7 abril, 2026Durante la reunión del Comité del Acero de la OCDE, celebrada en París los días 23 y 24 de marzo de 2026, los sindicatos alertaron de que los crecientes desequilibrios mundiales en el sector siderúrgico ponen en riesgo los puestos de trabajo, la capacidad industrial y regiones enteras.
Al frente de una importante delegación sindical en la reunión, el TUAC, IndustriALL Global Union e industriAll Europe expresaron su profunda preocupación por las presiones crecientes sobre el sector. Destacaron que, de no adoptarse medidas urgentes y coordinadas, las tendencias actuales podrían acelerar la pérdida de puestos de trabajo y la desindustrialización en muchas partes del mundo.
Los debates se desarrollaron en un contexto de empeoramiento de las condiciones del mercado, tal como reflejan las conclusiones del Comité del Acero de la OCDE. El exceso de capacidad mundial alcanzó los 640 millones de toneladas en 2025 y sigue aumentando. Al mismo tiempo, el debilitamiento de la demanda, el aumento de las exportaciones y la creciente elusión de las normas comerciales están ejerciendo una presión considerable tanto sobre los productores como sobre los trabajadores. Esta dinámica está provocando una caída de los precios, socavando la inversión y amenazando la viabilidad a largo plazo del sector.
Los sindicatos hicieron hincapié en que esta coyuntura no se trata de una evolución abstracta del mercado, sino de tendencias con consecuencias directas y graves para los trabajadores de todo el sector siderúrgico.
“Los desafíos estructurales del sector siderúrgico siguen sin abordarse, mientras que el empeoramiento de la situación económica y la crisis energética que se avecina agravarán los problemas existentes. Para los trabajadores, esto se traduce en reestructuraciones, cierres de plantas, deslocalizaciones, precariedad laboral y una presión cada vez mayor sobre los salarios, las condiciones de trabajo y el diálogo social. Necesitamos que los Estados miembros de la OCDE actúen con decisión para garantizar el futuro del acero en nuestros países y los empleos de calidad en la industria”,
declaró Verónica Nilsson, secretaria general del TUAC.
La creciente incertidumbre también está fomentando una conducta empresarial cortoplacista, donde los beneficios se destinan con demasiada frecuencia al pago de los accionistas, en lugar de reinvertirse en el empleo, las competencias y la producción con bajas emisiones de carbono.
“En toda Europa, uno de los principales problemas es la falta de inversión. Las empresas no están reinvirtiendo en la producción, en los trabajadores ni en la transformación de nuestros centros industriales, lo que pone en peligro el futuro de la industria siderúrgica y de regiones enteras. Una conducta empresarial responsable exige un enfoque sostenible en materia de inversión por parte de sus directivos. A medida que Europa pone en marcha el plan de acción para el acero, según lo que hemos exigido conjuntamente, las empresas deberían desbloquear sus inversiones. Esto constituiría una señal tangible para los trabajadores de que sus puestos de trabajo son valorados y de que las empresas siderúrgicas también están dispuestas a apostar por ellos”,
afirmó Judith Kirton-Darling, secretaria general de industriAll Europe.
Los sindicatos destacaron varios desafíos críticos:
- La falta de inversiones a largo plazo está debilitando la innovación, la descarbonización y el desarrollo de la mano de obra.
- La escasez de mano de obra calificada está aumentando a medida que los trabajadores con experiencia abandonan el sector e ingresan menos jóvenes.
- La transición hacia el acero con bajas emisiones de carbono corre el riesgo de retrasarse si no se establecen estrategias industriales claras y una financiación adecuada.
Los sindicatos destacaron que el cambio hacia un acero climáticamente neutro solo tendrá éxito con una inversión sustancial, políticas industriales a largo plazo y un diálogo social significativo. Pidieron una mayor inversión pública, una conducta empresarial responsable y la plena participación de los trabajadores para garantizar una Transición Justa que proteja los puestos de trabajo y las comunidades.
“La conducta empresarial responsable no es opcional: es fundamental para el futuro del acero. Las empresas deben reinvertir en la producción y en los trabajadores, en lugar de repartir dividendos. Y la diligencia debida debe ejercerse con los trabajadores, no a pesar de ellos, a través de una participación efectiva de los sindicatos, una voz independiente de los trabajadores y mecanismos de reclamación fiables. Si no se cumplen estas condiciones, corremos el riesgo de encontrarnos con auditorías deficientes, un encubrimiento por parte de las empresas y nuevas turbulencias en un sector ya de por sí frágil”,
afirmó Atle Høie, secretario general de IndustriALL
Por último, los sindicatos reafirmaron su disposición a colaborar con los Gobiernos, la industria y la OCDE para impulsar soluciones coordinadas. Hicieron un llamado a la adopción de medidas decisivas para apoyar la producción sostenible de acero, los empleos de calidad y la competencia leal a nivel mundial.
Consulte la declaración del TUAC aquí



