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Trabajadores migrantes y simpatizantes sindicales protestan frente al Ayuntamiento de Nueva Taipéi sosteniendo carteles en defensa de los sindicatos liderados por trabajadores migrantes y convocando a la huelga en Taidoc Technology Corp.

Basta ya de represión sindical en TaiDoc, Taiwán (República de China)

Trabajadoras y simpatizantes se manifiestan frente al Ayuntamiento de Nueva Taipéi en solidaridad con el Sindicato de Trabajadores de Taidoc Technology. Mayo de 2026

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9 junio, 2026Un grupo de trabajadoras migrantes filipinas de TaiDoc Technology Corp, en Taiwán, lograron crear un sindicato desde cero. Ahora, la empresa está intentando hacerlo desaparecer.

Tras años de sufrir un trato discriminatorio, que incluyó presuntas restricciones a su libertad de movimiento y el despido de una compañera embarazada, las trabajadoras de esta empresa de electrónica médica formaron el Sindicato de TaiDoc Technology (TTLU) en agosto de 2025. Consiguieron la reincorporación, ganaron cuatro litigios laborales y el Ministerio de Trabajo de Taiwán multó a TaiDoc con NTD 200.000 (USD 6371) por infringir las leyes de igualdad de género y de conflictos laborales.

La respuesta de TaiDoc fue intensificar los ataques. La empresa despidió a la presidenta del sindicato, Elizabeth Basas, y a cinco miembros del comité ejecutivo en febrero de 2026, lo que obligó a Elizabeth a abandonar la residencia para empleados en cuestión de horas. Bajo presión, TaiDoc reintegró a las seis personas en marzo, después de que el sindicato presentara denuncias ante el Ministerio de Trabajo y un recurso judicial.

Según el TTLU, TaiDoc organizó la afiliación de 100 empleados al sindicato en un intento de saturarlo y tomar el control. Al fracasar esta estrategia, un grupo de esos empleados celebró una asamblea general no autorizada durante el horario laboral y afirmó haber sustituido a la dirección del sindicato. La autoridad local competente en materia laboral rechazó esta iniciativa.

A continuación, la empresa creó un sindicato totalmente independiente controlado por la ella. Junto con este sindicato amarillo, interpusieron múltiples demandas contra la dirección del TTLU por difamación y falsificación, exigiendo una indemnización de 10 millones de dólares taiwaneses (USD 317.086). Se ha presionado a miembros del personal para que firmen documentos en los que niegan su afiliación al sindicato.

Lennon Wang, secretario general del TTLU y portavoz del Sindicato de Trabajadores Metalúrgicos de la República de China, afiliado a IndustriALL, declaró:

“TaiDoc debe poner fin a las prácticas antisindicales; retirar las demandas, disolver el sindicato falso y reconocer al TTLU. A las trabajadoras se les deben las cuotas de afiliación y un lugar en la mesa de negociación”.

Alexander Ivanou, director de IndustriALL para el sector de las TIC, la industria eléctrica y la electrónica, expresó:

“TaiDoc ha discriminado a las trabajadoras migrantes y ha restringido su libertad de movimiento, y ahora está tratando de destruir el sindicato que ellas mismas crearon. El Ministerio de Trabajo debe actuar, y TaiDoc debe iniciar inmediatamente la negociación colectiva”.