18 agosto, 2026El 14 de agosto, nueve trabajadores fallecieron y varios más resultaron heridos debido a la exposición a gases tóxicos en el interior de un buque en el astillero Ferdous Steel Ship Recycling Industries, situado en Chattogram, Bangladesh.
Los informes difieren en cuanto a los gases a los que estuvieron expuestos los trabajadores, y siguen sin estar claras la causa y la secuencia de los hechos. Sin embargo, una cosa es evidente: este accidente no se produjo en un vacío normativo.
Al parecer, el Departamento de Inspección de Fábricas y Empresas (DIFE) había detectado deficiencias de seguridad en el astillero y había emitido varias notificaciones. De ahí surge la pregunta: ¿qué valor tienen las normas de seguridad si las infracciones detectadas quedan sin resolver hasta que los trabajadores las pagan con su vida?
La certificación no sustituye a la seguridad
Ferdous Steel no es una operación informal o rudimentaria, sino que se presenta como un astillero de reciclaje de buques ecológico que cumple con los requisitos del Convenio de Hong Kong (HKC) y cuenta con numerosas certificaciones.
Bangladesh exige que los astilleros autorizados cumplan con las normas nacionales e internacionales en materia de seguridad y medioambiente. La Junta de Reciclaje de Buques de Bangladesh se encarga de certificar, conceder licencias y supervisar el cumplimiento de dichas normas.
Por lo tanto, se debe llevar a cabo una investigación adecuada para determinar si se siguieron los procedimientos exigidos, si la ventilación era suficiente, si se advirtió a los trabajadores sobre los riesgos y si se habían adoptado las medidas oportunas. Asimismo, se debe examinar el papel de los responsables de seguridad del astillero.
Los trabajadores deben tener voz en materia de seguridad
Esta tragedia pone de relieve la necesidad de una mayor participación de los trabajadores en la salud y la seguridad en el trabajo. Dos días más tarde, el 16 de agosto, un trabajador del astillero Baraka Shipbreaking sufrió heridas graves y permanece conectado a sistemas de soporte vital.
Los representantes sindicales deben formar parte de los comités de seguridad de los astilleros de desguace de buques. Los trabajadores y sus representantes deben tener acceso a la información sobre seguridad, participar en las evaluaciones de riesgos y plantear sus inquietudes sin temor a represalias.
El Convenio de Hong Kong entró en vigor en 2025 con el fin de hacer que el reciclaje de buques sea más seguro y respetuoso con el medioambiente. Sin embargo, una certificación ecológica no puede convertirse en un escudo frente al escrutinio. La seguridad no debe reducirse a unos certificados colgados en la pared.
Walton Pantland, director de IndustriALL para el sector de la construcción naval y el desguace de buques, declaró:
“Este homicidio industrial tuvo lugar en un astillero al que el Gobierno de Bangladés había concedido un certificado DASR. Durante el último año se han producido otros accidentes y víctimas mortales en astilleros que, en teoría, cumplen con los requisitos del HKC; ¿dónde está la aplicación de las normas?”
“No se puede confiar en que el Gobierno ni el sector investiguen este asunto. Necesitamos una investigación independiente que examine toda la cadena, identifique cada fallo y determine quién fue el responsable. Además, los sindicatos deben participar activamente en la gestión de la seguridad a través de comités conjuntos de salud y seguridad en el trabajo”.
Una declaración conjunta de A. M. Nazim Uddin, de la Federación de Trabajadores Metalúrgicos de Bangladesh, y Shahidullah Badal, de la Federación de Trabajadores Metalúrgicos, Químicos, de la Confección y la Sastrería de Bangladesh, señala:
“Haremos todo lo que esté en nuestra mano para apoyar a los trabajadores y a las familias de las víctimas y garantizar que se conozca la verdad sobre lo ocurrido. Pero también debemos asegurarnos de que esto no vuelva a suceder. Las autoridades gubernamentales pertinentes deben asumir la responsabilidad, en particular, de reforzar la inspección y la supervisión periódica por parte del DIFE. Exigimos las indemnizaciones correspondientes por los trabajadores fallecidos, de conformidad con el Convenio 121 de la OIT, y una mejor atención médica para los que han resultado gravemente heridos, así como una mejor aplicación del Convenio de Hong Kong. Asimismo, exigimos sanciones ejemplarizantes para los responsables”.
