La IndustriALL y sindicatos de todo el mundo protestan contra el asbesto ante la sede de las Naciones Unidas en Ginebra (Suiza) en 2015.

Rolph Payet es el secretario ejecutivo del Convenio de Rotterdam. Fuente: Wikimedia/Commons

La campaña de la IndustriALL contra el asbestos se centra en el Convenio de Rotterdam

11.04.2017

La IndustriALL Global Union ha continuado su campaña para acabar con el mortífero comercio de asbesto en una reunión el 10 de abril con un alto funcionario de las Naciones Unidas en Ginebra (Suiza).

La IndustriALL se reunió con Rolph Payet, secretario ejecutivo del Convenio de Rotterdam, tratado de las NU que facilita el intercambio de información sobre productos químicos peligrosos en su lista, y prevé un proceso de adopción de decisiones nacional sobre su importación y exportación.

En la reunión, la IndustriALL expresó su firme apoyo a una propuesta de un grupo de 12 naciones africanas para modificar el Artículo 22 del Convenio de Rotterdam, a fin de que ningún país pueda vetar la inclusión de una sustancia peligrosa en el Anexo III del Convenio.

El secretario general adjunto de la IndustriALL  Kemal Özkan, dijo en la reunión:

El objetivo de la IndustriALL es lograr una prohibición mundial del asbesto. Perdemos todos los años centenares de miles de trabajadores a causa del amianto. Consideramos que esta propuesta de modificación del Convenio de Rotterdam es una verdadera oportunidad, y estamos aquí para expresar nuestro deseo de que apruebe.

Con la propuesta se trata de cambiar el proceso de adopción de decisiones, de manera que una sustancia peligrosa pueda incluirse con el apoyo de una mayoría del 75 por ciento de las partes con derecho a voto.

El crisotilo ha sido bloqueado reiteradamente en la lista por países con intereses económicos en el comercio de asbesto, a pesar de cumplir todos los criterios científicos para que pueda recomendarse su inclusión, y de contar con el abrumador apoyo para la inclusión de una mayoría de las partes en el Convenio Todos los años se siguen extrayendo y vendiendo dos millones de toneladas de crisotilo, la mayor parte al mundo en desarrollo.

“Se trata de la salud y la seguridad de los trabajadores frente a los intereses y los beneficios de grandes grupos. Nuestra misión es hacer cuanto podamos para cambiar la situación”, dijo Özkan.

Payet insistió en que la finalidad del Convenio de Rotterdam no es prohibir el uso ni la comercialización de productos químicos incluidos en el Anexo III, pero ofrece un marco reglamentario a los países para decidir si desean restringir y en qué medida, la futura importación de esos productos químicos. Esas decisiones adoptadas por los diferentes países desencadenan el procedimiento de “consentimiento fundamentado previo” incorporado en el Convenio, y requieren la revelación adecuada de las propiedades peligrosas de un material. Tales decisiones se comunican luego a todas las Partes y deben ser respetadas.

El Instituto del Crisotilo (denominado anteriormente Instituto del Asbesto), que es un grupo de presión en la industria del asbesto, ha citado el reiterado fracaso de la inclusión del crisotilo en el Convenio de Rotterdam con la prueba de que de alguna manera puede utilizarse de forma segura. 

Payet afirmó que la decisión de modificar el Artículo 22 depende de las partes en el Convenio y se discutirá cuando se reúnan en Ginebra (Suiza) del 24 de abril al 5 de mayo.

Se ha expresado la preocupación  de que un cambio en el método actual de adopción de decisiones puede hacer fracasar la totalidad del Convenio. Sin embargo, Brian Kohler, director de salud, seguridad y sostenibilidad de la IndustriALL, que también asistió a la reunión, preguntó:

Si el Convenio no funciona debidamente ahora, ¿qué puede fracasar?

La IndustriALL ha pedido a sus afiliados que escriban a sus gobiernos en apoyo de la propuesta y está ejerciendo presión sobre los decisores para apoyar la enmienda del Artículo 22.