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Musulmanes rohingya desplazados. Foto: Agencia de noticias Tasnim

Musulmanes rohingya desplazados. Foto: Agencia de noticias Tasnim

Los sindicatos piden que cesen las graves violaciones de los derechos humanos de los rohingyas en Myanmar

17.10.2017

El Consejo de Bangladesh de la IndustriALL hace un llamamiento a la comunidad internacional para ejercer presión sobre el Gobierno de Myanmar para que ponga fin a la campaña de genocidio de los rohingyas, y tome inmediatamente medidas para repatriar a todos los rohingyas con plena dignidad y seguridad.

La inimaginable violencia contra los rohingyas desencadenada por el ejército de Myanmar en la provincia de Rakhain a finales de agosto de 2017 obligó a más de medio millón de personas a cruzar la frontera y entrar en Bangladesh como refugiados. La mayoría de ellos son mujeres, niños, personas mayores y recién nacidos que necesitan ayuda y asistencia.

Los líderes sindicales reconocieron la valerosa decisión del Gobierno de Bangladesh de acoger a los refugiados rohingya. Instaron a los trabajadores de la confección, a los propietarios de las fábricas y a la población en general a protestar verbalmente y actuar contra la limpieza étnica y ayudar a los refugiados rohingya.

El Consejo de Bangladesh de la IndustriALL publicó una declaración conjunta y exigió:

  • Que el Gobierno de Myanmar ponga fin a las graves violaciones de los derechos humanos de los rohingyas por los militares y tome inmediatamente medidas para repatriar a todos los rohingyas con plena dignidad, garantizar su seguridad y sus derechos y permitir el acceso a quienes tratan de ayudar a los rohingyas
  • Que los organismos internacionales y los gobiernos apoyen al Gobierno de Bangladesh y a su población para prestar ayuda humanitaria  los refugiados rohingya, que han quedado sin hogar.
  • Que el Gobierno y los organismos de Myanmar acepten y apliquen las recomendaciones de la Comisión consultiva Rakhine, presidida por Kofi Annan.
  • Presencia internacional en la repatriación de los refugiados con plena dignidad.
  • Solidaridad internacional de los sindicatos y los consumidores para ejercer presión sobre las empresas que invierten en Myanmar, donde hay derramamiento de sangre y violaciones.

Amirul Haque Amin, de la NGWF, dice:

“Para los sindicatos es primordial hacer frente a la crisis humanitaria de los rohingyas. Algunos sindicalistas voluntarios están participando ya en las tareas de socorro en Chittagong. También estamos llegando a un gran número de trabajadores de la confección y de personas en busca de apoyo. El fondo de solidaridad de emergencia creado por los sindicatos se utilizará para proporcionar asistencia médica, alimentos, ropa y otra ayuda necesaria a los refugiados rohingya. Recabamos el apoyo de la comunidad internacional para ejercer presión sobre el gobierno de Myanmar, con el fin de detener el genocidio y lograr la repatriación pacífica de los refugiados con dignidad.”

Los trabajadores de la confección de Bangladesh han puesto en marcha un fondo solidario de emergencia para ayudar a los refugiados. Piden a la comunidad internacional que cese las concesiones comerciales y el abastecimiento, y boicotee los productos para presionar a Myanmar y poner fin al genocidio inmediatamente.

El organismo de las NU para los refugiados, ACNUR, aumentó su estimación de refugiados rohingya en Bangladesh de 536.000 el 12 de octubre a 582.000 el 17 de octubre, lo que significa que la violencia en Myanmar no ha disminuido. Desde el 25 de agosto de 2017, en que comenzó el éxodo, han llegado cada día a Bangladesh 14.300 refugiados, por término medio. Según el ACNUR, es la crisis humanitaria de más rápido crecimiento.