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Trabajadoras del sector de la confección saliendo de una fábrica en Bangladesh

Falta de avances en la hoja de ruta para Bangladesh

Trabajadores de la industria de la confección de Bangladesh. Crédito: M. Crozet/OIT

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14 abril, 2026La Hoja de Ruta de la OIT se creó en 2021 ante las graves deficiencias documentadas en Bangladesh en materia de libertad sindical, inspecciones laborales, discriminación antisindical y reforma de la legislación laboral. Años después, los sindicatos lo tienen claro: los avances sobre el papel no se han traducido en cambios significativos para los trabajadores.

Estas conclusiones se extraen del informe de la Hoja de ruta de la OIT sobre las 18 demandas, publicado en marzo de 2026, que abarca el periodo comprendido entre marzo de 2025 y marzo de 2026, y que incluye todos los sectores. El informe hace un seguimiento de los avances respecto a los compromisos adquiridos por el Gobierno de Bangladesh y los interlocutores sociales, y pone de manifiesto en qué aspectos la aplicación ha sido insuficiente. Cabe destacar que el acuerdo sobre el salario mínimo, una de las principales demandas del marco de 18 puntos, debe cerrarse este año. Las negociaciones aún no han comenzado.

En 2025, Bangladesh tomó medidas notables al ratificar tres convenios de la OIT: el C155 sobre seguridad y salud en el trabajo, el C187 sobre el marco de promoción de la seguridad y la salud en el trabajo y el C190 sobre la violencia y el acoso. Fue el primer país del sur de Asia en hacerlo. Para los trabajadores que llevan años luchando por el reconocimiento, estos son logros muy importantes.

Pero estas ratificaciones no suponen una garantía de protección. Y para los millones de trabajadores de las fábricas textiles, las zonas francas de exportación y otros sectores de Bangladesh, la brecha entre lo que establece la ley y lo que realmente ocurre en las fábricas sigue siendo enorme.

El plazo legal para el registro de un sindicato es de 55 días. Muchas solicitudes tardan mucho más; en algunos casos, hasta dos años. Una preocupación que los afiliados de IndustriALL han planteado repetidamente, a lo largo de múltiples ciclos de informes del Consejo de Administración de la OIT, es que el sistema de registro “Nothijat” deja las solicitudes en un limbo burocrático, sin que se vislumbre una resolución. Los trabajadores que intentan sindicalizarse no solo se enfrentan a retrasos, sino también a despidos, acoso e intimidación.

De los 42 casos denunciados de discriminación antisindical y prácticas laborales injustas, las autoridades solo intervinieron en once. Por su parte, se alega que los empleadores están promoviendo activamente los sindicatos amarillos, organismos afines a la empresa diseñados para desplazar a los representantes genuinos de los trabajadores.

El sector de la confección es la mayor industria exportadora de Bangladesh y da empleo a millones de personas. Sin embargo, durante el período que abarca el informe no se aplicó ni se firmó ni un solo convenio colectivo. El acuerdo tripartito de 18 puntos del Gobierno, firmado en septiembre de 2024 y anunciado como un gran logro, ya estaba suscitando preocupación entre los afiliados por su aplicación desigual en las distintas zonas industriales. Estas cifras sugieren que esas preocupaciones estaban bien fundadas.

Ratificación sin protección

Las cifras sobre seguridad en el trabajo reflejan una situación similar. IndustriALL ya había planteado serias dudas sobre la credibilidad de las estadísticas presentadas por el Gobierno en materia de inspección, cuestionando la posibilidad de que 441 inspectores pudieran llevar a cabo de manera eficaz las 85 inspecciones diarias que se afirmaba realizar. Ahora, las cifras lo confirman: 1190 trabajadores fallecieron en accidentes laborales en 2025, frente a los 905 del año anterior. A pesar de las reformas, las medidas de seguridad siguen siendo peligrosamente insuficientes.

A los trabajadores de las zonas francas de exportación se les sigue negando por completo el derecho a formar sindicatos independientes, y en su lugar se les limita a las Asociaciones de Bienestar de los Trabajadores, que no cumplen con las normas internacionales. La reforma del marco de las zonas francas de exportación ha sido lenta e insuficiente.

Los sindicatos afiliados a IndustriALL han insistido constantemente en que sus recomendaciones se tomen en serio a lo largo de este proceso.

La Ley de Trabajo (Enmienda) de 2026 supone un gran avance, especialmente para los trabajadores de sectores de alto riesgo, como la confección y el desguace de buques. La introducción de regímenes por accidentes laborales para reforzar la indemnización y la protección social, así como el establecimiento del derecho a rechazar trabajos inseguros o peligrosos, constituyen un logro significativo para los trabajadores de sectores de alto riesgo, entre los que se incluyen la confección y el desguace de buques. Estas medidas concretas, junto con las mejoras en la inspección laboral y el diálogo social, indican un progreso hacia lugares de trabajo más seguros y responsables. Los esfuerzos continuos para garantizar una aplicación efectiva y reforzar el diálogo social respaldarán aún más estos avances positivos en la práctica. IndustriALL y sus afiliados se comprometen a colaborar con el Gobierno para respaldar esta labor.

Atle Høie, el secretario general de IndustriALL, afirmó:

“El nuevo Gobierno de Bangladesh acaba de aprobar un código laboral sólido y tenemos la esperanza de que esto refleje un cambio en la valoración de los trabajadores. Sin embargo, la reforma legislativa por sí sola no es suficiente. Lo que los trabajadores necesitan ahora es una implementación plena y eficaz en la práctica, respaldada por una aplicación más estricta de la ley, una mayor rendición de cuentas y una protección real frente a las represalias antisindicales. Sin estas medidas concretas, los objetivos de la hoja de ruta seguirán sin cumplirse”.