26 marzo, 2026Recientemente, una delegación de IndustriALL Global Union mantuvo reuniones consultivas con afiliados nigerianos para fortalecer las iniciativas de sindicalización y, al mismo tiempo, fomentar la unidad y la solidaridad en los sectores manufactureros del país. Nigeria, la nación más poblada de África, con una población estimada de 242 millones de personas según la ONU, posee una amplia base industrial que abarca los sectores de la energía y la electricidad, el petróleo y el gas, los textiles y la confección, el calzado, el caucho y el cuero, los productos químicos, el acero y la ingeniería, entre otros.
Los debates mantenidos durante la misión, celebrada del 9 al 11 de marzo, se centraron en las persistentes violaciones de la libertad sindical y el derecho a la negociación colectiva, especialmente en las empresas de propiedad china. Esto se suma a los déficits generalizados de trabajo decente, las condiciones laborales precarias, la erosión de los salarios dignos y los obstáculos legales al reconocimiento sindical, sobre todo en Dangote Industries. Los delegados y las organizaciones afiliadas también analizaron los retos que plantea la defensa de los derechos laborales a lo largo de las cadenas de suministro, así como las estrategias para aumentar la densidad sindical.
La misión coincidió con un acto con motivo del Día Internacional de la Mujer, celebrado en Lagos y organizado por el Sindicato Nacional de Trabajadores del Sector Textil, de la Confección y la Sastrería (NUTGTW) el 11 de marzo, bajo el lema: “Derechos. Justicia. Acción. Para todas las mujeres y niñas”.
Respuestas políticas para el desarrollo económico
En la misión de IndustriALL, se puso de relieve que la reactivación del sector manufacturero en Nigeria se enfrenta a enormes retos estructurales. La escasez crónica de energía, derivada del envejecimiento de las infraestructuras y de los recurrentes colapsos de la red eléctrica nacional, sigue limitando la producción industrial. A principios de este año, unas 16 centrales eléctricas quedaron fuera de servicio al mismo tiempo, lo que redujo la generación a unos 4000 MW, a pesar de contar con una capacidad instalada mucho mayor.
La crisis del costo de vida ha erosionado aún más los ingresos reales. El salario mínimo nacional de NGN 70.000 (USD 51) al mes, introducido en 2024, ha quedado rápidamente desfasado por la inflación persistente, lo que ha llevado al Congreso Laboral de Nigeria a exigir una revisión urgente en 2026. El desempleo juvenil sigue siendo elevado, lo que agrava las presiones sociales en un país donde la economía informal sigue predominando.
Sin embargo, las iniciativas políticas respaldadas por los sindicatos ofrecen vías de avance. Por ejemplo, la Política Nacional del Algodón, los Textiles y la Confección (CTG) del Gobierno pretende reactivar una cadena de valor que en su día fue muy dinámica, desde la explotación agrícola hasta la fábrica, mediante una financiación específica a través del Banco de la Industria. La creación de una junta de desarrollo específica tiene como objetivo reducir las importaciones anuales de prendas de vestir, que ascienden a miles de millones de dólares, y generar los puestos de trabajo que tanto se necesitan. Las iniciativas de industrialización más amplias hacen hincapié en el potencial sin explotar de las reservas de petróleo y gas de Nigeria, en particular a través del programa “Década del gas”, para impulsar la industria manufacturera nacional y posicionar al país como un centro energético regional.
Los acuerdos comerciales regionales e internacionales podrían potenciar estos avances. La Zona de Libre Comercio Continental Africana (AfCFTA) promete un mayor acceso a los mercados y el desarrollo de cadenas de valor transfronterizas. Además, la Ley sobre Crecimiento y Oportunidades para África (AGOA), recientemente renovada por un año, permite la entrada libre de aranceles en el mercado estadounidense de los productos que cumplan los requisitos.
Los sindicatos señalaron que los niveles de sindicalización en la industria manufacturera nigeriana siguen siendo modestos, lo que refleja las barreras tanto legales como prácticas al sindicalismo.
“Existen grandes oportunidades para reforzar la sindicalización en la mayoría de los sectores manufactureros de Nigeria. Para que esto se haga realidad, es esencial el respeto de los derechos sindicales y una negociación colectiva auténtica”,
afirmó el secretario general adjunto de IndustriALL, Kemal Özkan.
La delegación incluyó a Rose Omamo, vicepresidenta de IndustriALL, y a Paule-France Ndessomin, secretaria regional para África Subsahariana.
Los afiliados de IndustriALL en Nigeria son la Asociación del Personal Directivo de la Industria Química y Productos No Metálicos (CANMPSSAN), el Sindicato Nacional de Trabajadores del Petróleo y el Gas Natural (NUPENG), el Sindicato Nacional de Trabajadores del Sector Textil, de la Confección y la Sastrería (NUTGTW), la Asociación del Personal Directivo del Petróleo y el Gas Natural (PENGASSAN), el Sindicato Nacional de Empleados del Sector Químico, del Calzado, Caucho, Cuero y Productos No Metálicos (NUCFLNANMPE), el Sindicato de Trabajadores de la Industria Siderúrgica y la Ingeniería de Nigeria (SEWUN), el Sindicato Nacional de Empleados de la Electricidad (NUEE) y Dangote.






