Los propietarios de Eternit pueden ser condenados a 20 años de prisión

06.07.2011

El fiscal solicitó en un tribunal de Turín 20 años de prisión para los propietarios y la alta dirección del Grupo multinacional Eternit, por causar deliberada y maliciosamente un desastre ecológico que provocó numerosas muertes a causa del asbesto.

ITALIA: El 4 de julio, en la audiencia de un tribunal de Turín, Stephan Schmidheiny, multimillonario suizo de 64 años, y Louis de Cartier de Marchienne, barón belga de 89 años, propietarios del Grupo Eternit, la compañía de cemento y asbesto con plantas en Europa, Africa y América del Sur, fueron acusados de no proteger intencionadamente a sus empleados y a los vecinos de la factoría, lo que causó miles de muertes provocadas por el asbesto.

Concretamente, los magnates del asbesto fueron acusados de un deliberado desastre ambiental, al contaminar y dispersar las mortíferas fibras de asbesto y no aplicar deliberadamente las medidas de precaución en el lugar de trabajo. El fiscal, Raffaele Guariniello formuló además otras tres demandas: inhabilitación permanente para todo cargo público, prohibición de contratar (y negociar) con una administración u organismo público, e inhabilitación para todo cargo de gestión en una compañía durante diez años para los acusados.

En el juicio de Turín es la primera vez que se considera en Europa una demanda penal relacionada con el asbesto. Según la investigación de la fiscalía de Turín, concierne a cerca de 3.000 víctimas, entre ellas trabajadores que estuvieron expuestos al asbesto cuando trabajaban en las cuatro plantas italianas de Eternit, sitas en Cavagnolo, Casale Monferrato, Rubiera cerca de Reggio Emilia y Bagnoli, cerca de Nápoles, y quienes vivían en la proximidad de las plantas. En la planta de Casale Monferrato, en el Piamonte, se produjeron el 70 por ciento de las víctimas. Los supuestos delitos se cometieron entre 1952 y 2008.

Los tres afiliados a la FITIM en Italia contribuyeron a la audiencia por medio de sus centros nacionales, CGIL, CISL y UIL, junto con la Asociación Italiana de Familiares de Víctimas del Asbesto (AFEVA). En una declaración conjunta, mostraron su confianza en que "la conclusión de este juicio (en otoño) será un acontecimiento histórico que nos permitirá conocer mejor la calidad del desarrollo económico e industrial, de manera que pueda hacerse justicia en nuestro país y fuera de él. Hemos esperado veinte años, lo mismo que quienes todavía han de luchar en tres cuartas partes del mundo donde se sigue extrayendo o utilizando asbesto, provocando nuevos centenares de miles de enfermedades y muertes de trabajadores y ciudadanos que siguen desconociendo en gran medida el peligro o son engañados judicialmente".

El texto de la declaración conjunta en italiano está disponible aquí