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Fábrica de confección en Myanmar en 2018

Los trabajadores y los sindicatos democráticos de Myanmar enfrentan una presión creciente bajo el régimen militar

Fábrica de confección en Myanmar en 2018

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19 febrero, 2026La Federación de Trabajadores Industriales de Myanmar advierte del agravamiento de la represión, mientras que las federaciones sindicales internacionales piden una acción internacional más firme en virtud del artículo 33 de la OIT.

El 15 de febrero, líderes de IndustriALL se reunieron con dirigentes sindicales de la Federación de Trabajadores Industriales de Myanmar (IWFM) en el exilio para debatir los retos a los que se enfrentan los trabajadores y sindicalistas desde el golpe militar de 2021. La reunión contó también con la participación en línea de dirigentes y afiliados de la IWFM que aún se encuentran en el país, lo que pone de relieve la continuidad de la labor del sindicato a pesar de la represión y las amenazas a su seguridad.

Durante más de cinco años, el ejército de Myanmar ha intensificado su represión contra la sociedad civil, los movimientos democráticos y los derechos laborales. La IWFM informó de que se han prohibido los sindicatos independientes, se ha detenido a sus dirigentes y se ha restringido gravemente la libertad sindical, lo que ha afectado a los trabajadores y a los sindicatos tanto dentro del país como en el exilio.

Los dirigentes exiliados de la IWFM describieron las condiciones que les obligaron a huir tras el golpe, así como relataron la represión sistemática de la actividad sindical y el colapso de las protecciones laborales básicas bajo el régimen militar.

Khaing Zar Aung, presidenta de la IWFM, explicó:

“Desde el golpe militar, muchos dirigentes sindicales de la IWFM se han visto obligados a vivir en el exilio en condiciones extremadamente difíciles. Se enfrentan a una inseguridad constante, a una situación jurídica inestable, a dificultades económicas y a la separación de sus familias, al tiempo que siguen desempeñando sus responsabilidades sindicales. A pesar de estas dificultades, siguen comprometidos con la sindicalización de los trabajadores, la documentación de las violaciones de los derechos laborales, las actividades de denuncia a nivel internacional y la coordinación de redes de apoyo para los trabajadores desplazados y migrantes.

Vivir en el exilio requiere una adaptación constante: familiarizarse con nuevos sistemas jurídicos, garantizarse los medios de subsistencia básicos y mantener la comunicación con los compañeros y compañeras que siguen en Myanmar bajo la represión. Su resiliencia y solidaridad han permitido a la IWFM mantener sus estructuras organizativas y sostener la lucha por los derechos laborales, la democracia y la justicia social, incluso en condiciones de desplazamiento prolongado.”

Los dirigentes de la IWFM hicieron hincapié en que la situación actual supone una prueba decisiva para la comunidad internacional, en particular en lo que respecta a la aplicación del artículo 33 de la Constitución de la OIT. Este artículo permite a la OIT instar a sus Estados miembros a que adopten medidas cuando un país incumpla las recomendaciones relativas a violaciones graves y persistentes de las normas en materia de trabajo.

Aunque la plena aplicación del artículo sigue siendo compleja, la IWFM hizo hincapié en que la presión coordinada de los Estados, los empleadores y las instituciones internacionales es esencial para garantizar que las decisiones de la OIT no sean meramente simbólicas. La federación reiteró su política de colaborar con la Confederación de Sindicatos de Myanmar (CTUM) y las fuerzas democráticas aliadas para impulsar la implementación de las medidas del artículo 33.

La IWFM e IndustriALL acordaron intensificar la incidencia para lograr un seguimiento efectivo del artículo 33, con el fin de garantizar que las autoridades militares rindan cuentas, restringir el acceso a los recursos económicos que alimentan la represión y restablecer el respeto de los derechos laborales fundamentales en Myanmar. El plan de acción conjunto incluye el fortalecimiento del trabajo dentro del país mediante la sindicalización y la resolución de los casos de conflicto con medidas de reparación.

Kemal Özkan, secretario general adjunto de IndustriALL, afirmó:

“Admiramos profundamente el coraje y la determinación de los dirigentes sindicales de la Federación de Trabajadores Industriales de Myanmar, tanto los que se encuentran en el exilio como los que continúan su labor dentro del país bajo un riesgo inmenso. Su firme compromiso no solo defiende los derechos de los trabajadores del presente, sino que también contribuye a sentar las bases para el restablecimiento de la paz, la democracia y un futuro para Myanmar.

No están solos en su lucha por la democracia en Myanmar. IndustriALL está aquí y les apoya plenamente.”

La reunión formó parte de una misión conjunta de la CSI-AP y las federaciones sindicales internacionales (Global Unions), junto con la CTUM, para debatir medidas coordinadas en apoyo de la democracia y el movimiento sindical democrático en torno a la CTUM, incluida la campaña sobre la resolución del artículo 33 de la OIT. La delegación también mantuvo un diálogo con representantes del Gobierno de Unidad Nacional (GUN) y del Ministerio de Trabajo.