9 septiembre, 2026El 4 de septiembre, alrededor de 80 delegados sindicales de trece países se reunieron para coordinar una respuesta unificada ante el proyecto de adquisición de TK Elevator por parte de KONE. La fusión prevista daría lugar a un gigante con más de 100.000 empleados en todo el mundo, y cerca de 45.000 solo en Europa. Los sindicatos afirman que se ha excluido a los trabajadores de cualquier consulta significativa y exigen garantías sobre los puestos de trabajo, las plantas y las condiciones laborales antes de que se cierre el acuerdo.
KONE anunció su intención de adquirir TK Elevator en abril de 2026, operación que se confirmó en junio. El personal y sus representantes se enteraron de la noticia a través de los medios de comunicación, sin previo aviso ni consulta alguna. Se prevé que la adquisición concluya en 2027 y está sujeta a revisión por parte de las autoridades de control de fusiones de la UE, Estados Unidos y otras jurisdicciones.
Alexander Ivanou, director del sector de ingeniería mecánica de IndustriALL Global Union, afirmó:
“Esta adquisición supone un riesgo para miles de trabajadores de todo el mundo, que hasta ahora apenas han tenido influencia alguna en las decisiones que determinarán su futuro. Las fusiones y adquisiciones no pueden realizarse a costa de los trabajadores. Nuestras prioridades son claras: proteger los puestos de trabajo y las plantas, mantener las normas de salud y seguridad, y garantizar que se lleve a cabo una consulta adecuada a lo largo de todo este proceso”.
En la reunión celebrada en septiembre, delegados de Australia, Bélgica, la República Checa, Finlandia, Francia, Alemania, Italia, Corea, Luxemburgo, los Países Bajos, Portugal, España y Turquía, junto con los coordinadores y presidentes de los comités de empresa europeos y los miembros del Comité de Empresa Mundial de TK Elevator, expusieron las razones por las que consideran que este acuerdo supone una grave amenaza para la fuerza laboral.
Los riesgos para los trabajadores
Los 700 millones de euros en sinergias anunciadas suponen una amenaza para los puestos de trabajo, las plantas y las condiciones laborales en toda la empresa. El mercado de los ascensores ya está muy concentrado: los cinco grupos más grandes representan alrededor del 60 % del mercado mundial. La fusión de dos de los cinco principales podría dar lugar a desinversiones impuestas por las autoridades regulatorias. Los trabajadores se enfrentarían a cierres y a la pérdida de activos fundamentales.
Los inversores financieros que forman parte de la estructura accionarial darán prioridad a la obtención de beneficios rápidos frente al empleo a largo plazo, la inversión y la capacidad industrial.
Actualmente, los servicios y la modernización representan más del 60 % de los ingresos y son la principal fuente de márgenes de beneficio, por lo que será precisamente en este ámbito donde se notarán las presiones de costos. La instalación, la modernización y el mantenimiento son operaciones de alto riesgo que se realizan sobre el terreno. Las presiones para reducir costos de personal, aumentar las cargas de trabajo y recurrir a la subcontratación amenazan directamente la seguridad de los trabajadores y del público. La salud y la seguridad deben integrarse de forma explícita en el proceso de consulta.
Isabelle Barthès, subsecretaria general de industriAll Europe, expresó:
“Los trabajadores se enteraron de este acuerdo por la prensa y siguen a la espera de información concreta, así como de que se ponga en marcha una consulta real. Las empresas tienen obligaciones legales en virtud de la legislación de la UE, y tenemos la intención de exigirles que rindan cuentas. Los sindicatos de ambas empresas están alineados, y actuaremos conjuntamente a nivel nacional, europeo y mundial”.
Lo que reclaman los sindicatos
Los trabajadores ya se han movilizado. El 20 de mayo de 2026, miles se concentraron en la primera jornada mundial de acción en toda Europa y Asia.
En la reunión, los participantes acordaron:
- Crear un grupo de coordinación permanente formado por representantes sindicales y coordinadores de los comités de empresa.
- Enviar una carta conjunta a los directores ejecutivos de ambas empresas exigiendo garantías de empleo y de mantenimiento de las plantas, el pleno respeto de los derechos de información y consulta, y la continuidad de los convenios colectivos y del diálogo social sobre la base de los acuerdos existentes; es decir, el Acuerdo Marco Global de TK Elevator y el acuerdo del Comité de Empresa Mundial, que los sindicatos esperan que la futura empresa asuma.
- Convocar una reunión conjunta de los dos comités de empresa europeos.
- Colaborar con las autoridades de control de fusiones, incluida la Comisión Europea, donde el empleo es un factor que debe tenerse en cuenta, y con los diputados al Parlamento Europeo de los países afectados.
IndustriALL Global Union e industriAll Europe coordinarán a sus organizaciones afiliadas a lo largo de todo el proceso de adquisición.
