La IndustriALL, la UNI y la CSI visitan Bangladesh

06.06.2013

Una misión conjunta de la IndustriALL, la UNI y la CSI visita Dhaka para impulsar una reforma de la legislación laboral y aplicar el histórico Acuerdo sobre seguridad contra incendios y de los edificios en Bangladesh, que han firmado más de 40 importantes marcas de ropa.

El Acuerdo sobre seguridad contra incendios y de los edificios en Bangladesh es nuestra firme respuesta a las terribles catástrofes recientes en la industria de la confección bangladeshí. Negociado entre la IndustriALL Global Union, la UNI Global Union, y más de 40 de las principales marcas de  moda mundiales más progresistas, el Acuerdo no es tal sólo otra iniciativa voluntaria. Se trata de un acuerdo vinculante con un mecanismo de quejas y consecuencias reales en caso de incumplimiento.
 
En la última semana de mayo, la IndustriALL Global Union, la UNI Global Union y la CSI visitaron conjuntamente Dhaka (Bangladesh). La finalidad de la misión conjunta era impulsar los avances en los derechos sindicales, trabajo decente, aumento del salario mínimo, y la aceptación y aplicación del Acuerdo. Se celebraron reuniones con el ministro de Trabajo y el viceministro de Trabajo de Bangladesh, la Asociación de Fabricantes y Exportadores de Ropa de Bangladesh (BGMEA), sindicatos afiliados a la IndustriALL y varias organizaciones no gubernamentales que trabajan para mejorar las condiciones en Bangladesh.
 
Las reuniones confirmaron los muchos desafíos que afrontan los trabajadores bangladeshíes: leyes laborales inadecuadas, aplicación inadecuada, un movimiento obrero que todavía trata de encontrar su propia voz en muchos aspectos, y una poderosa pero a la defensiva industria del vestido. Hay miles de fábricas de prendas de vestir confeccionadas en Bangladesh, y los problemas son de tal envergadura que la aplicación del Acuerdo será una enorme tarea. Las inspecciones de los edificios y la formación en seguridad contra incendios son tan cruciales como urgentes, pero una industria de la confección sana, segura y sostenible tiene que basarse en fundamentos sólidos de respeto de los derechos humanos, los derechos laborales y el trabajo decente.
 
Brian Kohler, director de salud, seguridad y sostenibilidad de la IndustriALL, informa desde Savar, cerca de Dhaka, un mes después del homicidio industrial:

Leer sucesos como el derrumbe de edificio Rana Plaza es una cosa, pero, a pesar de haber transcurrido un mes, ver el lugar sitúa la escala del horror en una perspectiva diferente. Algo así como 4.000 personas, unos cuantos centenares más o menos, trabajaban hacinadas con sus  máquinas en un pequeño edificio en el calor tropical de Dhaka. Es casi imposible imaginar sus condiciones de trabajo. La cifra oficial de muertos es 1.129, pero todavía hay muchos desaparecidos.

Miles de personas resultaron heridas, muchas de ellas mutiladas de por vida con horrible heridas. Al menos dos mujeres embarazadas dieron a luz atrapadas bajo los escombros. El lugar todavía huele a carne podrida. El edificio, construido sobre un terreno pantanoso, se suponía que tendría sólo cuatro plantas residenciales – y no se había construido debidamente a tal efecto – pero el propietario añadió cuatro más, y luego lo sobrecargó con maquinaria industrial pesada y vibrante, además de los trabajadores. No será el último que se derrumbe en Dhaka. El 24 de abril de 2013, al menos 1.129 personas pagaron un precio muy alto por los bajos precios de otros. En realidad, ninguno de nosotros es inocente,

concluye Kohler.
 
La competición por las peores condiciones debe ser sustituida por una elevación global de las normas. La tarea en Bangladesh es un comienzo. No será fácil, pero tampoco imposible. La exitosa aplicación del Acuerdo en Bangladesh creará un modelo para otras partes del mundo  y otros sectores industriales que requieren igualmente atención, pero no han sufrido los mismos acontecimientos que han acaparado los titulares como Bangladesh.