Jump to main content
IndustriALL logotype

Accidentes de trabajo mortales ponen de manifiesto las fallas sistémicas de seguridad en la India

Read this article in:

24 junio, 2026El 21 de junio de 2026, cinco trabajadores fallecieron y decenas fueron hospitalizados tras una fuga de amoníaco en una fábrica de procesamiento de productos del mar en Tamil Nadu. Días antes, nueve trabajadores perdieron la vida en una planta siderúrgica de Visakhapatnam (RINL), cuando una cuchara que transportaba acero fundido entró en erupción durante el proceso de colada y los envolvió en una bola de fuego. Según los informes preliminares, es posible que no se hubiera completado correctamente un proceso de seguridad fundamental de purga con gas.

En conjunto, estas muertes ponen de manifiesto graves fallas en la identificación de riesgos, la preparación para emergencias y la seguridad laboral en los lugares de trabajo de alto riesgo de toda la India.

Un patrón de riesgos evitables

Estos accidentes se producen tras una serie de incidentes mortales en diversos sectores y lugares de trabajo, como la explosión de Singhitarai y otras catástrofes. En muchos de esos casos, los trabajadores y los sindicatos ya habían expresado anteriormente su preocupación por las condiciones de inseguridad.

Los datos del sector manufacturero de la India confirman este patrón. La mayoría de las lesiones causadas por prensas mecánicas afectaron a operarios de máquinas a las que se les habían retirado los sensores de seguridad. Un tercio de los trabajadores lesionados no había recibido capacitación alguna y tuvieron que aprender a operar maquinaria sobre la marcha. Cuando el personal alertaba sobre máquinas defectuosas, los supervisores hacían caso omiso. Las inspecciones suelen pasar por alto por completo a los trabajadores, y es poco frecuente que los compradores y los inspectores gubernamentales hablen con quienes conocen los peligros de primera mano.

Fortalecimiento de la inspección laboral y la prevención

Los datos oficiales revelan graves deficiencias en materia de supervisión. Las cifras de la Dirección General, el Servicio de Asesoramiento a Empresas y los Institutos de Trabajo muestran que la cobertura de las inspecciones se mantuvo por debajo del 40 % en 2023, incluso en las fábricas con procesos peligrosos. Las consecuencias quedan reflejadas en los reclamos. Solo en mayo de 2026, la Corporación Estatal de Seguros para Empleados resolvió 185.634 reclamos por incapacidad permanente. No existe un desglose que indique cuándo se produjeron estas lesiones, pero una cifra tan elevada en un solo mes apunta tanto a la falta de fiabilidad de los datos como a la urgente necesidad de inspecciones más robustas.

El Gobierno debe reforzar urgentemente la capacidad de inspección, incluida la pericia técnica especializada para los sectores peligrosos, y garantizar que los inspectores tengan un acceso real a todos los lugares de trabajo, incluidas las obras gestionadas por contratistas y las zonas económicas especiales.

Los trabajadores y sus sindicatos suelen ser los primeros en identificar los riesgos emergentes. Cuando dan la voz de alarma, los empresarios y las autoridades reguladoras deben escucharlos y actuar.

Sanjay Singh, secretario general de la Federación Nacional de Trabajadores de la Electricidad de la India y miembro del Comité Ejecutivo de IndustriALL, declaró:

“La presencia de trabajadores subcontratados en las operaciones productivas fundamentales refleja una creciente dependencia de la mano de obra precaria en las industrias peligrosas. La tragedia de Visakhapatnam pone de relieve tanto la escasez de mano de obra calificada como la falta de inversión adecuada por parte de las empresas en medidas de seguridad. Ambas cuestiones deben abordarse con urgencia”.

Ashutosh Bhattacharya, secretario regional para Asia del Sur de IndustriALL Global Union, añadió:

“Todo trabajador tiene derecho a regresar a casa sano y salvo al final de la jornada laboral, pero ese derecho carece de valor real si no hay inspecciones rigurosas. El Convenio 81 de la OIT les muestra el camino a los Gobiernos: deben dotar de personal adecuado a los servicios de inspección, someter todos los lugares de trabajo a un escrutinio minucioso y situar a los trabajadores y a sus sindicatos en el centro de la prevención. Cada falta de acción se mide en víctimas mortales”.