Nasra Bibi llora mientras sostiene en la mano la billetera de su hijo - que se encontró en la fábrica donde murió quemado.

Con seis años de edad, Muhammad Suhail está siendo criado por sus abuelos, que viven en condiciones de pobreza, ya que su padre falleció en el incendio de la fábrica.

Shahida Pareen trata de dar a sus hijos educación que no puede pagar tras la muerte de su marido en el incendio de Ali Enterprises.

Minorista alemán KiK debe pagar indemnización prometida a las víctimas del incendio de fábrica de Pakistán

09.09.2015

Al cumplirse el tercer aniversario de la peor catástrofe industrial de Pakistán, los sindicatos mundiales IndustriALL y UNI, junto con la Campaña Ropa Limpia, están exigiendo a un importante minorista alemán que cumpla con su promesa de proveer compensación a largo plazo a las víctimas.

Doscientos cincuenta y cuatro personas murieron quemadas, y 55 resultaron gravemente lesionadas cuando, el 11 de septiembre de 2012, se incendió una fábrica que suministraba productos a la marca de ropa económica, KiK. Desesperados, los trabajadores y trabajadoras quedaron atrapados en el edificio, totalmente envuelto en llamas, detrás de las salidas de escape cerradas y ventanas selladas con barrotes.

A raíz de esta catástrofe, KiK, que cuenta con 3.200 tiendas en diferentes partes de Alemania, Austria y Europa Oriental, firmó un Acuerdo que establece el compromiso legal de la empresa de pagar un monto inicial de US$ 1 millón a las víctimas y sus familias para alivio inmediato.

De acuerdo con el compromiso referido. KiK pagó $1 millón al fondo provisional de ayuda. Sin embargo, hasta la fecha no ha cumplido con las obligaciones, establecidas en el Acuerdo, de participar en negociaciones de buena fe para para determinar compensación a largo plazo para las víctimas.

Además, el Acuerdo exigía que KiK pagara un monto de US$ 250.000 para la aplicación de normas en el trabajo futuro; esto tampoco se ha pagado todavía.

Desde que firmó el Acuerdo, el 21 de diciembre de 2012, la compañía en cuestión ha participado en diversas tácticas dilatorias para evitar el pago de compensación a largo plazo por pérdida de ingresos, gastos médicos, dolor y sufrimiento, y otros factores.

El marido de Rifit Bibi, Muhammad Asghar Khan, murió quemado en el incendio de Ali Enterprises, dejándola viuda con cuatro hijos pequeños que debe sustentar.

"Recibo como pensión la pequeña cantidad de PKR. 5000 (US$ 47) al mes, lo cual no es suficiente para comprar comida para mis hijos. La vida ha sido amarga desde que murió mi esposo", dijo.

Shahida Parveen de 37 años, madre de tres hijos, perdió a su esposo Muhammad Akmal en el desastre. Sus tres hijos, el mayor con 11 años de edad, tienen miedo de trabajar en una fábrica en el futuro, por el riesgo de morir en un incendio: "Quieren trabajar en oficinas, para lo cual es necesario tener una buena educación. Pero yo no tengo suficiente dinero para pagar su educación", dijo Parveen.

Por su parte, Jyrki Raina, Secretario General de IndustriALL Global Union, señaló:

Estamos hasta la coronilla con el incumplimiento de las promesas que hiciera KiK, y los obstáculos que pone la empresa para bloquear las negociaciones de indemnización. Es un insulto que, habiendo transcurrido tres años después de la tragedia, los sobrevivientes y las familias de los muertos sigan esperando que KiK actúe tal como prometió. KiK debe hacer lo correcto, pagando lo que debe a las víctimas del peor accidente industrial de la historia de Pakistán.

KiK tiene un historial de abastecerse con los productos de algunas de las fábricas más peligrosas del mundo. Es la única empresa que está vinculada a los tres desastres más mortíferos que se han producido en los últimos tiempos en el sector de la confección: el incendio en la fábrica de Ali Enterprises en Pakistán; el incendio en la fábrica de Tazreen en Bangladesh (2012); y el derrumbe del edificio de la fábrica de Rana Plaza, también en Bangladesh (2013).

En total, se han muerto 1.500 trabajadores y trabajadoras de la confección a consecuencia de estas tragedias.

Por otro lado, Philip Jennings, Secretario General de UNI Global Union, afirmó al respecto: “KiK es el único minorista involucrado en los tres últimos grandes desastres de fábricas: Ali Enterprises en Pakistán, el incendio de Tazreen y el derrumbe del edificio de Rana Plaza en Bangladesh. ¿Por qué KiK se niega a pagar indemnización a las víctimas de Ali Enterprises y sus familias? ¿Será que KiK realmente cree que las vidas de estos trabajadores y trabajadoras tienen menos valor que las de Alemania? Sin el compromiso de empresas como KiK, no podemos establecer una cadena de suministro sostenible en el sector de la confección. KiK: nunca es demasiado tarde para hacer lo correcto”.

Ineke Zeldenrust de la Campaña Ropa Limpia, dijo lo siguiente:

“Hace más de dos años, KiK firmó un acuerdo por el cual señalaba que iba a realizar negociaciones de buena fe para que todas las víctimas recibieran una compensación completa y justa, de acuerdo a las normas acordadas a nivel internacional. Ahora no están cumpliendo con su promesa a los familiares de las 254 personas que murieron en condiciones terribles produciendo pantalones vaqueros para KiK, después de que tampoco cumplieron con su promesa a sus consumidores de realizar sus operaciones de producción en condiciones de seguridad. Ahora es el momento de actuar, obligando a KiK que haga lo que debe hacer”.

Fin

Para mayor información, rogamos comunicarse con: Leonie Guguen, Encargada de Comunicaciones, IndustriALL Global Union. Email: [email protected]. Tel: +41 (0)79 137 54 36. www.industriall-union.org

  • KiK era la única empresa que se había ratificado formalmente como comprador de productos de la fábrica de Ali Enterprises. En el momento del incendio, la fábrica se dedicaba a la producción de pantalones vaqueros de la marca propia de KiK 'Okay Men'.
  • KiK figura entre los diez proveedores más grandes del sector minorista alemán, con unos 3.200 sucursales en Europa. Cuenta con más de 20.000 empleados y cada año inaugura 200 nuevas tiendas.
  • Los sobrevivientes han informado que, en momentos en que el incendio arrasaba la fábrica de Ali Enterprises, los administradores de la planta obligaron a los trabajadores a permanecer en la fábrica, mandando a cerrar las puertas para tratar de salvar los productos de la empresa - pantalones vaqueros amontonados, destinados a tiendas KiK en Europa.
  • A pesar de las mortales lagunas de seguridad de esa empresa, apenas unas semanas antes del incendio, la fábrica Ali Enterprises había logrado certificación SA8000 de la firma de auditoría Social Accountability International, lo que significaba que, supuestamente, había cumplido con las normas internacionales en nueve áreas, como salud y seguridad, trabajo infantil y el salario mínimo.
  • IndustriALL Global Union, que cuenta con 50 millones de miembros afiliados, representa a los trabajadores y trabajadoras de la confección en todo el mundo. UNI Global Union representa a los trabajadores de tiendas minoristas, incluyendo KiK.
  • IndustriALL y UNI, junto con la Campaña Ropa Limpia, han estado a la vanguardia de las exitosas campañas para lograr compensación para las víctimas de Rana Plaza y Tazreen.