barrotes en la fábrica de Ali Enterprises, las víctimas no pudieron escapar del incendio.

El 14 de diciembre, se realizó una concentración masiva en Karachi, organizada por la Federación Nacional de Sindicatos (NTUF),  afiliada de IndustriALL Global Union, y la Asociación de Personas Afectadas por el Incendio en la Fábrica de Baldia; los oradores pidieron a KiK pagar indemnización de acuerdo con las normas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Los organizadores de la protesta también instaron al Primer Ministro de Pakistán, Nawaz Sharif, para que cumpla su promesa preelectoral de que el gobierno pagará indemnización a las familias de las víctimas.

Dirigiéndose a la manifestación, que incluía a los hijos de las víctimas, el Secretario General Adjunto de la NTUF, Nasir Mansoor, señaló que la seguridad en las fábricas de prendas de vestir de Pakistán no había mejorado a pesar de la tragedia de Baldia:

“Nuestras fábricas e industrias siguen siendo lugares de explotación y tortura para los trabajadores y trabajadoras, y por lo tanto se producen constantemente accidentes laborales. Debido a la ineficacia del sistema de inspección del trabajo, prácticamente no existe ningún régimen de salud y seguridad laborales en las fábricas. Los empresarios locales y sus empresas internacionales parecen considerar que tienen derecho de violar las leyes y normas laborales nacionales e internacionales. Las empresas suprimen el derecho de los trabajadores de crear sus propios sindicatos; en cambio ganan enormes beneficios al usar mano de obra barata para fabricar productos de alta calidad y venderlos en los mercados americanos y europeos con un enorme margen de beneficios”.

Los participantes en la concentración mencionada exigieron que KiK pague 500.000 rupias (US$5.000) por familia como medida provisional, y que pague el resto de la compensación sin demora, de acuerdo con las normas de la OIT.

Los manifestantes también exigieron que se pague inmediatamente la compensación de 300.000 rupias (US$3.000) que el Primer Ministro Sharif había prometido cuando era líder de la oposición; de lo contrario se establecerá en enero un campamento de protesta con una huelga de hambre.