5 junio, 2026El 4 de junio de 2026, activistas y delegados sindicales presentes en la 114.ª Conferencia Internacional del Trabajo (CIT) se reunieron frente al Palacio de las Naciones de la ONU, cerca del monumento de la Silla Rota en Ginebra, para exigir la liberación inmediata de los sindicalistas bielorrusos encarcelados. Entre ellos se encontraba Aliaksandr Yarashuk, presidente del BKDP, que quedó en libertad tras pasar tres años y medio en prisión.
La CIT es el órgano supremo de la OIT y reúne anualmente a representantes de los Gobiernos, los empleadores y los trabajadores de sus 187 Estados miembros. La Silla Rota se ha convertido en un punto de encuentro habitual para las acciones de solidaridad sindical durante la conferencia. Por ejemplo, desde hace varios años, se organizan manifestaciones vinculadas a Bielorrusia periódicamente debido a la falta de avances en la situación del país.
En Bielorrusia, los trabajadores pueden ser sancionados simplemente por defender sus derechos. Desde el movimiento prodemocrático de 2020, el Gobierno ha desmantelado todos los sindicatos independientes. Ha disuelto el Congreso de Sindicatos Democráticos de Bielorrusia (BKDP) y sus organizaciones afiliadas, entre ellas el Sindicato Libre de Trabajadores Metalúrgicos (SPM), el Sindicato Independiente de Bielorrusia (BNP) y el Sindicato de Trabajadores de la Radio y la Industria Electrónica de Bielorrusia (REP), afiliado a IndustriALL. Asimismo, se disolvió el Sindicato Libre de Bielorrusia (SPB).
Decenas de dirigentes y activistas sindicales han sido encarcelados bajo acusaciones falsas, y muchos de ellos siguen en prisión. En abril de 2025, las federaciones sindicales internacionales intensificaron la presión sobre el Gobierno bielorruso mediante acciones solidarias coordinadas y cartas oficiales dirigidas a las embajadas del país.
La manifestación coincide con la comparecencia de Bielorrusia ante la Comisión de Aplicación de Normas de la CIT, en el marco de una sesión extraordinaria. Se trata de un momento crucial de escrutinio internacional. Además, en la Comisión de Verificación de Poderes de la OIT se están planteando dudas sobre la credibilidad de la delegación oficial de trabajadores de Bielorrusia, integrada por miembros de la federación nacional controlada por el Gobierno que no representan los intereses de los trabajadores.
Todo esto sucede después del procedimiento previsto en el artículo 33 aplicado contra Bielorrusia en 2023. Dicho procedimiento obliga a los Estados miembros de la OIT a adoptar todas las medidas posibles para garantizar que Bielorrusia aplique las recomendaciones de la Comisión de Encuesta de la OIT, creada por primera vez en 2003. A pesar de la presión internacional sostenida, que incluyó una sesión especial de la CIT en junio de 2025, el nombramiento de un enviado especial de la OIT y una nueva decisión de seguimiento del Consejo de Administración en marzo de 2026, Bielorrusia sigue sin tomar medidas. No ha implementado las recomendaciones de la comisión. Además, le ha negado la entrada al país a una misión de la OIT y no ha permitido que médicos independientes visiten a los sindicalistas encarcelados para evaluar su estado de salud.
Maksim Pazniakou, presidente del BNP, declaró:
“La solidaridad internacional realmente funciona, y hoy somos testigos de ello. Seguimos viniendo aquí cada año. Todos los sindicalistas encarcelados deben ser puestos en libertad. Recuperemos la libertad sindical en Bielorrusia”.
El secretario general adjunto de IndustriALL, Kemal Özkan, expresó:
“Estamos muy contentos de que Aliaksandr Yarashuk esté con nosotros. La lucha nunca ha terminado y continuará hasta que todos nuestros compañeros encarcelados sean liberados, hasta que Bielorrusia se convierta en un país democrático y hasta que la justicia llegue a los lugares de trabajo. Nunca nos rendiremos. Nos solidarizamos con nuestros compañeros y compañeras”.
Aliaksandr Yarashuk, presidente del BKDP, afirmó:
“Colegas, amigos y camaradas, me complace enormemente darles la bienvenida aquí. Gracias por venir a apoyar a nuestros amigos, camaradas y sindicalistas bielorrusos que se encuentran en prisión. Gracias a su apoyo, finalmente estoy libre tras pasar tres años y medio en prisión. Centrémonos en el siguiente paso, que es liberar a los presos que aún siguen encarcelados, para que ellos también puedan unirse a nosotros el año que viene”.
