Según la legislación nacional turca, el proceso de negociación colectiva puede comenzar con un certificado de competencia expedido por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Desde comienzos de 2012, el Ministerio no ha expedido ningún certificado de competencia a ningún sindicato, incluidos los afiliados a la IndustriALL Global Union, por lo que es realmente imposible que los trabajadores ejerzan sus derechos a la negociación colectiva. Con esta arbitraria e ilegal decisión administrativa se suspende de facto el derecho a la negociación colectiva, lo que contraviene las disposiciones del Convenio núm. 98 de la OIT, de la Constitución de Turquía y de la Ley núm. 2822 sobre convenios colectivos, huelga y cierre patronal.
Se informa de que el número de lugares de trabajo a los que no se ha expedido un certificado de competencia es de unos 950, que abarcan a 350.000 trabajadores. Evidentemente, habrá muchos más si la situación continúa así. La queja oficial de la IndustriALL Global Union contiene varios ejemplos proporcionados por sus afiliados turcos. Los trabajadores y los sindicatos no pueden negociar sus sueldos, prestaciones sociales ni otras condiciones de trabajo, por lo que no están en situación de defender y mejorar sus derechos e intereses mediante el proceso de negociación colectiva.
La actual suspensión de facto de los derechos de negociación colectiva en Turquía impide a los trabajadores gozar de sus derechos fundamentales a la libertad sindical. Como los sindicatos no pueden prestar ningún servicio ni protección a sus miembros en los nuevos lugares de trabajo organizados, los trabajadores se cuidan mucho de unirse a los sindicatos, pues están expuestos a toda clase de despidos e intimidaciones en el lugar de trabajo. Hay varios casos de esta índole en diversos sectores a los que han de hacer frente los afiliados turcos a la IndustriALL Global Union. En la queja oficial se hace especial referencia a dos casos recientes en Turquía: Togo Ayakkabı con Deri-Is y Ceha Büro Mobilyaları con Birlesik Metal-Is.
La situación actual entraña también potenciales dificultades a los sindicatos turcos en cuanto a la recaudación de cuotas y la designación de representantes sindicales a nivel del lugar de trabajo. La legislación turca estipula que “un sindicato que sea parte en el convenio colectivo en vigor en la empresa, o el sindicato de trabajadores que haya obtenido el certificado de competencia para negociar, puede recaudar cuotas y designar a sindicalistas locales.” Por lo tanto, en la situación imperante se puede destruir a los sindicatos financiera y estructuralmente.
En la queja de la IndustriALL Global Union se pide formalmente a la OIT que estudie urgentemente el caso, extraiga conclusiones y formule recomendaciones sobre las violaciones por el Gobierno turco del Convenio núm. 98, a fin de restablecer el pleno ejercicio del derecho de negociación colectiva.
Kemal Özkan, el secretario general adjunto de origen turco de la IndustriALL Global Union dijo: “En tanto que se esperan mejoras en la legislación laboral turca respecto a más libertad y mayores derechos, esta suspensión de facto de los derechos de negociación ha restringido el ámbito de la actividad sindical. Como el Ministerio no es receptivo a nuestras peticiones, la queja ante la OIT se convierte en un importante recurso para cambiar al inaceptable panorama actual.”