Gran represión sindical en Georgia

26.02.2015

La importante compañía minera de Georgia Rich Minerals Group (RMG) está tratando duramente al afiliado a la IndustriALL la Unión de Trabajadores de la Metalurgia, la Minería y la Industria Química (TUMMCIWG) en sus operaciones de oro y cobre.

En las últimas semanas, en febrero, RMG, que produce más del 10 por ciento de las exportaciones totales de Georgia, obligó a unos 1.000 miembros de la TUMMCIWG a renunciar a su afiliacion sindical como consecuencia de un aumento de la coerción y la persecución.

La represión sindical comenzó inmediatamente después de la que TUMMCIWG recordara a la dirección el cumplimiento de sus obligaciones en virtud del convenio colectivo firmado el 23 de marzo de 2014 tras una huelga de 40 días.

Tan pronto como se reanudaron las operaciones mineras en diciembre de 2014, a raíz de la aprobación de las operaciones mineras por el Ministerio de Cultura y Protección de los Monumentos y la Agencia Nacional de Protección del Patrimonio Cultural, la dirección puso en marcha una campaña antisindical completa contra los miembros sindicales en RMG Oro y RMG Cobre. El lugar está considerado como uno de los más antiguos del mundo, pues data de hace casi 5.000 años.

Representantes del empleador obligaron a los empleados a firmar cartas de renuncia sindical preimpresas. Estos actos de presión constituyen una violación de las leyes nacionales e internacionales sobre los derechos humanos y sindicales.

Tamazi Dolaberidze, presidente de la TUMMCIWG, denunció a la empresa en llamadas telefónicas a varios dirigentes de alto rango y les advirtió de la responsabilidad penal en que incurren con arreglo a la legislación penal de Georgia. Sin embargo, persiste la presión.

Varios conductores de camiones que se negaron a firmar las cartas de renuncia al comienzo, han sido obligados a hacerlo, pues la dirección cesó el transporte del mineral, suspendiendo a los trabajadores de empleo y sueldo durante esa inactividad forzada.

El secretario general de la IndustriALL, Jyrki Raina, escribió a la dirección de RMG instándole a poner fin a las violaciones de la ley y abandonar la represión sindical. La IndustriALL pidió también a RMG que cumpla sus obligaciones de conformidad con el acuerdo firmado en marzo de 2014.