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Discurso de Jyrki Raina en la Foreign Press Association, Londres

26.06.2012

Una semana después de la creación de la IndustriALL Global Union, el secretario general, Jyrki Raina, anuncia a la Foreign Press Association su intención de arrojar alguna luz sobre el poco ético comportamiento de Rio Tinto en todo el mundo, comenzando con la publicación de un informe sobre las operaciones de la compañía en África.

Fue un ex primer ministro de su país, Harold Wilson, quien dijo que quien rechaza el cambio es el arquitecto de la decadencia.

El cambio es una constante para las personas, las naciones y las organizaciones.

Nosotros, en el movimiento sindical, hemos tenido que afrontar el cambio de la adaptación a un mundo globalizado durante decenios. Vivimos en una época en la que las ortodoxias y las expectativas  que hemos tenido que aceptar en el período de posguerra son ahora inciertas.

En la que las medidas de quienes formulan las políticas y los expertos económicos en los que han confiado han quedado a la merced de acontecimientos no comprendidos ni predichos.

En la que la economía mundial es la más frágil e incierta desde el decenio de 1930, en la que países como Grecia han sido humillados por acontecimientos financieros externos, y su situación se ha degradado por políticas de austeridad imprudentes.

Vivimos en una época en la que los gobiernos pierden poder ante los mercados financieros y las empresas multinacionales, mientras se sigue esperando que proporcionen infraestructura y una red de seguridad social a sus ciudadanos.

Los problemas que afrontamos son cada vez más globales. Y  las soluciones y las alternativas han de ser también globales. El capital y las empresas son globales, por lo que el desafío para los sindicatos es lograr que el trabajo sea también global.

La función de la IndustriALL Global Union

La semana pasada, en Copenhague, tres organismos sindicales internacionales se unieron para formar una nueva fuerza sindical global. Esta fusión, que representa a 50 millones de trabajadores en 140 países, viene a unirse a la formación de la Confederación Sindical Internacional en 2006, como la reestructuración más significativa del sindicalismo global en los últimos 50 años.

Al crear la IndustriALL, los sindicatos  de todo el mundo reconocen la creciente integración del capital global. Este nuevo organismo sindical agrupa en una sola organización mundial a los trabajadores de las cadenas de suministro más críticas de la economía: en la minería, la fabricación, la tecnología y las comunicaciones.

La similitud de los desafíos que afrontan los trabajadores en un mundo globalizado, y la capacidad que tenemos para comunicar, hacen necesaria la creación de un sindicato mundial, si queremos cumplir nuestra función de proteger los derechos de los trabajadores y crear una sociedad más justa.

Con la creación de este nuevo sindicato mundial para los trabajadores industriales, iniciaremos una nueva era de activismo global de los trabajadores. En el pasado, los organismos sindicales internacionales han desempeñado un papel diplomático en la OIT, un papel de solidaridad en el ámbito público, y un papel de establecimiento de redes, creando capacidad entre los sindicatos, del norte al sur, del este al oeste.

Sin embargo, este nuevo sindicato mundial está empeñado en resultados industriales y de organización: la realización de campañas a lo largo de las cadenas de suministro con empresas transnacionales para conseguir acuerdos internacionales.

En tanto que los trabajadores organizados afrontan enormes dificultades en todo el mundo – dificultades que todos conocemos perfectamente – también estamos explorando las posibilidades que ofrece la globalización. El capital es global, pero también lo es la información. El mundo y su población están cada vez más conectados y unidos en redes, y nos apasionan las oportunidades de ser partícipes en arrojar luz sobre las prácticas laborales de compañías que se complacen en informar sobre la responsabilidad social empresarial en un país, al tiempo que deniegan derechos fundamentales en otro.

Para tener éxito, habremos de utilizar el pleno potencial de todos nuestros afiliados, de la totalidad de nuestros millones de miembros. Cada día, un miembro nuestro afronta en alguna parte del mundo la discriminación, la opresión, la amenaza de desempleo e incluso la amenaza de violencia, por estar dispuesto a luchar por un salario digno, un empleo decente, derechos decentes, y el derecho de sindicación.

Ahora mismo, nuestros afiliados españoles están en primera línea del debate de austeridad con el Gobierno español, que ignora los acuerdos con los sindicatos y suprime unos 10.000 empleos en la minería de carbón, a instancias de los gurús de la austeridad de la UE.

El aumento del poder del capital

Con frecuencia, los gobiernos no admiten que el control que ejercen sobre su economía es muy inferior al que era hace 40 años, que se ha perdido poder o se ha otorgado a las finanzas y las empresas internacionales.

En tanto que el ciudadano individual tiene más elección de consumo que nunca, su poder para configurar su propia vida se ha diluido. El movimiento sindical tiene que estar a la vanguardia de esas soluciones. A pesar de los desafíos que afrontamos, no hay ninguna organización con nuestra proyección, nuestros miembros y nuestro poder potencial.

Los empleadores son ahora más militantes, porque ven amenazados sus beneficios, mientras observan cómo se destejen los sueños de dominación de los mercados mundiales a causa de la crisis global.

Ni un solo trabajador, ni un solo miembro de nuestros sindicatos, en ninguna parte, es responsable de esta crisis. Pero en todas partes se pide a nuestros miembros y a los trabajadores que paguen por ella.

Vemos pruebas de la nueva militancia de los empleadores precisamente este mismo mes en la Organización Internacional del Trabajo, el organismo más antiguo de las Naciones Unidas. Desde 1926, la Conferencia de la OIT ha discutido regularmente los peores casos de abusos de los trabajadores en todo el mundo.

Pero este año, por primera vez, los representantes de los empleadores bloquearon las discusiones sobre los abusos de los trabajadores.

Este año, los representantes de los empleadores en la Conferencia de la OIT decidieron – como parte de una estrategia para menoscabar los derechos de los trabajadores, menoscabar el derecho de huelga – que no querían que el organismo de las NU pusiera de manifiesto los abusos de los trabajadores, los derechos de los trabajadores.

Dondequiera que miremos observamos ataques a los trabajadores:

  • Prácticas antisindicales, que se extienden en el mundo desarrollado y en desarrollo.
  • El aumento de las formas de empleo precario; informal, por contrato y trabajo subcontratado. El incremento de trabajadores inmigrantes sin plena protección de la ley.
  • Espectacular aumento del desempleo: 200 millones, el nivel más alto de la historia.
  • Mayor globalización de capital y de poder en manos de unas cuantas empresas transnacionales.
  • Ataques directos a los modelos sociales de diálogo social: debilitando el poder de algunos de los sindicatos más fuertes del mundo.

Puedo decirles que este ataque a los trabajadores es en realidad un ataque a la democracia, una tentativa para que el 1% tome todas las decisiones, ignorando los intereses del 99%.

Necesidad de sindicatos

También puedo decirles que nuestros sindicatos – fuertes, democráticos y autónomos – son los mejores garantes de los derechos de la abrumadora mayoría de los ciudadanos del mundo que están siendo marginados por esos ataques a nuestros humanos básicos.

Es fácil olvidar que muchos sindicalistas no gozan de los derechos arduamente conseguidos de que gozan los sindicalistas en Europa. Carecen de libertad para funcionar sin restricciones, u ocupar un lugar en la mesa de negociaciones.

Muchos trabajan bajo la amenaza de violencia, encarcelamiento tortura o muerte, por luchar por derechos democráticos y colectivos. En nuestra conferencia de 1.200 delegados de la pasada semana en Copenhague, comprobamos que:

  • el 18 por ciento de los delegados han sido detenidos o encarcelados por su labor sindical
  • el 25 por ciento han sido amenazados, o lo han sido sus familias, con violencia física, debido a su labor sindical
  • y el 16 por ciento han sufrido realmente violencia física por su actividad sindical.

Nuestros sindicatos están integrados por hombres y mujeres extraordinariamente valientes, que trabajan sometidos a presiones increíbles por causas en las que creen. Y nos recuerdan a todos que las libertades se conquistan arduamente.

Grace Nyirenda es la secretaria general del Malawi Textile, Garment, Leather and Security Service Workers’ Union. Ha puesto su vida en peligro, al representar a sus miembros cuando se reprime e incluso mata a trabajadores.

Hubo un momento en que incluso tuvo que esconderse y nuestros compañeros de LabourStart realizaron una campaña en línea, iniciada por una de las organizaciones predecesoras de la IndustriALL, la FITIM, para apoyar la labor de Grace y otros sindicalistas malawianos que eran objeto de serias intimidaciones y detenciones arbitrarias.

Hoy día, debido a la labor de Grace y de sus compañeras y compañeros que organizaron en primera línea acciones masivas, es posible decir que se está produciendo un verdadero cambio en ese país.

In Iraq, el actual gobierno está tratando de mantener las leyes de Saddam Hussein que criminalizan la organización de sindicatos independientes, a pesar de de la masiva oposición popular.

Hashmeya Muhsin al-Saadawi, de la IndustriALL, es la inefable y batalladora líder del Sindicato de Trabajadores y Empleados de la Electricidad, y una de las principales voces en el movimiento sindical iraquí que piden que se revoquen las leyes sobre el lugar de trabajo antidemocráticas de la era Saddam.

En el mundo árabe, los sindicatos libres e independientes han encabezado la Primavera Árabe, y la ofensiva para sustituir a las autocracias represivas por gobiernos democráticos.

No hay duda de que el movimiento sindical ha formado parte de la punta de lanza de la demanda del fin de las dictaduras árabes y la implantación de nuevas normas democráticas en la sociedad civil.

Especialmente nuestras compañeras y nuestros compañeros de Túnez y Egipto, los ejemplos más sobresalientes de la Primavera Árabe, donde los sindicatos han desempeñado, y siguen desempeñando un papel central como garantes de nuevas normas democráticas.

Esta es una parte sobre la que no se ha informado suficientemente - en particular por reporteros occidentales que estaban más fascinados por el papel de twitter y los medios sociales – e ignoraron a las otras fuerzas que actuaban.

Los sindicatos en Egipto y Túnez aportaron las personas, la solidaridad y el coraje para desafiar a los dictadores. Fueron apoyados por sus compañeros y compañeras en el movimiento sindical mundial.

Me gustaría saber qué compañías rehusaron vender a los Gobiernos egipcio y tunecino o qué bancos les negaron capital.

Evidencia del estudio

La cuestión para los líderes sindicales es siempre cómo adaptarnos a los valores que hemos heredado para cambiar las complejidades del mundo.

Uno de los argumentos aducidos por quienes son antisindicales es pretender que, si bien hemos podido hacer algo bueno en el pasado, el movimiento sindical ya no es pertinente. Ese capitalismo egoísta, en cierto modo no regulado, resolverá los problemas sociales si gobierno y sindicatos quedaran simplemente excluidos.

Yo no puedo aceptar esto.

La crisis financiera mundial ha mostrado que el orden económico moderno no es infalible, no es inevitable, y no sirve los intereses superiores de los trabajadores. Los valores que comparten los sindicatos no son radicales. Los conceptos de solidaridad, equidad e igualdad económica forman parte de la manera de pensar de la gente normal y corriente en todo el mundo.

Las ideas de un jornal justo por una jornada justa, de trato digno en el trabajo, una red de seguridad para los afectados por reveses imprevisibles del destino, y de un equilibrio entre vida y trabajo, son las que siguen teniendo gran atractivo.

Los valores neoliberales de comercio sin restricciones, privatización y desregulación son los que no corresponden a lo que piensa la gente.

La reciente crisis financiera, y los disturbios en las calles de Europa, han puesto de manifiesto la desconexión entre las ortodoxias económicas de quienes asisten al foro de Davos, y los millones que se ven forzados a ganarse la vida en la economía moderna.

Una encuesta mundial encargada por la Confederación Sindical Internacional bajo la dirección de Sharan Burrow, y hecha pública hace unas semanas de 1.000 residentes en cada uno de 13 países muestra precisamente lo desconectados que están los líderes económicos mundiales.

Los países abarcados por la encuesta fueron Alemania, Bélgica, Bulgaria, Brasil, Canadá, Estados Unidos, Francia, Grecia, Japón, Indonesia, México, Reino Unido y Sudáfrica.

Los resultados muestran una actitud de pesimismo, impotencia e insatisfacción con el actual sistema político y económico que han de escuchar quienes determinan las políticas.

  • Dos tercios consideran mala la economía nacional. Y más de la mitad (58 por ciento) dicen que sus ingresos familiares han caído por debajo del costo de la vida.
  • Hay diferencias entre países, con grandes mayorías en el Reino Unido, Francia, Alemania, Grecia y Estados Unidos que creen que las generaciones futuras estarán peor, en tanto que en naciones en desarrollo como Brasil e Indonesia hay más optimismo.
  • Pero, en general, hay desconfianza y desconexión de las políticas de austeridad impulsadas por tecnócratas y economistas.
  • El 78 por ciento de las personas creen que los bancos y las grandes compañías deben pagar más para resolver la crisis financiera. El 63 por ciento apoyan una tasa sobre las transacciones financieras.
  • El 70 por ciento no creen que las leyes vigentes en su país apoyen salarios justos.

En cuanto a la visión más amplia del futuro de sus naciones, el 66 por ciento apoyan la idea de invertir en la creación de empleos de manera que las economías crezcan lo suficiente para pagar la deuda, en tanto que sólo el 10 por ciento son favorables a medidas de austeridad que recorten sueldos y empleos para pagar la deuda.

El desafío para nuestros líderes mundiales es este – En los diez próximos años habrá 450 millones de jóvenes que se incorporarán al mercado de trabajo por primera vez.

Hay un sentido de desesperanza sobre sus perspectivas, y yo me pregunto si hemos tenido realmente presente el costo social de los programas de austeridad, que están condenando a una generación de jóvenes europeos al desempleo.

Como tradicionalmente los partidos de “izquierdas” han tendido en todo el mundo hacia el centro, teniendo en cuenta la ortodoxia económica neoliberal, la función del movimiento sindical es más importante que nunca.

Pienso que, para seguir siendo fuertes y pertinentes, los sindicatos no han de limitarse a trabajar por obtener mejores sueldos y condiciones para sus miembros, sino para mejorar la sociedad en su conjunto.

La industria minera como empleador global

Uno de los principales sectores industriales representados por nuestro nuevo sindicato mundial es la minería.

En medio de la peor recesión global que ha sufrió el mundo en 2008, la industria minera registró un auge de los productos básicos. Ese auge, debido en gran parte al crecimiento de la India y de China, creó una demanda sin precedentes de carbón, recursos minerales y piedras preciosas. En esa situación de crisis financiera, las compañías mineras siguieron superando al mercado global, mientras el sector de consumo dependiente de la demanda de economías desarrolladas trataba de recuperarse. La mayoría de las compañías mineras atravesaron la crisis con muy buenos balances.

En tanto que la economía global hace frente a la continua amenaza de la crisis del euro, la industria minera está dispuesta a seguir sirviendo de refugio, aunque no en la proporción de la última crisis financiera.

En 2010, a pesar de algunas preocupaciones de directores ejecutivos de compañías mineras, los resultados financieros de las diez principales compañías mundiales fueron espectaculares:

  • Los ingresos aumentaron un 32% - superando por primera vez la cifra de 400.000 millones $, y los activos totales se aproximaron a 1 billón $.

Los directores ejecutivos de las compañías mineras, sin embargo, tienen algunas inquietudes sobre sus horizontes: lo que más les preocupa es que los Estados-nación empiecen a pedir más para sus ciudadanos de sus recursos naturales que se están extrayendo.

Deben preocuparse. Existe una enorme disparidad entre lo que las compañías mineras proporcionan a sus accionistas y lo que aportan a las comunidades, los países y los trabajadores.

El auge de la minería no ha beneficiado a los trabajadores. La minería es la industria más insegura del mundo, y el trabajo en ella es arduo; ha producido algunos de los sindicatos más activistas y más fuertes del mundo. Sindicatos que han estado a la vanguardia en las luchas por salarios y condiciones decentes, la justicia social y la democracia.

Sin embargo, hay demasiados lugares en el mundo donde las compañías mineras siguen operando como los capitalistas sin escrúpulos de una novela de Charles Dickens, con impunidad política y sin ningún compromiso con las comunidades locales, la economía nacional y sin derechos laborales y protecciones básicos.

Nuestro nuevo sindicato mundial está lanzando su primera campaña global en la industria minera, y hemos elegido a una de las mayores compañías del mundo: Rio Tinto. Rio Tinto gana 15.000 millones $ al año con la mayoría de sus operaciones de mineral de hierro, aluminio, cobre, diamantes y energía.

Muchos de los beneficios de Rio Tinto se deben a un historial de daño al medio ambiente, prácticas laborales explotadoras y abusos de los derechos humanos.

Como muchas otras compañías mineras, dedica millones a proclamar lo buen ciudadano empresarial que es, al tiempo que hace cuanto puede para reducir las normas ambientales y laborales en todos los países donde opera.

En meses recientes, la FITIM y la ICEM, dos organizaciones fundadoras de la IndustriALL, han apoyado la lucha del United Steelworkers en un establecimiento de Rio Tinto en Alma, Quebec (Canadá).

El despido de 780 trabajadores en la fundería de aluminio de Alma, Quebec, ha irritado particularmente al movimiento sindical internacional, pues los trabajadores están siendo penalizados por rechazar las tentativas de la dirección de rebajar sueldos a la mitad y subcontratar la fuerza de trabajo.

Afiliados a la IndustriALL en todo el mundo están actuando para respaldar la campaña del USW para dejar a Rio Tinto "Fuera del podio", pues el metal utilizado para las medallas de los próximos Juegos Olímpicos procede de la mina Kennecott Bingham Canyon de Rio Tinto en Utah (Estados Unidos) y de su mina Oyu Tolgoi en Mongolia.

Rio Tinto está en el radar de los sindicatos desde hace decenios. En Sudáfrica, apoyó el apartheid, en Namibia hizo la vista gorda a la dirección con respecto a sus trabajadores locales, que realizaban su labor en condiciones similares a la esclavitud.

Las operaciones de Rio Tinto en África son una historia de comunidades desplazadas, promesas incumplidas, arreglos muy ventajosos con dictadores locales y la opresión de los sindicatos que intervienen.

A pesar de los beneficios generados por la minería, no hay países que hayan salido por si solos de la pobreza permitiendo la explotación privada de sus recursos minerales.

Cómo trabajaremos para cambiar la manera en que opera Rio Tinto

En abril de este año se celebró una reunión en Sydney (Australia) de todos los sindicatos del mundo con miembros en las operaciones de Rio Tinto. En esa reunión, los sindicatos acordaron establecer  una red popular para trabajar conjuntamente en campañas contra Rio Tinto.

El sindicato australiano, el Construction, Forestry, Mining and Energy Union (CFMEU) establecerá y coordinará la red. El United Steelworkers (USW), y el National Union of Miners (NUM) en Sudáfrica desempeñan también una función importante en esta labor.

Esperamos que los sindicatos que intervienen en esta red puedan reunir información e informar globalmente sobre lo que sucede sobre el terreno en las operaciones de la compañía. Esos sindicatos tendrán un papel crucial tanto en dar a conocer situaciones como en la adopción de diferentes formas de acción, según el asunto de que se trate.

El objetivo será poner en evidencia que Rio Tinto es un “infractor reincidente” que tiene un historial de comportamiento destructor que repite en todo el mundo. La FITIM, la ICEM, y ahora la IndustriALL Global Union, han apoyado activamente la campaña del USW “Fuera del podio” en los últimos meses.

Las acciones han incluido protestas y la redacción de una carta destinada a la compañía y al Comité  Olímpico Internacional y al Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Londres respecto a la utilización de metales de Rio Tinto en las medallas acuñadas para los Juegos Olímpicos de Londres.

La publicación del informe sobre la actuación de Rio Tinto en África es el primer paso de la IndustriALL para comenzar la campaña coordinada mundialmente.

Conclusión

Me opongo a lo que está haciendo Rio Tinto porque creo que la justicia no es negociable. Que la riqueza de los accionistas occidentales no puede basarse en la explotación de comunidades y personas más pobres.

La seguridad y la salud de un trabajador en el mundo en desarrollo son tan importantes como la salud y la seguridad de un trabajador en Europa. Los sindicatos se formaron en Europa en una época en que la riqueza media era baja.

Los sindicatos no esperaron beneficios para impulsar la seguridad, la jornada de ocho horas, las pensiones y los salarios mínimos.

Esos avances sociales se consiguieron junto al crecimiento económico, pero no se hubieran logrado sin campañas masivas, luchas con empleadores y, finalmente, la reglamentación gubernamental.

No tenemos opción entre riqueza y equidad, o entre riqueza y protección del medio ambiente.

La IndustriALL estará a la vanguardia en la defensa y la lucha para que se escuche en todas partes la voz de las personas. Y para lograr que esa voz se oiga, alta y clara, desarrollaremos una nueva y fuerte capacidad de hacer campañas, utilizando todos los medios disponibles.

El mundo está hoy más interconectado que nunca. La extensión de la crisis en Europa es observada por ciudadanos de todos los países del mundo. No podemos ignorar el vínculo existente entre el trabajador de las factorías chinas de Apple y el consumidor occidental que abre su nuevo ipad.

Tenemos que luchar por un nuevo modelo económico que anteponga a las personas y los empleos a los beneficios. Esto convierte la corrección de los desequilibrios de la riqueza entre el norte y el sur en un objetivo fundamental, y no en un subproducto de crecimiento sin límites.

Y sólo podemos ser eficaces en la persecución de este objetivo iniciando una nueva era de solidaridad global.

Tenemos que exigir el respeto de la sociedad civil democrática, y que se escuchen las voces de los sindicatos.

Nuestra función como sindicato mundial ha de consistir en reequilibrar la distribución de las fuerzas en la economía global, apartándonos de las empresas multinacionales y tendiendo a las naciones, las comunidades y las personas.

El capital mundial es una fuerza inmensa, pero su poder ha de atemperarse por el poder de las personas que actúan conjuntamente.

…FIN…