Sindicatos respaldan el acuerdo automotriz entre Argentina y Brasil

20.06.2014

El acuerdo entre ambos países permitirá a Argentina ayudar a solucionar la crisis en el sector automotriz. Los gremios pertenecientes a la CGT, consideraron que dará un nuevo impulso al sector, con la consecuente generación de puestos de trabajo.

Dirigentes de la Confederación de Gremios Industriales, encabezada por  Ricardo Pignanelli, (SMATA) y Antonio Caló (UOMRA),  ambos sindicatos afiliados a IndustriALL Global Union, se reunieron con la ministra de industria de Argentina, Debora Giorgi. En el encuentro los gremios dieron su respaldo a este acuerdo que intenta equilibrar el sector automotriz  en medio de la desaceleración de la economía.

Participaron también del encuentro los secretarios generales de las afiliadas: Federación Obrera Nacional de la Industria del Vestido, Romildo Ranú; de la Asociación de Supervisores de la Industria Metalmecánica, Luis García; de la Asociación Obrera Minera, Héctor Laplace; y del Sindicato de Obreros Curtidores, Walter Correa y de la  Federación Argentina de Petróleo y Gas, Alberto Roberti, entre otros.

El convenio reduce la cantidad de autos y autopartes libre de aranceles que Brasil puede exportar a Argentina. Y  establece que por cada dólar que exporte a Brasil en bienes de la industria automotriz podrá importar 1,5 dólar de ese país, dijeron ambos gobiernos en un comunicado. Esa relación, conocida como “flex”, era anteriormente de 1,95 dólares.

Ricardo Pignanelli de SMATA, señaló a los medios nacionales que el acuerdo con Brasil "ayuda mucho porque permitirá la venta de 40.000 unidades más que el año pasado" y una "focalización de producción de autopartes".

Asimismo se logrará descomprimir la crítica situación del sector automotriz en materia de producción y de empleo. En cuanto a los precios, este compromiso podría reducir cerca del 10  por ciento en algunos modelos, y entre el 7 y 8 por ciento en los modelos nuevos.

El acuerdo en el sector automotriz tiene duración hasta el 1 de julio de 2015, y servirá de marco para continuar con futuras negociaciones que derivarán en un nuevo protocolo, que regiría entre los años 2015 y 2020.