La IndustriALL habla a los trabajadores contratados que realizan actividades básicas en las operaciones de Shell a las afueras de Port Harcourt.

La Estación de flujo Umuebulu-Etche operada por Shell.

La Estación de flujo Umuebulu-Etche operada por Shell a las afueras de Port Harcourt.

La deteriorada casa de un trabajador.

Interior de un alojamiento básico de un trabajador contratado de Shell.

Zona de baño comunal en la casa de un trabajador de Shell en Port Harcourt

Esta casa de una sola habitación de un trabajador para seis personas es tan húmeda que era difícil respirar.

Instalaciones comunales de baño y ducha es la casa de un trabajador.

La ducha no es más que un cubo en un cubículo de aseo de este trabajador contratado de Shell.

Zona de 'cocina' exterior de un trabajador.

Siete personas comparten el apartamento de dos habitaciones de este trabajador contratado de Shell, con algunos familiares durmiendo en el suelo.

El trabajador contratado de Shell Kalu Ngozi murió por falta de atención médica adecuada, dejando huérfanos a sus cuatro hijos.

Los niños y un primo fuera de su casa.

Los tugurios de Port Harcourt Slum donde viven los niños.

Otra foto de la zona donde viven los niños huérfanos.

La investigación de la IndustriALL destapa la explotación de los trabajadores de Shell en Nigeria

24.10.2018

Un nuevo informe de una misión de investigación de la IndustriALL Global Union ha revelado una sorprendente explotación de los trabajadores contratados en las operaciones de petróleo y gas de Shell en Nigeria. 

En el informe se documentan los salarios de pobreza, el abuso mediante contratos, violaciones de los derechos fundamentales, riesgos de salud y seguridad y condiciones de vida miserables de los trabajadores nigerianos de Shell.

Trabajamos como un elefante y comemos como una hormiga,” dijo un trabajador de la Estación de flujo Umuebulu-Etche, a las afueras de Port Harcourt.“ Nuestro sueldo en Plantgeria (contratista) es de unos 95.000 naira (257 $ EE.UU.) Hoy en Nigeria no se puede hacer nada con eso. No se puede pagar la escuela de los hijos. No se puede comer bien. No se puede mejorar nada."

Los sueldos de los trabajadores varían de 137 $ EE.UU. a 257 $ EE.UU. mensuales, trabajando 12 horas diarias, seis días por semana. Algunos trabajadores dijeron que sus contratistas no les pagaban desde hacía varios meses.

Los trabajadores afirmaron que Shell determina lo que les pagan los contratistas, pero sus peticiones a Shell para recibir mejores sueldos se ignoran.

“Al que pide un aumento de sueldo le acompaña la policía. Y ya puede decir adiós a su empleo. Y no puede volver a entrar hasta que firme algún papel comprometiéndose a no unirse a un sindicato y a no pedir que le suban el sueldo", dijo uno de los trabajadores.

Shell es la mayor multinacional petrolera extranjera en Nigeria, y en 2017 recibió unos 54.000 millones $ EE. UU. del principal país productor de petróleo de África.

En su JGA de mayo, el director ejecutivo de Shell, Ben van Beurden, dijo que no es económicamente viable conceder a los trabajadores contratados empleos permanentes, pues no los necesitan todo el tiempo. Pero esto contradice lo que los trabajadores dijeron a la IndustriALL:

“Nos siguen clasificando como trabajadores ad hoc, pero trabajamos continuamente hasta 20 años, pagándonos menos de 150 $ EE. UU. mensuales" se lamentó un trabajador.

Muchos trabajadores contratados se quejaron de que su seguro de enfermedad (HMO) es inadecuado.

“Estamos expuestos a todos los riesgos. Trabajamos sobre el terreno. Incluso con nuestro HMO no estamos debidamente protegidos. En realidad, trabajamos para morir. Cuando caemos enfermos y vamos al hospital no nos tratan bien, porque el dinero que dan (los contratistas) al OHM es muy escaso."

En Port Harcourt y el Delta del Níger se ha incrementado mucho la violencia en el transcurso de los años, y el secuestro y el robo a mano armada son habituales. "Uno de nuestros compañeros, un conductor, fue matado a tiros hace poco. Y al final Shell no hizo nada. Lo máximo es guardar un minuto de silencio. Nadie se ocupa de usted ni de su famnilia. Si le sucede algo, Shell no le conoce; es el contratista.”

En su código de conducta, Shell declara: "Tratamos de trabajar con contratistas y proveedores que contribuyan al desarrollo sostenible y sean económica, ambiental y socialmente responsables."

El secretario general de la IndustriALL, Valter Sanches, dijo:

“Es más que hora de que Shell haga honor a su propio código de conducta y garantice un trato humano a los miles de trabajadores que se afanan en sus operaciones de Nigeria. Shell tiene que dejar de hacer la vista gorda a las violaciones de los derechos humanos de los trabajadores contratados en sus operaciones en Nigeria. Instamos a la empresa a que inicie un diálogo con la IndustriALL y sus sindicatos en Nigeria para corregir la situación, que en la actualidad no es responsable ni sostenible."

La IndustriALL está llevando a cabo una campaña mundial para poner fin al trabajo precario en Shell, donde los trabajadores contratados superan a los permanentes por más de 2 a 1, y realizan los cometidos más peligrosos. Los sindicatos estiman que la proporción es todavía mayor en Shell en Nigeria, pero la empresa no revela cifras sobre los distintos países.

El mes pasado, Shell anunció que había aunado fuerzas con otras empresas de la energía para crear un enfoque de colaboración a fin de hacer evaluaciones sobre derechos humanos de los proveedores en la industria energética. Las empresas participantes dicen que reconocen la importancia de trabajar con proveedores que respetan los derechos humanos, incluidos los convenios fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo. Sin embargo, Shell ha rechazado la oferta de la IndustriALL de trabajar con la empresa para investigar las mismas preocupaciones.