Poco o nada ha cambiado la seguridad laboral en Pakistán a pesar del trágico incendio ocurrido hace cinco años

12.09.2017

Al cumplirse el quinto aniversario del incendio de la fábrica Ali Enterprises en Baldia, Pakistán, los sobrevivientes, familias de las víctimas y otros rindieron homenaje a los 257 trabajadores y trabajadoras que perecieron en la tragedia ocurrida el 11 de septiembre de 2012.

La Asociación de Afectados por el Incendio en Fábrica de Ali Enterprises (AEFFAA) y la Federación Sindical Nacional de Pakistán (NTUF) se reunieron el 11 de septiembre frente a la fábrica donde se produjo aquel fatal incendio.

En este evento, varias personas se dirigieron a los reunidos, señalando que no se ha proporcionado justicia a las víctimas, ya que se han retirado todos los cargos contra los propietarios de la planta. En el momento del accidente no había salida de emergencia en la fábrica y la única puerta que se utilizaba fue cerrada después de haber comenzado el incendio. La falta de alarmas de incendios fue un factor que contribuyó a un gran número de muertes.

A pesar de que las marcas internacionales y locales, junto con sus correspondientes empleadores, son directamente responsables de los accidentes que se registran en las fábricas, la negligencia de las autoridades gubernamentales les ha ayudado a eludir responsabilidades ante las desgracias.

Los representantes de la AEFFAA afirmaron que todavía hay problemas con el pago de indemnizaciones, aunque la compañía alemana KiK, que obtenía la mayor parte de los productos fabricados por Ali Enterprises, pagó US$ 5.15 millones a la Organización Internacional del Trabajo después de llegar a un acuerdo con IndustriALL Global Union y la Campaña Ropa Limpia en 2016.

Por su parte, Nasir Mansoor, Presidente de la NTUF, organización afiliada a IndustriALL, señaló:

“El gobierno no ha aprendido de este trágico incendio. Siguen predominando el trabajo precario y condiciones de trabajo peligrosas. La mayoría de las fábricas no permiten que los trabajadores y trabajadoras establezcan sindicatos, que pueden contribuir a mejorar la seguridad en los lugares de trabajo. Los empleadores obligan a la fuerza de trabajo a laborar en turnos de más de ocho horas, no proporcionan contratos por escrito, ni los registran con las instituciones de seguridad social y pensiones. Esto tiene que cambiar”.

Por otro lado, Christina Hajagos-Clausen, Directora del sector del textil y confección de IndustriALL, manifestó: “El gobierno de Pakistán debe tomar medidas inmediatamente para mejorar la seguridad en las fábricas de prendas de vestir. Se debe respetar el derecho de los trabajadores y trabajadoras a formar sindicatos, ayudando así a resolver la gran cantidad de problemas que enfrenta la fuerza de trabajo”.