Miembros de la Tamilnadu Textile and Common Labour Union en una manifestación.

Miembros de la Tamilnadu Textile and Common Labour Union en una manifestación.

Miembros de la Tamilnadu Textile and Common Labour Union en una manifestación.

Serie de suicidios y muertes de trabajadores en las fábricas de tejidos del sur de la India

15.02.2018

En el último incidente, el 6 de febrero, el cuerpo de Dharshini Balasubramani fue hallado en el albergue de la fábrica de Dollar Spinning en Tamil Nadu.

Apenas once días antes de cumplir 14 años, la niña trabajadora de la aldea de Kalkudi en el distrito de Puthukottai se suicidó en su habitación del albergue. El día anterior a su muerte, Dharshini trabajó 16 horas, en dos turnos continuos desde las 8 de la mañana hasta medianoche.

Después de esos turnos, se le pidió que se presentara para el turno de la mañana, a las 8. Cuando el guarda del albergue llamó a su puerta a las 6.15 de la mañana, no hubo respuesta y se la encontró colgada al ventilador del techo.

Dharshini, que había perdido a su madre y vivía con su padre y un hermano, fue reclutada mediante un agente y llevada al albergue de la fábrica hacía tan sólo tres meses. Antes de ser trasladada a una habitación con ventilación y luz natural, estuvo alojada durante dos meses y medio en una habitación del sótano con cuatro chicas de la misma aldea.

Cobraba 260 Rs (4 $ EE.UU.) al día. Es habitual que las niñas alojadas en el albergue trabajen continuamente para cubrir las ausencias.

Representantes de la Tamilnadu Textile and Common Labour Union dicen que recientemente se han notificado muchas muertes de trabajadores. T. Manjula (de 33 años) murió supuestamente en un accidente en SMP Textiles en Nilakottai, distrito de Dinidigul. Manjula vivía con un hijo de 12 años y dos hijas de 11 y 9.

N. Kalaiyarasi, niña de 14 años, que fue a trabajar a Dindigul Cotton Spinning Mills a pesar de padecer neumonía, murió el 3 de octubre de 2017 en el hospital. Volvió al trabajo después de una visita al hospital para no perder su prima de 2.700 Rs (41,52 $ EE.UU.) pagada a quienes trabajaron durante el festival de Diwali.

Un trabajador activista, Sebastin Inbaraj (de 24 años), cortador auxiliar en Prabhu Spinning Mills, se suicidó, según se informó, el 15 de mayo de 2017, después de que los directores de la fábrica le acusaran de robo y de ser abusado y golpeado delante de sus compañeros. Al parecer, había apoyado a las trabajadoras en su lucha por sus salarios y sus derechos.

El 10 de marzo de 2017, una chica de 17 años fue encontrada muerta en su habitación de los alojamientos de Ganapathy Spinning Mills en Vellakoil, distrito de Tirupur.

En 2016 se informó de más muertes sospechosas. Una chica fue hallada muerta en una hilandería de Vellakoil el 10 de marzo, y Azhagu Sumathi fue encontrada también muerta el 14 de marzo en la aldea de Vadipatti.

La mayoría de estos trabajadores son de familias de agricultores pobres. Los agentes pagan un anticipo a la familia al reclutar niñas para los telares. Incluso si desean marcharse no pueden volver a casa hasta que no devuelvan el anticipo.

Trabajan en condiciones muy duras, con instalaciones sanitarias deficientes y sometidas a acoso sexual. Como apenas hay supervisión del Gobierno, los directores burlan la ley y los trabajadores no tienen manera de que se atiendan sus quejas. Los directores se oponen firmemente a los sindicatos y se aprovechan de la pobreza de las familias de los trabajadores para liquidar el asunto pagando una pequeña compensación.

Apoorva Kaiwar, secretaria regional para Asia del Sur de la IndustriALL, dijo:

“Es inaceptable que las condiciones laborales de las trabajadoras es las fábricas de tejidos sean peligrosas. Es alarmante que se informe de tantas muertes sospechosas. El Gobierno debe intervenir inmediatamente para abordar el problema.”