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Saman Pornprachatham, president of the Rubber Workers Union Group of Thailand (RWUT) at Rubber conference

De la plantación a la fábrica: los sindicatos del caucho y de los neumáticos se unen en Bangkok

Saman Pornprachatham, president of the Rubber Workers Union Group of Thailand (RWUT) sgetting support from participants for the the ratification of ILO conventions

  • Saman Pornprachatham, president of the Rubber Workers Union Group of Thailand (RWUT) sgetting support from participants for the the ratification of ILO conventions
  • Goodyear group photo with rubber conference delegation
  • Saman Pornprachatham, president of the Rubber Workers Union Group of Thailand (RWUT) at Rubber conference in Thailand
  • Tom Grinter speaks at industriALL Rubber conference

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21 octubre, 2026Los días 19 y 20 de octubre de 2026, sindicatos del sector del caucho y de los neumáticos de ocho países se reunieron en Bangkok, Tailandia, para abordar sus luchas comunes. Cantaron, corearon sus consignas sindicales y se comprometieron a apoyar a sus compañeros y compañeras que están luchando por sus derechos en Indonesia.

Desde las plantaciones de caucho en Liberia hasta las fábricas de neumáticos y caucho en Tailandia, Indonesia, Malasia, Sri Lanka, Brasil y Sudáfrica, pasando por una planta de autopartes en Filipinas y una fábrica de condones Durex en Tailandia, los delegados describieron las mismas presiones: las importaciones baratas, los cierres de plantas, la automatización y las leyes laborales que dejan a los trabajadores desprotegidos.

Partieron con objetivos comunes: sindicalizar a más trabajadores, negociar empleos más seguros y justos, incorporar a más mujeres a los puestos de liderazgo y fortalecer su red.

Una reunión que comenzó con gran entusiasmo

El primer día, 19 de octubre, fue protagonizado por Tailandia. El Grupo de Sindicatos de Trabajadores del Caucho de Tailandia (RWUT) y sus sindicatos afiliados expusieron las perspectivas económicas del país, su historia y los desafíos a los que se enfrentan, mientras los delegados internacionales escuchaban y aprendían.

El segundo día comenzó con una canción y un baile de solidaridad para animar a todos de cara a un día cargado de debates. Luego, uno por uno, los delegados de Tailandia, Indonesia, Malasia, Filipinas, Sri Lanka, Brasil, Sudáfrica y Liberia se pusieron de pie y corearon las consignas de sus sindicatos. Diferentes idiomas, un solo mensaje.

Laray Youpensuk, president of the host Confederation of Industrial Labour of Thailand (CILT)
Laray Youpensuk, presidenta de la Confederación de Trabajadores Industriales de Tailandia (CILT), organizadora del evento

“Nuestra fortaleza siempre ha radicado en permanecer unidos”,

afirmó Laray Youpensuk, presidenta de la Confederación de Trabajadores Industriales de Tailandia (CILT), organizadora del evento.

“Al reunirnos regularmente, aprender de las luchas de unos y otros y forjar un camino común hacia el futuro, los trabajadores del caucho de Tailandia y de todo el mundo pueden lograr resultados concretos para nuestro sector”.

Tom Grinter, director del sector del caucho de IndustriALL Global Union, se dirigió a los delegados:

“Lo que los sindicatos de esta región han construido juntos, a través de la acción conjunta y el apoyo mutuo, es una fuente de fortaleza para los trabajadores del caucho a nivel mundial. Queremos aprender de ustedes y llevar ese poder al resto del mundo”.

Diferentes países, la misma lucha

País por país, los informes contaban una historia común:

  • Brasil: los neumáticos importados representan actualmente el 73 % del mercado de neumáticos para camiones y el 67 % del mercado de neumáticos para automóviles, lo que pone en riesgo 50.000 empleos directos, según la Federación Nacional de Trabajadores de las Industrias del Caucho, los Neumáticos y el Látex (FENABOR).
  • Sudáfrica: desde 2014 han cerrado cuatro plantas de neumáticos y los trabajadores que quedan enfrentan cargas de trabajo más pesadas, informó el Sindicato Nacional de Trabajadores Metalúrgicos de Sudáfrica (NUMSA).
  • Malasia: el Sindicato Nacional de Empleados de Empresas Fabricantes de Productos de Caucho (NUECMRP) ha perdido más de 3000 afiliados en tres años debido al cierre de plantas.
  • Indonesia: los sindicatos obligaron a Multistrada, filial de Michelin, a retroceder en su decisión de despedir a 280 trabajadores tras las protestas, aunque la empresa ha llevado el conflicto a la justicia.
  • Sri Lanka: el Sindicato de Empleados de las Zonas de Libre Comercio y de Servicios Generales (FTZ&GSEU) está luchando para que 200 trabajadores temporales pasen a ser personal permanente.
  • Liberia: una prohibición del Gobierno de exportar caucho en bruto está impulsando la creación de nuevas plantas de procesamiento y puestos de trabajo para trabajadores jóvenes, y el Sindicato de Trabajadores Agrícolas, Agroindustriales e Industriales de Liberia (AAIWUL) está trabajando en su sindicalización.

La industria también está experimentando una transformación. A medida que cierran las plantas y disminuye la afiliación sindical en Europa Occidental y América del Norte, la región de Asia-Pacífico está creciendo.

Ramon Certeza at industriALL rubber conference
Ramón Certeza en la conferencia de IndustriALL para el sector del caucho

El secretario regional de IndustriALL, Ramón Certeza, advirtió que la automatización, la digitalización y los vehículos eléctricos no deben convertirse en una excusa para recortar empleos o derechos:

“La transformación de la industria del caucho y los neumáticos nunca debe realizarse a costa de los derechos de los trabajadores, los empleos decentes y la dignidad”.

Sindicalizar sin el respaldo de la ley

Tailandia aún no ha ratificado los Convenios 87 y 98 de la OIT sobre la libertad sindical y la negociación colectiva. Menos de 1 de cada 100 trabajadores tailandeses pertenece a un sindicato.

Sin embargo, la densidad sindical en el sector del caucho de Tailandia está muy por encima del promedio nacional, y sus sindicatos siguen logrando avances. Un delegado indonesio preguntó cuál era su secreto. Saman Pornprachatham, presidente del RWUT, explicó que radica en la fuerza que les da su cantidad de afiliados, el activismo y el trabajo conjunto con socios tanto en el país como en el extranjero. No hay ningún poder oculto, afirmó. Simplemente siguen luchando, y muchos de sus objetivos aún están por alcanzar.

Saman Pornprachatham, president of the Rubber Workers Union Group of Thailand (RWUT)
Saman Pornprachatham, presidente del RWUT, en la conferencia del sector del caucho celebrada en Tailandia

Durante una visita organizada a la planta de Goodyear Thailand en Pathum Thani, los delegados pudieron observar de cerca esa fortaleza. La dirección y el Sindicato de Trabajadores del Caucho y los Neumáticos de Tailandia, que este año cumple 50 años, hicieron una presentación conjunta sobre cómo el diálogo social genera buenas condiciones para los trabajadores.

Se informó que, en Malasia, una modificación de la Ley de Sindicatos de 2024 abrió una puerta, y el Sindicato Nacional de Trabajadores de Equipos de Transporte e Industrias Afines (NUTEAIW) la atravesó. En nueve meses, ganó seis votaciones de reconocimiento en empresas de caucho, lo que resultó en la sindicalización de 5500 trabajadores.

Las voces de las mujeres y una brecha que aún queda por cerrar

El segundo día, las mujeres y los trabajadores jóvenes tuvieron su propia sesión. En sus informes, quedaron de manifiesto tanto los avances reales como el largo camino que aún deben recorrer los sindicatos.

Los sindicatos tailandeses, junto con el movimiento obrero en general, contribuyeron a garantizar en la legislación nacional 120 días de licencia por maternidad y 15 días de licencia por paternidad a partir de diciembre de 2025. Algunos convenios colectivos en Tailandia, como los de Bridgestone, Michelin y Yokohama, incluyen ahora subsidios prenatales, salas de lactancia y exámenes de detección de cáncer. En Yokohama, el suministro gratuito de toallas sanitarias sigue siendo una demanda pendiente para 2026.

En Indonesia, 27 empresas y sindicatos han firmado un compromiso conjunto de tolerancia cero ante la violencia y el acoso sexual, según informó el Sindicato de Trabajadores de la Industria Química, Energética y Minera (FSP KEP SPSI). Su sindicato en la planta de Pirelli en Indonesia ha abierto un refugio para trabajadoras.

Sin embargo, las mujeres siguen estando subrepresentadas tanto en la afiliación como en los puestos de liderazgo. Representan aproximadamente uno de cada diez miembros del FSP KEP SPSI en el sector del caucho y los neumáticos, y solo un puñado forma parte de los comités de los sindicatos tailandeses del caucho.

Los delegados coincidieron en que rectificar esta situación no es una tarea exclusiva de las mujeres. Los hombres que dirigen los sindicatos también deben abrir espacios para que las mujeres y los trabajadores jóvenes participen en todos los aspectos de la labor sindical, no solo en las cuestiones específicas de las mujeres.

El camino a seguir

Al concluir la reunión, los delegados dejaron en claro la importancia que tiene para ellos esta red.

“Ustedes son mi fuente de inspiración y han contribuido a mi éxito como dirigente sindical”, dijo un delegado. “Necesitamos solidaridad; debemos mantener viva esta red”,

afirmó Saman Pornprachatham.

La red acordó compartir directamente los convenios colectivos, las disposiciones de seguridad y los datos sobre el salario mínimo; explorar la posibilidad de ofrecer capacitación en línea sobre género y salud y seguridad, así como sobre la Transición Justa; y reunirse nuevamente en la región de Asia-Pacífico en 2027.

Su lucha es nuestra lucha

La reunión terminó como mejor saben hacerlo los sindicatos: unidos, de pie y haciendo oír sus voces.

El sindicato de trabajadores de Yokohama, que forma parte de la Federación de Sindicatos de Trabajadores Metalúrgicos de Indonesia (FSPMI), informó que la empresa despidió a su secretario, Muhammad Dimas Ekananda, en medio de las negociaciones colectivas. Los trabajadores se están preparando ahora para ir a huelga el 28 de octubre de 2026.

El mensaje desde Bangkok fue sencillo: ustedes son parte de esta familia, y su lucha es nuestra lucha.