16 octubre, 2026Los salarios bajos obligan a muchos trabajadores no manuales a depender de las horas extras. La digitalización y la IA están aumentando el ritmo de trabajo y las cargas laborales, pero no los salarios. Cada vez se supervisa más a los trabajadores de manera electrónica y mediante cámaras de seguridad. El Sindicato de Trabajadores Mercantiles, Industriales y Otros Trabajadores (CMU) aún no considera que la IA esté provocando pérdidas de empleo a gran escala, pero se están creando menos puestos de trabajo nuevos.
El trabajo precario está aumentando. La administración de nóminas y el procesamiento de pagos se subcontratan cada vez más, y la contratación a través de agencias de empleo y los contratos de duración determinada son ahora comunes. Desde la pandemia, las empresas han contratado a personas que trabajan desde casa como supuestos contratistas independientes para evitar pagar las contribuciones a la seguridad social y al Fondo de Previsión de los Empleados.
“Los supervisores, el personal administrativo y todos los trabajadores no manuales son trabajadores. Necesitamos sindicalizarlos. La digitalización está complicando aún más su situación y el Gobierno no está aplicando las leyes laborales de manera efectiva”,
expresó S.P. Nathan, secretario general del CMU.
Los trabajadores precarios suelen temer perder su empleo si se afilian a un sindicato, y a veces resulta difícil identificar al verdadero empleador. Cuando el CMU sindicalizó a un grupo de trabajadores cedidos por medio de una agencia de empleo, la empresa rescindió su contrato con la agencia y alrededor de 100 personas perdieron su trabajo. Como la rescisión era legal, apenas había posibilidades de recurrirla.
En Sri Lanka, la represión sindical es una práctica generalizada y, en muchos lugares de trabajo, la dirección desalienta a los trabajadores a afiliarse a un sindicato desde el mismo día en que son contratados.
La sindicalización tradicional sigue funcionando
El CMU utiliza las redes existentes para llegar a los trabajadores no manuales en aquellos lugares donde ya tiene afiliados entre los trabajadores manuales, y viceversa. Se enfoca en zonas industriales con presencia sindical, de modo que los trabajadores puedan conectarse entre distintos lugares de trabajo y sectores. Además, adapta sus estrategias a cada empresa.
Las redes sociales y los folletos ayudan, pero el contacto directo en las puertas de las fábricas y los lugares de trabajo sigue siendo fundamental. Donde hay presencia sindical, los dirigentes locales y los comités en el lugar de trabajo son clave para captar nuevos miembros.
El CMU también está movilizando a los trabajadores contra las reformas propuestas que amenazan con debilitar o derogar 14 leyes laborales. Llegar a los trabajadores jóvenes es una prioridad, ya que muchos saben poco sobre sus derechos o desconocen que fueron conquistados mediante la lucha sindical y no otorgados automáticamente.
Acerca del CMU
El CMU se fundó para sindicalizar a los trabajadores administrativos y se expandió en 1948 para incluir al personal de supervisión y de dirección de las plantas. En la década de 1970, abrió sus puertas a los trabajadores manuales. El CMU fue pionero en la negociación colectiva, especialmente bajo el liderazgo de Bala Tampoe, y se convirtió en uno de los sindicatos más influyentes de Sri Lanka.
Aproximadamente la mitad de los afiliados al CMU son trabajadores administrativos y supervisores de empresas privadas y organismos semigubernamentales. El sindicato representa a trabajadores de los sectores farmacéutico y químico, incluida la producción de fertilizantes, y está presente en 29 de las 120 empresas del Grupo Hayleys, uno de los conglomerados más grandes del país.
