Frank Hoffer, Director Ejecutivo de ACT, Jenny Holdcroft, Secretaria General Adjunta de IndustriALL, y Thomas Linemayr, Director General de Tchibo, en la reunión del G20.

Frank Hoffer, Director Ejecutivo de ACT, Jenny Holdcroft, Secretaria General Adjunta de IndustriALL, y Thomas Linemayr, Director General de Tchibo, en la reunión del G20.

IndustriALL presenta su programa ACT en el G20

19.05.2017

En la reciente reunión anual de Ministros de Trabajo y Empleo del G20, realizada en Alemania, fue presentada la iniciativa ACT, que IndustriALL lanzó con las marcas mundiales para procurar salarios dignos en las cadenas de suministro de prendas de vestir. Se perfiló esta iniciativa como modelo para lograr cadenas de suministro sostenibles a nivel mundial.

Entre los temas tratados en la reunión del G20, realizada del 18 al 19 de mayo, figuró la importancia de resaltar aquellas iniciativas y políticas que contribuyen al trabajo decente, creando cadenas de suministro mundiales que sean sostenibles.

Junto con Thomas Linemayr, Director General de Tchibo, Jenny Holdcroft, Secretaria General Adjunta de IndustriALL Global Union, ofreció una presentación en la que se explicó a los ministros de trabajo del G20 cómo el proceso ACT constituye la mejor oportunidad para lograr salarios dignos en las cadenas de suministro mundiales del sector de la confección, al introducir negociaciones sectoriales, vinculándolas con las políticas de adquisición que aplican las marcas.

Holdcroft hizo hincapié en la necesidad de establecer mayores salarios en todo el sector, para evitar que en las negociaciones las fábricas y marcas individuales ofrezcan precios más baratos en base a salarios más bajos.

Es imprescindible reformar las políticas de adquisiciones para apoyar la negociación sectorial en el contexto de las cadenas de suministro mundiales. Los compradores en la parte superior de la cadena de suministro cuentan con mayor poder para influir y determinar dónde se ha de distribuir el valor a lo largo de la cadena y cuánto ha de corresponder a los trabajadores/as.

Al vincular la negociación colectiva nacional a nivel sectorial entre los sindicatos y los empleadores con las prácticas de compra de las marcas, el proceso ACT crea un marco para relaciones laborales auténticas en las cadenas de suministro. A través de la negociación sectorial, los trabajadores/as podrán obtener un salario suficiente para sostener adecuadamente a sí mismos y a sus familias. Al mismo tiempo se puede abordar las condiciones laborales específicas del sector, las jornadas de trabajo, la productividad y otras cuestiones que tienen relación con los salarios.

Tras la presentación sobre ACT por IndustriALL y Tchibo, la iniciativa ACT fue reconocida en la declaración final de los Ministros de Trabajo del G20 como ejemplo del papel esencial que realizan los interlocutores sociales en la reducción de la desigualdad, eliminación de sueldos miserables, y para lograr crecimiento salarial sostenible.

Jenny Holdcroft señaló:

Por primera vez, el proceso ACT pretende crear un sistema que, al abordar los obstáculos estructurales que impiden lograr salarios dignos, pueda ofrecer una oportunidad real de aumentar los salarios de los trabajadores y trabajadoras de la confección en forma escalonada, sostenible y aplicable.

Por su parte, Thomas Linemayr acotó:

ACT nos permite unir fuerzas con las grandes marcas e IndustriALL, con influencia y una voz fuerte para introducir la cuestión de salarios dignos en los programas de acción de los gobiernos y las empresas.

Con ACT, hemos asumido un gran compromiso y sabemos que esto requerirá tiempo y paciencia. Por lo tanto, en este camino pedimos todo el apoyo que podamos obtener de los gobiernos y las partes interesadas en los diferentes países. Podemos hacer esto solamente si actuamos en forma conjunta.

Refiriéndose al proceso ACT, John Ruggie, ex Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para Empresas y Derechos Humanos, señaló:

Demuestra lo prometedor que es la acción colectiva para impulsar el cambio. Es importante destacar que iniciativas como el ACT no son cuestión simplemente de contribuciones filantrópicas voluntarias al desarrollo, sino también son resultado de la responsabilidad reconocida de las empresas de abordar graves peligros que corren los derechos humanos en sus cadenas de suministro.

Para cumplir con esta responsabilidad, el ACT también contribuye decisivamente al desarrollo sostenible.