8 abril, 2026Más de 1000 mujeres sindicalistas se reunieron en Toronto con motivo de la conferencia Women of Steel (“Mujeres del acero”) 2026 del USW, una semana dedicada a la formación, la solidaridad y la resistencia que hizo historia en más de un sentido.
“Women of Steel no es un programa ni una reunión”,
afirmó Randie Pearson, directora de Women of Steel, en la inauguración de la conferencia.
“Es un movimiento dentro del sindicato”.

La conferencia, celebrada en Toronto del 30 de marzo al 2 de abril de 2026, reunió a unas 1000 mujeres sindicalistas de todo Estados Unidos y Canadá bajo el lema “Educación para una nueva era” y el eslogan “Conozcan su poder”. Se trató de la primera gran reunión desde que Roxanne Brown se convirtió en la décima presidenta internacional del United Steelworkers (USW), siendo la primera mujer —y la primera mujer negra— en liderar el sindicato.
Las estructuras forjan líderes
La conferencia se inauguró con un reconocimiento de las tierras originarias a cargo de una abuela tradicional y guardiana del conocimiento, lo que marcó el tono de la semana con un espíritu de reconciliación y responsabilidad. A continuación, se celebraron cuatro días de sesiones plenarias, talleres y debates en torno a una convicción fundamental:
el liderazgo de las mujeres no surge por sí solo. Se construye, de forma deliberada y a lo largo del tiempo, mediante estructuras que se niegan a esperar permiso.
Women of Steel es una iniciativa que precede a la incorporación de mujeres en la junta ejecutiva del USW. Desde su creación, ha permitido conseguir adaptaciones para mujeres embarazadas, espacios de lactancia, equipos de protección personal diseñados para el cuerpo de las mujeres y cláusulas contractuales que reflejan sus realidades.
En la actualidad, la mayoría de los jefes de departamento del USW son mujeres. Tres mujeres forman parte de la junta ejecutiva. La presidenta internacional es una mujer.

Randie Pearson dejó clara la importancia de todo esto:
“Cada una de ustedes en esta sala tiene ese mismo poder. Quizás aún no lo vean. Quizás les hayan dicho que se sienten y se callen o que esperen su turno. Pero no tienen que esperar. Su voz importa, aquí y ahora”.
Carol Landry, exvicepresidenta del USW y exmiembro del Comité Ejecutivo de IndustriALL, puso en perspectiva este recorrido durante la ceremonia de clausura.
Fueron las mujeres del Distrito 6 quienes, a principios de la década de 1990, presentaron la propuesta al entonces presidente internacional Leo Gerard. Este impulso acabaría dando lugar a la creación de Women of Steel. Landry se convirtió en la primera mujer elegida para integrar la junta ejecutiva del USW y también formó parte del Comité Ejecutivo de IndustriALL. Décadas más tarde, se encontraba en aquella sala de Toronto, viendo a una mujer ocupar el cargo de presidenta internacional.

La personal es político
La segunda jornada comenzó con una sesión sobre política, políticas públicas y el lugar ocupado por la mujer. Amber Miller, recién elegida vicepresidenta internacional, estableció una conexión inmediata y visceral.

A partir de su propia experiencia como mujer trabajadora en entornos industriales —las condiciones inseguras, su vuelta al trabajo dos semanas después de dar a luz porque su familia no podía permitirse que se ausentara por más tiempo—, afirmó que la política nunca es algo abstracto.
“La política determina quién recibe credibilidad, a quién se le brindan oportunidades, a quién se protege y a quién se descarta”, afirmó. “No se trata de algo fortuito. Es el resultado de las decisiones que toman las personas, y esas decisiones vienen determinadas por las políticas, la cultura y quienes ostentan el poder”.
Conozcan su poder
A lo largo de la semana, se impartieron talleres en los que se proporcionó a las participantes herramientas prácticas sobre salud y seguridad, negociación, compromiso cívico y liderazgo, que podrán poner al servicio de sus secciones locales.
La presidenta internacional del USW, Roxanne Brown, instó a todas las mujeres presentes a que descubrieran quiénes son antes de que el mundo intentara definirlas.
“En algún momento, el mundo intentará decirles quiénes cree que son”, afirmó. “Por eso es realmente importante que sepan quiénes son. Para que, cuando llegue ese momento, se mantengan firmes gracias al poder que les da saberlo”.

El tercer día, la concentración Women of Steel llevó a las delegadas a las calles de Toronto, acompañadas por la alcaldesa de la ciudad, en una muestra de solidaridad que dio visibilidad y resonancia pública a los temas tratados durante la semana.
La lucha mundial es una sola
Una mesa redonda sobre el liderazgo de las mujeres y la solidaridad mundial reunió a Christina Olivier, secretaria general adjunta de IndustriALL, a Carla Castro, del Equipo de Monitoreo Independiente de Honduras (EMIH), y a Ruth López, del sindicato mexicano Los Mineros, un afiliado de IndustriALL.

Olivier se refirió directamente a las reacciones antifeministas existentes: en 2024, uno de cada cuatro países sufrió un retroceso en materia de derechos de las mujeres. Relacionó esta situación con las transiciones ambientales y digitales que están transformando la industria, y señaló que las mujeres están asumiendo los costos de la transformación sin estar presentes en los espacios donde se toman esas decisiones.
“A medida que el capital globaliza la explotación de los trabajadores, debemos globalizar nuestra solidaridad”, afirmó.
Carol Castro describió la violencia, el acoso y el desgaste físico que enfrentan las mujeres en el sector de las maquilas de Honduras, la discriminación por edad a partir de los 35 años, las horas extras obligatorias, la violencia obstétrica y la falta de servicios de cuidado infantil. Concluyó con el lema de su organización: “Nos temen porque no tenemos miedo. No más mujeres muertas en nuestro país”.
Ruth López habló sobre la visibilidad que las mujeres han logrado en un sector históricamente dominado por los hombres, tanto en las mesas de negociación como en las comisiones de salud y seguridad. También se refirió al trabajo que aún queda por hacer para crear espacios en los que las mujeres no solo participen, sino que también lideren.
Más adelante en la semana, se celebró un taller sobre solidaridad mundial en el que una delegada de la CNM-CUT, una afiliada brasileña de IndustriALL, realizó una intervención contundente. Subrayó lo que el panel había dejado claro: las luchas que enfrentan las mujeres en sus sectores traspasan todas las fronteras, y lo mismo debe ocurrir con la solidaridad.

“La Conferencia de Mujeres del USW de 2026 no fue solo una reunión. Fue una prueba. Una prueba de que, cuando los sindicatos se comprometen a fomentar el liderazgo de las mujeres, no como un proyecto secundario, sino como un pilar fundamental, los resultados no se hacen esperar”,
expresó Christina Olivier.
“Además, demostró que la necesidad de solidaridad transfronteriza entre las trabajadoras es real, profunda y está lista para materializarse”.


