El arreglo es una victoria importante para los trabajadores de la confección en Bangladesh.

Los sindicatos mundiales pactan con una marca multinacional el pago de 2,3 millones $ EE.UU. en virtud del Acuerdo de Bangladesh

22.01.2018

La IndustriALL Global Union y la UNI Global Union han acordado con una marca de topa multinacional el pago de 2,3 millones $ EE.UU. para afrontar los riesgos laborales en el lugar de trabajo que suponen una amenaza para la vida. El arreglo, alcanzado mediante un procedimiento de arbitraje en virtud del Acuerdo sobre seguridad contra incendios y de los edificios en Bangladesh, jurídicamente vinculante, representa uno de los mayores pagos realizados por una marca para afrontar los peligros en el lugar de trabajo en su cadena de suministro.

La marca, cuyo nombre no se puede revelar según los términos del arreglo, ha aceptado pagar 2 millones $ para proteger más de 150 fabricas de ropa en Bangladesh.

El fabricante de ropa contribuirá con otros 300.000 $ EE.UU. al Fondo de Apoyo a los Trabajadores de la Cadena de Suministro conjunto de la IndustriALL y de la UNI, establecido para respaldar la labor de los sindicatos mundiales con el fin de mejorar las condiciones salariales y laborales de los trabajadores en las cadenas de suministro mundiales.

Los sindicatos mundiales llevaron el caso a la Corte Permanente de Arbitraje aduciendo que la marca no imponía a sus fábricas la eliminación de los riesgos en forma oportuna, dejando a miles de trabajadores en condiciones peligrosas. Los sindicatos también denunciaron que la marca no garantizaba la viabilidad económica de sus fábricas para resolver los problemas de seguridad en curso, como se requiere en el Acuerdo.

En el momento de presentar el caso, en octubre de 2016, ninguna de las fábricas proveedoras conocidas de la marca habían completado las medidas correctoras requeridas, y en todas ellas había al menos un elevado riesgo de seguridad sin resolver. Esas fábricas carecían de sistemas de alarma contra incendios y de extinción, no tenían puertas cortafuegos y no separaban los materiales inflamables de las calderas de las fábricas.

La petición de arbitraje de los sindicatos estimuló a varias de las fábricas contratadas por la marca a realizar progresos, pasando una de ellas de una tasa de corrección de aproximadamente el 50 por ciento en octubre de 2016 a más del 90 por ciento en octubre de 2017. Sin embargo, muchas otras fábricas que proveen a la marca siguen estando muy por debajo, con índices que rondan el 50 por ciento y graves problemas estructurales y de seguridad contra incendios sin resolver.

Todas las mejoras de seguridad necesarias tienen que realizarse a la expiración del Acuerdo, en mayo de 2018.

El secretario general de la IndustriALL, Valter Sanches, dice:

“Este arreglo muestra que el Acuerdo de Bangladesh funciona. Es la prueba de que los mecanismos jurídicamente vinculantes pueden obligar a las empresas multinacionales a rendir cuentas. Estamos satisfechos de que la marca de que se trata esté asumiendo ahora su responsabilidad respecto a la seguridad de sus fábricas proveedoras en Bangladesh. Su compromiso financiero sirve de ejemplo para que otras marcas hagan lo mismo.”

Christy Hoffman, secretaria general adjunta de la UNI Global Union, declaró:

“En virtud de este Acuerdo, las marcas tienen que asumir parte de la responsabilidad financiera de las fábricas bangladeshíes que manufacturan sus productos., y este arreglo muestra que estamos logrando activamente que se apliquen esos compromisos del Acuerdo.

“De esta manera, más de 150 fabricas disponen realmente de recursos para realizar las reparaciones necesarias desde hace años. Seguiremos actuando para tener la seguridad de que todas las marcas contribuyen con la parte que justamente les corresponde a hacer más seguro el trabajo en Bangladesh.”

En diciembre de 2017, la IndustriALL y la UNI resolvieron otro caso de arbitraje con una marca mundial, también en la Corte de Arbitraje Permanente de La Haya. El número total de fábricas cubiertas por ambos casos es superior a 200.

Ambas soluciones fueron posibles por la representación pro bono de los dos sindicatos mundiales por Marney Cheek y su equipo en Covington & Burling.

El Acuerdo, que protege a más de 2,5 millones de trabajadores de la industria de la confección de Bangladesh, fue establecido por la IndustriALL y la UNI en 2013, tras el desastre del Rana Plaza, en el que murieron más de 1.100 trabajadores de la confección y más de 2.000 resultaron heridos. Es el primer acuerdo con un mandato jurídicamente vinculante que obliga a las marcas de moda a exigir a sus contratistas que eliminen los problemas de seguridad en cuanto a incendios, estructurales y eléctricos.

Los inspectores del Acuerdo han realizado hasta ahora inspecciones en más de 1.800 fábricas que suministran a más de 200 marcas, y han identificado más de 118.500 riesgos de incendio, eléctricos y estructurales.

El 83 por ciento de los peligros en el lugar de trabajo identificados en la ronda de inspecciones del Acuerdo original se han corregido, y 500 fábricas abarcadas por el Acuerdo han realizado el 90 por ciento de las correcciones necesarias.

El junio del año pasado se firmó un segundo Acuerdo, que entrará en vigor cuando expire el acuerdo original en mayo de 2018, y ampliará las protecciones del Acuerdo hasta el 31 de mayo de 2021, a menos que un comité de seguimiento conjunto (integrado por la marca firmante del Acuerdo, los firmantes sindicales del Acuerdo, la Bangladesh Garment Manufacturers and Exporters Association (BGMEA), la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Gobierno de Bangladesh) acuerde por unanimidad que para entonces ya se han cumplido una serie de rigurosas condiciones para un traspaso a un organismo nacional de regulación.