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Trabajadores de la planta de Mercedes-Benz en Tuscaloosa, Alabama, sostienen una pancarta de la UAW con la inscripción «Stand up for good jobs, for Alabama»

Se presenta una queja ante la OCDE por las prácticas laborales de Mercedes-Benz

Trabajadores y trabajadoras de la planta de Mercedes-Benz en Tuscaloosa, Alabama. Foto: UAW

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15 septiembre, 2026IndustriALL Global Union y el sindicato United Auto Workers (UAW) presentaron una queja formal ante el Punto Nacional de Contacto de la OCDE en Alemania, en la que exigen que el Gobierno alemán facilite el diálogo entre Mercedes-Benz y los sindicatos sobre el trato que reciben los trabajadores en Alabama. Ambas organizaciones denuncian que Mercedes-Benz ha creado una brecha inaceptable entre las normas laborales que promueve a nivel mundial y la forma en que trata al personal en sus operaciones en Estados Unidos.

La queja intensifica la presión sobre Mercedes-Benz para que aplique las normas laborales de manera coherente en todo el mundo, y se produce después de que fueran rechazados repetidos intentos de dialogar directamente con la empresa sobre los derechos de los trabajadores.

“Los trabajadores de las plantas de Mercedes en Estados Unidos no deberían tener que lidiar con un laberinto de procedimientos legales, consultores y estructuras corporativas simplemente para afiliarse a un sindicato y tener voz”, afirmó el presidente del UAW, Shawn Fain. “Hemos intentado una y otra vez sentarnos a dialogar con Mercedes-Benz y resolver esto directamente. En cambio, ellos han optado por abogados y litigios. Llevaremos este asunto ante la OCDE para lograr finalmente que la empresa se siente a la mesa y tengamos una conversación real sobre los derechos de los trabajadores”.

Doble rasero en materia de derechos laborales

La queja alega una brecha inaceptable entre las normas laborales de la empresa a nivel mundial y el trato que brinda al personal en Alabama. Los propios Principios de Responsabilidad Social y Derechos Humanos de Mercedes-Benz establecen explícitamente que la empresa respeta las normas laborales reconocidas internacionalmente. Sin embargo, sus abogados sostienen que dichos principios no se aplican en Estados Unidos.

Esta contradicción se hizo evidente cuando la alta dirección de la empresa comunicó a los accionistas, apenas dos meses antes, que todos los empleados de Mercedes, incluidos los de las filiales, estaban amparados por dichos Principios. Sin embargo, durante una audiencia sobre las elecciones sindicales ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB), los abogados de Mercedes-Benz los desestimaron por considerarlos irrelevantes. Argumentaron que se trataba simplemente de “un documento entre una entidad en Alemania y un grupo de sindicatos en Alemania”.

Cinco acusaciones fundamentales

La queja ante la OCDE se centra en cinco cuestiones principales:

  • El rechazo a la aplicación de sus propios principios laborales en Alabama, a pesar de los compromisos contraídos a nivel mundial para respetarlos.
  • La vulneración de la libertad sindical de los trabajadores al no respetar su derecho internacionalmente reconocido a sindicalizarse y a negociar colectivamente.
  • El gasto de más de 600.000 dólares en consultores especializados en estrategias antisindicales y en abogados para oponerse a los esfuerzos de sindicalización de los trabajadores. Los sindicatos sostienen que esa suma podría haberse invertido en el personal y en las operaciones.
  • La falta de un diálogo significativo con las federaciones sindicales internacionales, a pesar de los repetidos intentos por lograr una colaboración constructiva.
  • La creación de un enfoque diferenciado con respecto a los derechos laborales que socava la credibilidad de la empresa en materia de normas internacionales.

Los sindicatos sostienen que el enfoque inconsistente de Mercedes-Benz también genera riesgos innecesarios para los inversores. La aplicación de normas laborales diferentes de un país a otro conlleva el riesgo de litigios recurrentes, daños a la reputación e inestabilidad en la cadena de suministro.

“Mercedes-Benz tiene la oportunidad de elegir un camino diferente”,

afirmó el secretario general de IndustriALL, Atle Høie.

“En lugar de enfrentarse a los trabajadores que buscan tener voz en el lugar de trabajo, Mercedes-Benz puede invertir en su fuerza laboral, mantener normas rigurosas y apostar por un diálogo social genuino”.

“Mercedes-Benz debería respetar los mismos principios fundamentales para los trabajadores en Estados Unidos que espera y promueve en todas sus operaciones a nivel mundial”.