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Una multitud de hombres sosteniendo banderas rojas y una pancarta blanca con la inscripción «Government Should Ensure Safety and Health For Mines Workers, Pakistan Central Mines Labour Federation», frente a un edificio con un cartel de protesta en urdu

La explosión en una mina de carbón de Pakistán reaviva los llamados a reforzar la seguridad minera

Afiliados de la PCMLF marchan por la seguridad minera en Baluchistán

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4 agosto, 2026Una explosión mortal de gas metano sacudió una mina de carbón en Sorange, cerca de Quetta, en la provincia de Baluchistán, Pakistán. El siniestro, ocurrido el 30 de julio de 2026, puso nuevamente de manifiesto las peligrosas condiciones a las que se enfrentan los mineros. Asimismo, ha reavivado los llamados a reforzar las medidas de seguridad y salud en el trabajo en todo el sector minero del país.

Operación de rescate y aumento de las víctimas mortales

Los equipos de rescate siguen recuperando cuerpos tras la explosión; el número de víctimas asciende actualmente a 34, mientras continúan las investigaciones sobre la causa del desastre.

Esta explosión es la última de una serie de accidentes mineros mortales que han seguido cobrándose la vida de trabajadores en todo Pakistán. A pesar de los esfuerzos continuados de los sindicatos por mejorar la seguridad y la salud en el trabajo, siguen muriendo mineros en incidentes evitables relacionados con explosiones de gas, derrumbes y otros riesgos ocupacionales, lo que pone de relieve la urgente necesidad de reforzar la aplicación de las normas de seguridad minera.

Luego de una operación de rescate de casi 45 horas, se ha confirmado la identidad de todos los mineros atrapados en el desastre, sin que se haya informado de ningún superviviente. El Gobierno de Baluchistán ordenó una investigación de alto nivel, cerró cuatro minas y anunció indemnizaciones para las familias afectadas.

Los sindicatos exigen que se rindan cuentas

La Federación Central de Trabajadores Mineros de Pakistán (PCMLF), afiliada a IndustriALL, ha pedido una investigación judicial independiente, la rendición de cuentas por negligencia y el refuerzo de las inspecciones mineras. Tanto la PCMLF como la Federación de Mineros de Pakistán (PMWF) han pedido, además, la ratificación inmediata y la aplicación efectiva del Convenio 176 de la OIT sobre seguridad y salud en las minas.

Se reclaman medidas de seguridad más estrictas

Las organizaciones afiliadas del sector minero han informado recientemente de que, según sus datos de seguimiento, las muertes en las minas se han reducido en aproximadamente un 50 % en los últimos dos años. Sin embargo, han subrayado que cada muerte evitable demuestra la necesidad de seguir reforzando las medidas para mejorar las condiciones de seguridad en las minas.

Asimismo, han pedido que se amplíe la capacitación obligatoria en materia de seguridad y que se adopten medidas para garantizar que todas las minas cuenten con sistemas modernos de detección de gases, ventilación, comunicación y rescate de emergencia. Exigen una mayor rendición de cuentas siempre que la negligencia contribuya a muertes en el lugar de trabajo, así como la plena participación de las organizaciones de trabajadores en la gestión de la seguridad minera.

Este accidente es un recordatorio más de que trabajar en condiciones seguras y saludables es un derecho fundamental. La seguridad minera eficaz no depende únicamente de medidas técnicas, sino también de sólidos sistemas de inspección laboral, del diálogo social y de que los trabajadores tengan libertad para sindicalizarse y plantear sus preocupaciones sin temor a represalias.

El secretario general adjunto de IndustriALL, Kemal Özkan, afirmó:

“Las indemnizaciones no pueden sustituir las vidas de los mineros ni aliviar la profunda pérdida que sufren sus familias. La industria minera solo podrá ser sostenible cuando cada empleador, cada autoridad y cada parte interesada considere la protección de la vida de los trabajadores como una responsabilidad innegociable, en lugar de un costo que hay que gestionar”.

El director de energía y minería de IndustriALL, Emmanuel Adjei-Danso, añadió:

“Quienes mejor comprenden los riesgos son los propios mineros. Cuando los trabajadores tienen libertad para sindicalizarse, denunciar las condiciones inseguras y participar en las decisiones relativas a la seguridad, la probabilidad de que se produzcan tragedias disminuye. Escuchar a los trabajadores es una de las medidas de seguridad más eficaces que puede adoptar cualquier sector minero”.