Jamshid Ahmadi, representante de la Unión de Trabajadores Metalúrgicos y Mecánicos de Irán (UMMI)

Hablemos de los sindicatos en Irán

20.11.2014

Veamos este video de la IndustriALL Global Union sobre las violaciones que afrontan los trabajadores en Irán y su lucha para crear sindicatos independientes en un país en el que están prohibidos.

Para la IndustriALL Global Union es ahora una importante prioridad y un deber apoyar a esos sindicatos en su lucha para formar organizaciones democráticas con el fin de defender y promover los derechos sindicales,

dice Kemal Özkan, secretario general adjunto de la IndustriALL.

Irán es un país importante en la región de OMAN en los sectores del gas, el petróleo y la fabricación. Sin embargo, hay poco respeto de los derechos humanos y sindicales fundamentales.

La IndustriALL habla a Jamshid Ahmadi, activista iraní que trabaja con la Unión de Trabajadores Metalúrgicos y Mecánicos de Irán (UMMI), y ayuda a lograr una mayor sensibilización internacional de las actividades de la UMMI y a forjar vínculos con sindicatos independientes a nivel mundial.

En Irán no están reconocidos los sindicatos. La legislación laboral iraní actual prohíbe e impide la formación de sindicatos. En Irán sólo se aceptan los consejos laborales islámicos, pero no son sindicatos: son organizaciones tripartitas que agrupan al Ministerio de Trabajo, los empleadores y algunos trabajadores seleccionados sobre la base de sus lealtades y sus afiliaciones religiosas al Gobierno. Por lo tanto, son inapropiados y no están debidamente dotados para tratar de las demandas y necesidades de los trabajadores iraníes,

dice Jamshid.

Las actividades de los sindicalistas en Irán son muy, muy difíciles. Efectivamente, están pagando con su libertad, su vida y su seguridad la realización de actividades sindicales,

sigue diciendo.

En Irán, los arrestos y las detenciones son algo normal; a los trabajadores se les detiene frecuentemente por apoyar el derecho a organizar a los obreros y por crear estructuras sindicales independientes. La tortura se utiliza habitualmente para arrancar confesiones, y a los presos políticos se les niega sistemáticamente la atención médica.

Véase Estudio de la CSI sobre las violaciones de los derechos sindicales en Irán

En junio, el Comité de Libertad Sindical de la OIT se ocupó de una queja de la CSI/FITT sobre la represión ilegal del sindicato de conductores de autobuses encabezado por Mansour Osanloo, que fue finalmente liberado de la cárcel. Los derechos sindicales están severamente limitados, y las huelgas, prohibidas, En el informe se indica que más del 70% de los trabajadores iraníes tienen contratos temporales, sin ninguna seguridad en el empleo.