Adam Lee, Director de campañas de IndustriALL, en momentos en que hacía uso de la palabra en el CDH de la ONU.

IndustriALL denuncia a Glencore ante Consejo de Derechos Humanos de la ONU

28.06.2018

IndustriALL Global Union, junto con el Centro Europa-Tercer Mundo (CETIM), presentaron una declaración oficial ante el Consejo de Derechos Humanos (CDH) de la ONU sobre violaciones de los derechos humanos de los trabajadores/as por parte de Glencore.

En estos momentos, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas se encuentra reunido en Ginebra, Suiza. La declaración que se ha presentado ante el Consejo fue titulada “Violaciones de derechos humanos de los trabajadores por parte de Glencore en todo el mundo”, y destaca las violaciones de Glencore contra los derechos humanos de los trabajadores/as en esa empresa en numerosos países; en ese documento se cita a Glencore como ejemplo de por qué es imprescindible contar con un tratado vinculante de la ONU sobre las empresas multinacionales y los derechos humanos.

IndustriALL asistió a la reunión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU del 27 de junio, donde presentó una declaración oral sobre este grave caso. El 21 de junio, IndustriALL intervino en un evento paralelo del CDH de la ONU sobre la necesidad de contar con un tratado vinculante.

Al hacer uso de la palabra en la reunión del CDH de la ONU, Adam Lee, Director de campañas de IndustriALL, insistió:

“La práctica sistemática de Glencore de violación de los derechos humanos de los trabajadores y trabajadoras en todo el mundo, casi con total impunidad, subraya la necesidad urgente de contar con un instrumento legalmente vinculante a nivel internacional que permita regular las actividades de las corporaciones transnacionales y sus repercusiones en los derechos humanos.

“Este instrumento también serviría de herramienta esencial para garantizar  el acceso a la justicia de las víctimas y comunidades afectadas”.

La declaración destaca casos de violación de derechos por parte de la mencionada compañía. Entre otros factores, se incluyen problemas de salud y seguridad en Bolivia, Colombia, la República Democrática del Congo y Zambia, donde Glencore ha mostrado conductas que transfieren a los trabajadores/as la culpa por las violaciones de seguridad.

A pesar de la intensificación de la presión del trabajo y de no proporcionar capacitación ni equipos adecuados, Glencore ha amenazado con cerrar las operaciones si se producen accidentes.

La fuerza laboral de Glencore es cada vez más precaria, ya que el porcentaje de personal subcontratado por la empresa ha aumentado, llegando a un 43% el año pasado. En algunos casos, la empresa viola las leyes locales al subcontratar a trabajadores/as. Los trabajadores eventuales no tienen seguridad laboral, perciben sueldos más bajos y cuentan con peores condiciones de trabajo. La afiliación sindical se hace muy difícil porque los trabajadores/as corren el riesgo de ser reemplazados si lo hacen.

Al tratar de destruir los sindicatos, Glencore socava activamente los derechos de sus trabajadores a la libertad de sindicación. En Australia, la empresa aplicó un cierre patronal a los trabajadores/as de la mina Oaky North, quienes fueron puestos bajo vigilancia por resistirse a los planes de reemplazarlos por personal subcontratado.

En Canadá, Glencore contrató a esquiroles durante una disputa de nueve meses que se produjo hace poco en la refinería CEZinc, mientras que en Perú, la compañía despidió a los miembros del sindicato, ofreciendo reintegrarlos si abandonaban el sindicato.

Debido a que Glencore tiene su sede en Suiza, la declaración también insta al gobierno suizo a intervenir para procurar que la compañía no viole los derechos humanos en otros países.

Por su parte, Kemal Özkan, Secretario General Adjunto de IndustriALL, señaló:

“Desde hace muchos años, nuestros afiliados vienen planteando constantemente quejas por las violaciones de Glencore contra los derechos humanos de los trabajadores y trabajadoras. Sin embargo, Glencore ha rechazado todo diálogo significativo, por lo cual nos hemos visto obligados a apelar al Comité de Derechos Humanos de la ONU.

“Seguiremos planteando estas cuestiones en todos los foros disponibles hasta que Glencore se comprometa a respetar los derechos de su fuerza de trabajo y a trabajar con nosotros para resolver esta situación”.