La policía monta guardia frente a la oficina central de correos en Argel, antes de la manifestación del 20 de enero.

Carreteras que conducen a puertos en Argel, bloqueadas por el tráfico después de que la policía colocara barreras para que no se realizara la manifestación sindical.

El periódico argelino El Watan informa sobre el bloqueo policial organizado para impedir la manifestación del 20 de enero.

Sindicatos mundiales repudian la detención de 1.000 manifestantes en Argelia

26.01.2018

Manifestando su repudio por el tratamiento inhumano por parte de la policía argelina al detener a más de mil personas que iban a participar en una manifestación el día 20 de enero, los sindicatos mundiales también piden que termine la represión cada vez mayor que se ejerce contra los sindicatos y dirigentes sindicales en Argelia.

En efecto, el 20 de enero, con el fin de impedir una manifestación pacífica, la policía argelina detuvo violentamente a por lo menos 1.000 personas en la capital, Argel. Dicha manifestación había sido organizada por SNATEGS, sindicato del sector de petróleo y gas, afiliado a IndustriALL Global Union.

Los detenidos fueron trasladados en autobús a zonas remotas, donde les negaron alimentos y agua, desde las 11 de la mañana hasta las nueve de la noche. Las fuerzas de seguridad confiscaron sus teléfonos y borraron fotos de la manifestación, y así también evidencias de la represión policial. Según SNATEGS, algunas mujeres manifestantes fueron acosadas sexualmente y otros sindicalistas fueron agredidos. 

Los sindicatos mundiales, IndustriALL, UITA, la ISP y la CSI, escribieron al Ministro de Trabajo de Argelia, Mourad Zemali, para manifestar su repudio por el mal trato que sufrieron los manifestantes, que incluían sindicalistas, personas de la sociedad civil y veteranos heridos del ejército.

Unos 10.000 policías participaron en esa operación, tratando de impedir que se realizara la concentración, que fue convocada el 20 de enero por SNATEGS con el propósito de pedir que el gobierno detuviera la privatización de empresas del estado. La manifestación también tenía como fin defender la libertad de sindicación y exigir la reintegración de los trabajadores/as y dirigentes sindicales despedidos en la empresa estatal de energía Sonelgaz.

Las fuerzas de seguridad colocaron barreras en todas las vías de entrada a la capital y controlaron estrictamente a las personas que querían ingresar a la ciudad. Se obligó a que retornaran muchos autobuses que transportaban a los manifestantes. Según SNATEGS, 30.000 personas intentaron participar en la protesta, pero solamente entre 600 y 700 lograron llegar a la concentración que se realizó frente a la oficina central de correos en Argel. 

La carta de los dirigentes de los sindicatos mundiales dirigida al Ministro de Trabajo de Argelia dice: “Estas medidas de injerencia policial constituyen violaciones graves del derecho a la libertad de reunión y de los derechos civiles de los ciudadanos de Argelia. Además, repudiamos la represión cada vez mayor contra los sindicatos y dirigentes sindicales en Argelia”.

Desde que el sindicato fue registrado oficialmente en 2013, SNATEGS y sus dirigentes han sufrido represión y persecución judicial cada vez mayor. Raouf Mellal, Presidente de SNATEGS, quien alertó sobre la sobrefacturación intencional a gran escala de los clientes de Sonelgaz durante un período de diez años, ha sido condenado a 17 meses de cárcel y multas de 10.000 euros (US$ 12.300). Actualmente no está bajo custodia y ha apelado contra los cargos.

Además, el Secretario General de SNATEGS, Abdelkader Kawafi, fue citado a los tribunales para asistir a un juicio el 6 de febrero basado en acusaciones de "difamación".

Por su parte, Valter Sanches, Secretario General de IndustriALL, señaló: “Rechazamos como completamente inaceptable este trato inhumano que se ha aplicado a ciudadanos que tienen todo el derecho de realizar una manifestación pacífica sin represalias. Pedimos al gobierno argelino que deje de atacar a los sindicatos en el país y ponga fin a la persecución judicial contra dirigentes sindicales”.

Sin embargo, los tribunales, que habían condenado a Raouf Mellal, lo reconocieron como Presidente legítimo de SNATEGS, a pesar de los intentos del gobierno y de Sonelgaz de destituirlo y de disolver el sindicato. Un tribunal de Guelma también anuló la decisión de Sonelgaz de despedir a Raouf Mellal en 2014, en base a legislación argelina que protege a los dirigentes sindicales, impidiendo que sean víctimas de despido arbitrario.

Suscríbase a la campaña de LabourStart, exigiendo al gobierno argelino que ponga fin a los ataques contra el sindicato independiente del sector de la energía, SNATEGS.