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Pancarta de una huelga en Petroci en 2016.

Pancarta de una huelga en Petroci en 2016.

La persecución sindical en el sector petrolero de Costa de Marfil debe terminar

20.07.2017

La industria petrolera en costa de Marfil está plagada de ejemplos de persecución sindical. Los trabajadores de Libya Oil, Petroci y Klenzi son objeto de despidos, reducción de prestaciones, inseguridad en el empleo, acoso y amenazas de despido si siguen en el sindicato.

Libya Oil, que opera en 18 países africanos, en la Isla de Reunión y en los Emiratos Árabes Unidos, citó razones económicas para las recientes exclusiones de ocho trabajadores.  SYNTEPCI, el afiliado a la IndustriALL, dice que Libya Oil no sólo incumple, sino que se niega a actualizar un acuerdo firmado en 2008. También se han ignorado los derechos de los trabajadores, y las razones aducidas para los despidos no se justifican y son engañosas.

SYNTEPCI se ha dirigido al ministro de Empleo y Protección Social, Moussa Dosso, y al Consejo Nacional de Diálogo Social, para que se anulen los despidos.

El 18 de julio terminó una huelga de tres semanas, la tercera en dos años, contra la privatización de la National Oil Company de Costa de Marfil, de propiedad estatal. Al carecer de plan social para proteger los empleos, los trabajadores temen que la privatización propuesta por Petroci los deje en peores condiciones.

Sin embargo, se llegó a un acuerdo, y se revisarán los salarios de los trabajadores con más de diez años de experiencia, y se protegerán los derechos de los 13 trabajadores trasladados a una empresa privada, Puma Energy, tras la venta de estaciones de servicio. Se discutirán las condiciones laborales de los trabajadores precarios, y se tratará del seguro de enfermedad, las pensiones, y la vivienda de los trabajadores. También se revisarán las indemnizaciones salariales de 48 trabajadores despedidos en 2016.

En Klenzi, empresa de distribución de combustible, hubo una flagrante violación de los derechos de sindicación, y no se reconoció a los delegados sindicales. La dirección, que se negó a reunirse con el sindicato, acosó abiertamente a los trabajadores y les amenazó con despedirlos si seguían afiliados al sindicato. Otras quejas conciernen al pago de las horas extraordinarias por la empresa, el seguro de enfermedad y las prestaciones de las pensiones.

SYNTEPCI ha escrito al Gobierno, expresando su decepción por la forma cómo el Ministerio de Trabajo está tratando la persecución sindical y denunciando el pisoteo de los derechos de los trabajadores.

El secretario general de SYNTEPCI, Jérémie Wondje, dijo:

“Escribimos a la Dirección General del Trabajo sobre lo mal que se están tratando las quejas de los trabajadores que hemos señalado a su atención. Hemos dicho que su falta de actuación debilita a nuestro sindicato.”

Diana Junquera Curiel, directora de energía de la IndustriALL, dice:

“Hemos pedido a Libya Oil, Petroci y Klenzi que dejen de atacar a los sindicatos, y que en lugar de eso entablen un diálogo de buena fe y colaboren con ellos para resolver las quejas. Los derechos de los trabajadores están protegidos por las leyes laborales y los convenios internacionales firmados por Costa de Marfil.”