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Delegados en la Conferencia del sector de metales base, Praga, 29 de septiembre de 2026

Sindicatos del sector de los metales básicos adoptan la Declaración de Praga

Foto grupal de la Conferencia del Sector de los Metales Básicos, Praga

  • Foto grupal de la Conferencia del Sector de los Metales Básicos, Praga
  • Sanjyot Vadhavkar, copresidenta del sector de los metales básicos, habla por un micrófono en la conferencia celebrada en Praga
  • Emil Ramírez, de United Steelworkers
  • Delegados tomando notas, Conferencia del Sector de los Metales Básicos, Praga
  • Delegados franceses, Conferencia del Sector de los Metales Básicos, Praga
  • Delegadas en la Conferencia del Sector de los Metales Básicos

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1 octubre, 2026El 30 de septiembre de 2026, sindicatos de las industrias del acero, el aluminio, el cobre, el níquel y otros metales afines adoptaron la Declaración de Praga, en la que insistieron en que los trabajadores no deben pagar el precio de la transición verde.

La Conferencia del Sector de los Metales Básicos de IndustriALL Global Union se llevó a cabo en Praga, República Checa, del 29 al 30 de septiembre. En ella, los delegados y delegadas también adoptaron la Declaración de Praga y un plan de acción sectorial para el período 2027-2029.

La política está transformando el sector metalúrgico

Las decisiones políticas ahora influyen en la industria metalúrgica tanto como los mercados, señaló el secretario general de IndustriALL, Atle Høie, ante los presentes. Afirmó que duda de que el proteccionismo sea la solución, pero que, en los casos en que los Gobiernos lo apliquen, los sindicatos deben exigir garantías de empleo y capacitación.

“Nunca debemos olvidar que nuestra fuerza radica en la organización”,

expresó.

El copresidente Emil Ramírez, de United Steelworkers (USW), señaló que el cobre es el metal más estratégico del momento, impulsado por las redes eléctricas y los centros de datos. Sin embargo, indicó que los aranceles estadounidenses están provocando recortes de puestos de trabajo entre los productores norteamericanos. La copresidenta Sanjyot Vadhavkar, de la Federación de Trabajadores del Acero, los Metales y la Ingeniería de la India (SMEFI), expresó que con demasiada frecuencia se les pide a los trabajadores que acepten reestructuraciones en nombre de la competitividad.

“Todos los trabajadores tienen derecho a regresar a casa sanos y salvos después de cada turno”,

afirmó.

Conseguir un lugar en la mesa

Desde Suecia, Aleksandar Zuza, de IF Metall, señaló que el sindicato firmó un convenio colectivo con una nueva planta siderúrgica verde cuando esta aún se encontraba, en gran parte, en la fase de proyecto. Además, el convenio limitó la subcontratación a dos niveles. En la siderúrgica SSAB, donde se están sustituyendo los altos hornos, el sindicato forma parte de la junta directiva. Por otra parte, su objetivo es reubicar en nuevos empleos a todos sus afiliados que realizan trabajos manuales.

En otros lugares, las condiciones son más difíciles. Roman Durčo, de OS KOVO, señaló que la industria siderúrgica checa depende de subsidios estatales para construir su horno de arco eléctrico y aún está a la espera de un programa gubernamental. En Turquía, OZCELIK-IS indicó que, en la década de 1990, utilizó evidencia académica y la presión de la comunidad para impedir el cierre de una planta siderúrgica.

Seguridad en las plantas de producción

Varios delegados hablaron sobre sus propios lugares de trabajo. Flavio Paiva, de la CNM-CUT de Brasil, con casi 20 años de experiencia como mecánico, señaló que el temor a no cumplir con los objetivos de producción hace que los trabajadores duden a la hora de detener procesos peligrosos.

Jackline Waswa, del Sindicato Amalgamado de Trabajadores Metalúrgicos de Kenia (AUKM), quien forma parte de un comité de seguridad en su lugar de trabajo, afirmó que las empresas suelen tratar la prevención como un mero trámite administrativo. “Una transición justa también debe ser una transición segura”, dijo.

Kyung-won La, del Sindicato de Trabajadores Metalúrgicos de Corea (KMWU), señaló que los accidentes mortales se concentran entre los trabajadores subcontratados. Agregó que la seguridad no es un privilegio otorgado por las empresas, sino un derecho colectivo.

Hacer que las empresas rindan cuentas

Los delegados señalaron que la rendición de cuentas debe extenderse a lo largo de toda la cadena de suministro y que los sindicatos deben hacer que esto suceda. Raúl Cueto, de la FICA-UGT de España, afirmó que las nuevas normas de la UE sobre diligencia debida hacen que las empresas pasen de los compromisos voluntarios a las obligaciones legales. Sin embargo, añadió que esto solo será posible si los sindicatos hacen uso de ellas. Ali Gündüz, de Birleşik Metal-İş, indicó que no puede haber una verdadera diligencia debida sin la participación de los trabajadores. Mesut Erdem, de Türk Metal Sendikası, afirmó que una conducta empresarial responsable comienza por considerar al sindicato no como un costo, sino como la mayor garantía de una producción sostenible.

En qué coincidieron los delegados

La Declaración de Praga exige:

  • que el apoyo público a la industria esté vinculado a empleos de calidad, derechos sindicales y capacitación profesional;
  • una Transición Justa que involucre a los trabajadores y a los sindicatos en cada decisión;
  • mayor seguridad y salud en el trabajo; y
  • la rendición de cuentas de las multinacionales a lo largo de toda la cadena de valor del sector metalúrgico.

“Nuestras luchas pueden ser diferentes, pero nuestra solidaridad es la misma”,

dijo Sanjyot Vadhavkar a los delegados.