7 septiembre, 2026Los trabajadores de la Compañía de Fosfatos de Gafsa, en Túnez, se declararon en huelga durante tres días esta semana para exigir mejores condiciones de salud y seguridad, el cumplimiento de acuerdos anteriores y el pago de bonificaciones retenidas durante dos años. La huelga, que concluyó el 3 de septiembre con una participación superior al 95 %, se produjo tras la muerte de un trabajador el 22 de agosto debido a la insuficiencia de las medidas de salud y seguridad. La medida de fuerza fue convocada por la Fédération Générale des Mineurs Tunisiens (FGMT)-UGTT, afiliada a la Union Générale Tunisienne du Travail (UGTT) y a IndustriALL.
La huelga alcanzó una participación superior al 95 % en todas las áreas de producción y departamentos administrativos. Los trabajadores exigieron la mejora de las condiciones de salud y seguridad, el cumplimiento de los acuerdos previos, el pago de las bonificaciones por producción retenidas durante dos años y la garantía de los servicios sociales, incluidos los préstamos y anticipos que se descuentan de sus salarios.
El 22 de agosto, un trabajador falleció en una mina de Gafsa debido a la insuficiencia de las medidas de salud y seguridad. Esto se produjo tras meses de diálogo infructuoso: la FGMT-UGTT presentó una serie de demandas el 30 de junio, pero la dirección no respondió con seriedad y canceló una reunión prevista para el 4 de agosto sin dar explicaciones. Todos estos acontecimientos desencadenaron la huelga.
Esta situación refleja una crisis más amplia: el Gobierno interrumpió el diálogo con la UGTT en septiembre de 2023 y, desde entonces, las empresas estatales han dejado de negociar con los sindicatos.
La Compañía de Fosfatos de Gafsa se enfrenta a una crisis financiera caracterizada por retrasos salariales, la suspensión de las bonificaciones y prestaciones, y el impago de las obligaciones con los proveedores. La FGMT-UGTT atribuye esta situación a una mala gestión y a graves problemas estructurales bajo la actual dirección. En una declaración de marzo de 2026, el sindicato instó al Gobierno a garantizar el pago de los salarios e iniciar una reforma basada en la transparencia y la rendición de cuentas.
Reem Hilal, secretaria general de la FGMT-UGTT, afirmó:
“La huelga demuestra el compromiso de los trabajadores con sus derechos legítimos. Merecen condiciones de trabajo seguras y saludables, recibir puntualmente sus salarios y bonificaciones y tener información sobre el futuro de la empresa, especialmente tras la muerte de un trabajador.
Este año, los trabajadores han aumentado la producción de fosfato de 3 a 4 millones de toneladas métricas. Sin embargo, la dirección les niega sus derechos y se rehúsa a dialogar. Estamos consultando con los trabajadores y los sindicatos para determinar los próximos pasos en caso de que la dirección rechace nuestras demandas”.
Atle Høie, secretario general de IndustriALL, expresó:
“Los salarios, la seguridad de los trabajadores y los derechos fundamentales no son negociables. Apoyamos plenamente las demandas legítimas de los trabajadores e instamos a la empresa a que adopte las medidas inmediatas y necesarias para dar respuesta a sus preocupaciones. Además, debe restablecerse el diálogo social, no solo para negociar los reclamos de los trabajadores y salvaguardar sus derechos, sino también para ayudar a proteger a la empresa y superar esta crisis”.



