Bajo el denominado “proyecto Hércules”, el gobierno francés propone dividir la gran empresa pública EDF en dos partes, una de las cuales se abrirá a la inversión privada.
Los sindicatos franceses del sector energético unieron fuerzas para protestar contra el desmantelamiento de EDF en plena emergencia climática, y le están exigiendo al gobierno que se enfoque en los asuntos de interés público en lugar de favorecer los intereses de unos pocos.
En oposición a este plan, las centrales sindicales afiliadas a IndustriALL FNME-CGT, CFE-CFDT, CFE-CGC Energie y FO Energie et Mines anunciaron una huelga nacional que tendrá lugar el 19 de septiembre.
“Exigimos que el gobierno le brinde a EDF los medios necesarios para invertir en la transición energética y el servicio al público, así como para renunciar a la privatización”, afirmaron los sindicatos en una declaración.
En mayo del año pasado, IndustriALL Global Union firmó un acuerdo global de empleador responsable con EDF.
La energía es un bien público y un sector estratégico. Una economía sólida y sostenible no puede existir sin independencia energética y desarrollo de la infraestructura.
“El acceso a la energía, la seguridad del suministro y los precios favorables en el sector energético contribuyen directamente al crecimiento de la industria y a la creación de empleos sostenibles. En una época de grandes desafíos en materia energética, el mundo debe garantizar la independencia del suministro y una transición justa hacia una economía con baja emisión de carbono”.
“Brindamos nuestro apoyo a los sindicatos franceses y a todos los trabajadores de EDF para que exijan a la dirección que suspenda el proyecto Hércules, y pedimos un diálogo social de calidad que responda a las inquietudes de los trabajadores de esta empresa en todo el mundo”, afirmó Kemal Özkan, secretario general adjunto de IndustriALL.
