Violenta reacción ante intentos de crear sindicatos en Bangladesh

31.05.2017

Los trabajadores de las fábricas Orchid y Savar del Grupo Azim en Chittagong han sido objeto de violencia, amenazas y coerción a consecuencia de sus planes de crear sindicatos en los lugares de trabajo.

En efecto, después de saberse de los planes de formación de sindicatos, los trabajadores y dirigentes sindicales fueron amenazados y atacados violentamente el 27 de mayo, por matones locales. Este hecho se registró frente a las puertas del edificio donde están ubicadas las fábricas. La violencia continuó al día siguiente, cuando los trabajadores y dirigentes sindicales volvieron a ser atacados, advirtiéndoles que si seguían organizando sindicatos los iban a matar. Los policías locales que estaban presentes quedaron mirando mientras se agredía a los dirigentes sindicales.

Los agresores llegaron incluso a los hogares de los dirigentes sindicales, intimidando a sus familiares. La esposa de un dirigente sindical fue amenazada a punta de cuchillo y el hermano de otro dirigente fue secuestrado y luego puesto en libertad.

Muchos dirigentes sindicales se han refugiado en las oficinas del sindicato, por temor a nuevos ataques violentos que pongan en peligro a sus familias.

Desde principios de 2016, la Federación de Sindicatos de Trabajadores Independientes de la Confección de Bangladesh (BIGUF), organización afiliada a IndustriALL, ha estado tratando de establecer un sindicato en las fábricas de Orchid y Savar, que están ubicadas en un mismo edificio.

En marzo de este año, los trabajadores/as presentaron, por cuarta vez, una solicitud de registro del Sindicato Sromik de Savar Sweater Ltd., con la afiliación de 2.200 trabajadores/as; luego, en abril, lo solicitaron para el Sindicato de Trabajadores de Orchid Sweater Ltd., con 1.760 miembros. Aduciendo razones muy cuestionables, la administración del Ministerio del Trabajo volvió a rechazar la solicitud para establecer el sindicato en la fábrica de Savar. Se cree que pronto se conocerá la decisión sobre el sindicato en la fábrica de Orchid.

El Grupo Azim tiene una larga historia de interferir con los derechos de los trabajadores de establecer sindicatos. En 2014, se produjo una situación parecida de violencia en la fábrica de Global Garment/Trousers.

Valter Sanches, Secretario General de IndustriALL, ha pedido que se tomen medidas rápidamente para poner fin a la violencia:

“La injerencia del Grupo Azim en los intentos de los trabajadores de ejercer su derecho de libertad de asociación es claro incumplimiento de la legislación laboral nacional, así como de las normas internacionales fundamentales del trabajo.

“Exigimos que terminen inmediatamente estos ataques violentos y pedimos enérgicamente que el grupo Azim entable negociaciones auténticas con BIGUF”.

A pesar de que Bangladesh ha ratificado el Convenio 87 de la Organización Internacional del Trabajo sobre la libertad sindical y la protección del derecho de sindicación y el Convenio 98 sobre el derecho de sindicación y de negociación colectiva, recientemente el gobierno y los propietarios de fábricas han reprimido severamente al movimiento sindical.